Inevitable: Capítulo XI

Capítulo XI




Desperté al escuchar un ruido en el pasillo seguido de Edward soltando una maldición algo extraño pero que dejó de importarme al sentir unas piernitas golpear mi costado, al girarme vi a Eve abrazando su osito con el pelo cubriéndole el rostro.

Con cuidado me levanté y fui al baño para cambiarme y lavarme el rostro. Regresé a la habitación, me acerqué a la cama y arropé a Eve que abrió sus ojitos y me extendió sus brazos, me incliné y envolvió mi cuello.



—Duerme un poquito más. Yo tengo que ayudar a Lizzy para que vaya a la
escuela. —Le susurré besado su mejilla.

—No le digas que domi aquí —pidió acomodándose de nuevo en la cama.

—No le diré nada, cariño. —besé su frente.

Cerré la puerta con cuidado y al girarme me llevé un gran susto al ver a Edward ahí de pie observándome con su sonrisa torcida.

—No hagas eso.

— ¿Qué ocultas que sales tan misteriosa de tu habitación? —Enarcó una ceja.

—Hay alguien en mi cama.

— ¿En serio?

—Pero nadie debe saber que durmió conmigo. —Murmuré muy bajito y miré la puerta cerrada de Eve, él sonrió divertido.

—Ya lo entiendo. Es un secreto —se inclinó y sus labios rozaron los míos en una suave caricia.

— ¡Papá! —La voz de Lizzy hizo que mi corazón se detuviera. Di un paso hacia atrás y vi de nuevo en ella esa mirada gélida y resentida. Todo lo que había ganado se acababa de perder por un simple desliz.

—Será mejor que te prepares para la escuela. —Le dijo Edward, momento que aproveché para escabullirme y bajar a preparar el desayuno maldiciendo por lo ocurrido. ¿Qué iba a decirle a la niña?

Me puse a preparar el desayuno y un sándwich, jugo y fruta para que se llevara a la escuela. Sabía que le gustaba lo que le preparaba aun cuando no me lo decía.

—Buenos días. —Saludé a la niña que entró a la cocina con el entrecejo fruncido.

—Eres una mentirosa. —Dijo por lo bajo.

—Lizzy…

— ¿Todo bien? —Preguntó Edward mirándonos a ambas, yo asentí y traté de sonreír, una sonrisa que se borró cuando escuché como el plato y el vaso donde estaba el desayuno de Lizzy se estrellaba contra el suelo.

— ¡Elizabeth! —Pero la niña ya se había marchado y azotó la puerta al salir. —Va a escucharme.

—Edward…— lo vi tomar la bolsita de papel donde estaba el almuerzo de Lizzy y salió detrás de la niña, me tomó unos segundos reaccionar e ir tras él, pero ambos ya estaban en el auto y se
disponían a salir rumbo a la escuela.

Entré de nuevo a casa y me quedé un momento apoyada contra la puerta rogando porque Edward no fuera demasiado duro con ella o su odio contra mí iría en aumento, aunque ahora que lo pensaba no creía posible que se pudiera más.

Regresé a la cocina donde me dispuse a limpiar el pequeño desastre cuidando de no cortarme y dejando todo limpio para cuando fuera la hora del desayuno de los demás.

Tras quedar satisfecha con el resultado me centré en terminar de prepararlo y cerca de una hora después cuando estuvo listo fui a despertar a Eve que estaba en la misma posición en la que se había quedado. Acaricié su cabello y besé su mejilla pronunciando su nombre con suavidad hasta que abrió sus ojitos y me regaló una sonrisa somnolienta.

—Buenos días princesa. —La saludé con una sonrisa —hora de levantarse. Hice panqueques. —Ante la mención de lo que preparé me extendió sus bracitos y la tomé, momento que aproveché para tomar sus zapatillas de osito.

— ¿Y papi? —Preguntó con la cabecita apoyada en mi hombro dando un bostezo y comencé a ponerle las zapatillas.

—En estos momentos debe de estar revisando el rancho, pero ya no tarda en venir a desayunar. —
Le iba diciendo mientras bajaba las escaleras con cuidado.

— ¿Aún en pijama? —Escuchamos la voz de Edward entrando y mirando con diversión a su hija. Me la quitó de los brazos y la levantó sobre su cabeza haciéndola reír.

— ¡Denée hizo panqueques! —Chilló emocionada. —Me gustan los panqueques ¿A ti te gustan los panqueques papi? A mí me gustan con leche ¿A ti te gustan con leche? Poque son muy dicos y más…

—Me gustan. —Interrumpió Edward divertido. Le dio un beso en el tope de su cabeza, logrando que dejara de hablar.

El desayuno fue divertido como los demás, Eve nos contó lo que había soñado estando ya en mi cama. En un par de ocasiones limpié su boquita y acomodé el cabello detrás de su oreja.

—Ve a cambiarte, princesa. —Pidió Edward al ver que su hija ya había terminado su desayuno y ya estaba inquieta sobre su silla.

La ayudó a bajar y antes de salir Eve nos dio un beso a ambos, gesto que me tomó por sorpresa, salió corriendo de la cocina. Escuchamos como subía ruidosamente las escaleras de madera.

—Siento mucho lo de esta mañana. Lizzy no...

—Ella sólo cuida lo que le pertenece. Creo que es natural que te cuide y no quiera que nadie se te acerque. —Tome mi taza de café entre ambas manos y manteniéndola cerca de mis labios lo miré.

—Creo que estamos haciendo mal, ellas aún...

—No lo estamos haciendo Renée. Yo creía que podía con la responsabilidad de mis hijas. —Colocó su mano sobre mi brazo y lo apretó con suavidad. —Pero fue hasta tenerte aquí que me di cuenta la falta de una mujer en sus vidas. Ellas necesitaran de alguien con quien hablar de cosas que yo no entiendo.

—Tal vez estamos igual. —Le dije en tono bromista a lo que apenas sonrió levemente.

—Tú eres una chica y creo que hay cosas que no puedes olvidar fácilmente mientras que yo no tengo la más mínima idea. —Le di un sorbo a mi café y dejé la taza sobre la mesa pero sin soltarla. Se acercó hasta quedar junto a mí, pasó un brazo por el respaldo de mi silla y el otro continuó sobre mi brazo moviéndose con suavidad provocando un estremecimiento que se hizo mayor cuando sus labios rozaron muy cerca de los míos.

—Pue... Puedo no ser la mujer que aparento ser ahora.

—O tal vez descubriste tu verdadero yo. —Murmuró muy suavemente, y lo único que pude hacer fue suspirar. Estaba perdida. —Eres perfecta Renée. No sólo para ellas, también lo eres para mí.

Guió mi barbilla con un dedo para hacer que me girara y por fin nuestros labios se encontraran. Su boca tomó posesión completa de la mía en una danza lenta y sensual que rápidamente me hizo gemir, lo que lo hizo sonreír.

—Ellas te aceptarán. Eve ya lo hace. —Murmuró sobre mis labios, asentí apoyando mi cabeza en su hombro. —Será mejor que me ponga a trabajar, éste rancho no se dirigirá solo.

—Suerte. —Me despedí de él golpeando suavemente su rodilla al tiempo que me levantaba y comenzaba a recoger la mesa.

El día transcurrió con normalidad. Recoger y limpiar toda la casa con la compañía de Eve que comenzó a contarme lo mucho que le gustaría que su papi le comprara un poni.

Comenzamos a preparar la comida que dejamos al fuego para ir por Lizzy que no tardaría en llegar. Nos despedimos de Edward que estaba cerca de los establos. La manita de Eve iba entre las mías que no dejaba de saltar lo que me aseguraba que se cansaría y que de regreso tendría que cargarla.

Llegamos justo a tiempo para encontrarnos con Lizzy bajando del bus del colegio.

Dejé que Eve fuera hasta su hermana que frunció el ceño al verme.

—¿Qué tal tu día? —Pregunté con una sonrisa nerviosa.

—No te importa y no te quiero cerca de mi papá. —Dijo con rudeza mirándome de manera amenazadora.

—Denée —Aparté la mirada de Lizzy y vi a Eve que estiraba sus bracitos pidiéndome que la alzara y así lo hice. Los envolvió en mi cuello y me dio un beso.

—Regresemos a casa, la comida está al fuego. —Le dije a Lizzy que ya había comenzado a andar.
Dejando escapar un suspiro fui tras la niña mientras Eve comenzaba a jugar con mi cabello y señalaba animales que veía pasar tras las vallas que los hombres seguían reparando.

Este era un lugar hermoso y el cual sería una lástima que tuviera que vender.

—Denée y yo hademos galletitas. —Eso era una revelación para mí también, pero tal vez era buena idea si Lizzy se nos unía.

—Puedes ayudarnos, si quieres —le ofrecí a la niña que se detuvo en seco y me miró.

—Yo lo que quiero es que te vayas, no te quiero con nosotros.

Tras esas palabras se echó a correr a la casa dejándome perpleja por el resentimiento con el que las había dicho.

—Yo no quiedo que te vayas. Yo te quiedo. —Me envolvió en sus brazos pegando sus labios a mi mejilla en un beso húmedo.

La apreté más contra mi cuerpo y continúe con mi camino a casa. Saludamos a Edward que trabajaba con sus hombres y sólo negó con la cabeza al ver que Eve iba en mis brazos.

Justo a tiempo la comida estuvo lista. Estaba por poner la mesa cuando escuché un auto detenerse fuera, secando mis manos me acerqué a la ventana y un nudo se formó en mi estómago al ver como del auto se bajaba Tanya vestida con vaqueros ajustados y una blusa a cuadros ceñida, se acomodó el cabello y con paso firme se dirigió hasta el establo donde al asomarme más vi que se encontraba Edward trabajando con sus hombres.

Suspiré al darme cuenta de que la rubia se quedaría a comer, y como la vez anterior que lo hizo el ambiente nuevamente se sentiría desagradable y trataría por todos los medios de hacerme sentir inferior mientras coqueteaba y fingía interés en las niñas.

Me aparté de la ventana y me dispuse a colocar la mesa, estaba en eso cuando una figurita se acercó a mí y sin motivo aparente me abrazó, al bajar la mirada me encontré con Eve que me sonrió, fue un simple gesto que hizo mi corazón contraerse de felicidad. Acaricié su cabello con dulzura y le devolví la sonrisa.

—Buenas tardes. —Aparté la mirada de la niña para ver a la hermosa mujer entrando junto a Edward con una enorme sonrisa en el rostro y en el de él no había ninguna señal aparente de molestia por lo que un extraño presentimiento me invadió. ¿Qué es lo que estaba pasando que ella parecía tan feliz? ¿Acaso acababa de aceptar su propuesta? No encontraba otra razón para la felicidad de la mujer. De sólo pensarlo mi corazón pareció comprimirse y un dolor agudo se posicionó en mi pecho. —Espero que no te importe que les haga compañía.

—Si a Edward no le importa no veo por qué me importaría a mí. Es su casa. —Le dije tratando de sonar tranquila, pero demostrando evidentemente los celos que sentía. —Voy por las cosas.
Les dije dando media vuelta y dirigiéndome a la cocina. Le pedí a Eve que le dijera a su hermana que bajara a comer. Llevé las cosas a la mesa y noté con desagrado que Tanya estaba sentada en el lugar que yo siempre ocupaba.

El ambiente era incómodo y Lizzy, quien apenas estaba comiendo fue reprendida por su padre ya que ambos sabíamos que esa actitud era por lo que sucedió esta mañana, para mi sorpresa Tanya tomó la mano de Edward pidiéndole que no le llamara la atención que seguro había comido alguna golosina al salir de la escuela por lo que no tenía hambre y que ya comería más tarde. Le guiñó un ojo a la niña y para mi satisfacción ella giró el rostro, al menos la rubia no se la ganaría fácilmente.

Edward por su parte comió muy poco y se levantó de la mesa cuando Tanya aseguró que estaba satisfecha, después de sólo comer un par de bocados. Ambos se marcharon fuera de la casa, parecía que la única que consiguió comer bien fue Eve quien estaba ajena a la tensión en el ambiente y disfrutó de la comida, una prueba de ella era que tenía su boquita manchada y que en ese instante se estaba chupando dos de sus deditos.

—Deberías de comer un poco Lizzy. —Le pedí a la mayor de las niñas que me miró frunciendo el ceño y se cruzó de brazos.

—No quiero. —Suspiré sabiendo que seguir insistiendo sería una batalla perdida.

Esperé a que Eve terminara y comencé a levantar la mesa y llevar todo de vuelta a la cocina, Eve se marchó al saloncito a ver televisión mientras que yo vi a Lizzy salir, me asomé por la ventana para ver a donde se dirigía y la vi encaminarse hacia el establo, era seguro que iba en busca de su papá.

Acababa de dejar la cocina limpia y recogida cuando escuché como la puerta de la entrada se abría bruscamente y chocaba contra la pared, lo que me hizo saltar y de inmediato fui a ver qué es lo que sucedía y me encontré frente a la niña que tenía la carita húmeda, los ojitos rojos y que se acercó a mí con los puños apretados a sus costados.

—Eres una mentirosa. ¡Te odio! —Chilló al tiempo que comenzaba a tratar de golpearme con sus puños, que había conseguido tomar entre mis manos evitando que me lastimara.

—Tranquilízate Lizzy. —Le pedí sin saber muy bien el por qué de esa reacción.

— ¡Elizabeth! —Escuché la voz fría de Edward al llamar a su hija, el sonido de sus botas y las espuelas sobre la madera fue más audible que en otras ocasiones, la hizo girarse y tomó sus brazos con un poco más de fuerza, pero eso no impidió que a niña se removiera bruscamente.

—Quiero que se vaya, no quiero que ella sea mi mamá —Esas palabras aunque apenas perceptibles por el llanto me dejaron quieta. ¿De dónde sacaba esas ideas?

—Lizzy…

— ¡Te odio! Tú sólo quieres a mi papá.

— ¡Ya basta Elizabeth! —Le gritó Edward haciendo que la niña guardara silencio y lo mirara sorprendida, jamás había visto que le gritara de esa manera. —Vete a tu habitación.

En el marco de la puerta del saloncito estaba Eve quien estaba muy quieta y con los ojos cristalinos, mi pobre niña estaba asustada por esta fea escena.

Yo estaba en un estado de shock por lo que acababa de ocurrir en sólo segundos, Edward llevó a Lizzy al pie de las escaleras mientras ella se removía y le pedía que la soltara, pero su padre no parecía escucharla. Para mi sorpresa la niña le dio una patada haciendo que la soltara y salió corriendo por la puerta principal que aún seguía abierta, sin pensarlo dos veces fui tras ella, pero me detuve sólo un segundo para pedirle a Eve que siguiera viendo la televisión, la empujé suavemente y salí corriendo tras Lizzy, la vi pasar junto a Tanya que sólo se hizo a un lado para dejar que la niña prosiguiera su camino sin detenerla, pero en su rostro estaba una leve sonrisa.

—¿Por qué no la detuviste? —Le pregunté molesta a la mujer que se encogió de hombros.

—Todo esto es culpa tuya. —Me dijo sin ocultar el odio que sentía.

—Todo esto es culpa tuya, Renée no tiene nada que ver con esto. —Me defendió Edward llegando junto a nosotras y fulminando a la rubia con la mirada que en ese momento pareció darse cuenta del demonio que había despertado en Edward.

—Claro que lo es, si ella no estuviera aquí contigo no te hubieras negado a mi proposición. Tu hija se debía de enterar de algún modo que ella pretende tomar el lugar de su madre. —Me miró nuevamente con los ojos inyectados en ira. — ¿Segura que aún no recuerdas nada o es que lo que te ofrece Edward es más de lo que tienes? —Tras finalizar me empujó provocando que cayera al suelo.

Edward tomó del brazo a Tanya y la llevó hasta su coche ignorando las protestas y las malas palabras que estaba diciendo contra mí. Aparté la vista de ambos para buscar a Lizzy pero no la vi por ningún lado, un mal presentimiento me invadió y lo único que me importaba era encontrarla y hacer que volviera a casa.

Me levanté y corrí hacia los establos donde estaba uno de los trabajadores llevando agua a los caballos.

— ¿Has visto a Lizzy? —Le pregunté jadeando y él negó.

—La vi pasar corriendo y fue en aquella dirección. —Me indicó otro hombre al que recordaba como Fred.

Sin esperar más me eché a correr tratando de alcanzar a la niña y detener que se hiciera daño.

Dejé de correr cuando la vi sentada junto a un tronco abrazando sus rodillas y manteniendo
oculta su carita. Estaba llorando y sabía que todo era por mi culpa. Me acerqué y me detuve a sólo un par de pasos sin saber que hacer o que decir.

Levantó su carita cuando advirtió mi presencia, apretó los labios y antes de que pudiera decir algo ambas escuchamos un ruidito ya conocido, ambas vimos al mismo tiempo de donde provenía y Lizzy se puso más pálida al ver como la serpiente estaba más cerca de ella… En cuestión de segundos la serpiente estaría junto a ella sin pensarlo dos veces me acerqué halando de su brazo y apartándola, pero yo no corrí con la misma suerte y sentí cuando un par de afilados colmillos atravesaban mi piel, me eché hacia atrás antes de que la serpiente atacara de nuevo.

Me agarré el brazo con fuerza y vi como la serpiente se perdía entre la maleza, unas manos ásperas apartaron la mano con la que presionaba la zona herida. Giré el rostro y me encontré con Jasper, que me pidió que me relajara al tiempo que ataba su pañuelo por encima de donde la serpiente me había mordido.

—Dile a tu padre que la ha mordido una serpiente, que debe de llevarla al hospital. —Le pidió Jasper a Lizzy que tras lanzarme una mirada se echó a correr regresando al rancho. Me miré el brazo que parecía estar hinchándose, sentía náuseas, el dolor se intensificaba y la vista se me nublaba. —Respira lentamente.

—Me duele. —Fue lo único que pude decir, estaba aterrada ya que no sabía que tan malo era todo, lo único que me aliviaba era que Lizzy estaba bien.

Un auto se detuvo en seco sin apagar el motor, alguien bajo, me tomó en brazos y me metió en el auto para después emprender el camino al hospital. Una mano estaba aferrada a la mía y cada vez escuchaba más lejos la voz de Edward que me pedía que resistiera, que todo estaría bien, quise contestarle pero lo único que conseguí fue un gemido de dolor y de pronto no fui consciente de nada.

Desperté mareada y desorientada pero al mover el brazo izquierdo éste me dolía más de la cuenta y recordé lo sucedido. Intentaba abrir los ojos pero los sentía muy pesados.

—Hola, cariño. —Escuché la aterciopelada voz de Edward al tiempo que su mano acariciaba mi cabello, con trabajo conseguí abrir los ojos, pero los cerré de nuevo al percibir la luz brillante en mi rostro, los abrí de nuevo lentamente tratando de que mi vista se acostumbrara a la luz y cuando lo conseguí Edward estaba delante de mí y parecía aliviado de verme despierta. — ¿Cómo te sientes?

—Adolorida. —dije con voz gruesa que no reconocí como la mía y la garganta me ardía.

—No sabes el susto que nos llevamos, pero el médico que te atendió dijo que el torniquete ayudó y de inmediato te pusieron el antídoto para contrarrestar el veneno. —Suspiró y rozó mis labios con los suyos en una fina caricia. — ¿Cómo sucedió?

Intenté responder pero mi garganta me ardía demasiado, llevé mi mano derecha hacia mi garganta, pero Edward la regresó a su lugar ya que ahí estaba conectada la vía intravenosa. Sin poder evitarlo miré mi brazo izquierdo que seguía inflamado y amoratado.

—Sólo serán unos días en los que baja la inflamación. —Murmuró. Los párpados me pesaban demasiado y sin poder evitarlo comencé a dejar que el sueño me envolviera. —Descansa cielo. —Sus labios capturaron nuevamente los míos.

Desperté en varias ocasiones durante la noche, pero sólo eran unos segundos antes de que volviera a caer en ese profundo sueño, desperté de nuevo cuando la luz entraba por la ventana. La enfermera que estaba pasando un medicamento me sonrió e indicó que estaba despierta, segundos después Edward y Carlisle estaban junto a mí.

—Hola. —Fue lo único que les dije aún con la garganta adolorida y ambos sonrieron.

— ¿Cómo te encuentras, cariño? —Sentí mi rostro arder cuando escuché la última palaba de Edward, ya que nunca lo había dicho delante de alguien más y en este momento lo hizo delante de Carlisle y de la enfermera que sonrió.

Carlisle comenzó a interrogarme respecto a algunos síntomas tratando de minimizar que me encontrara avergonzada, actuaba como si no hubiera ocurrido nada, lo que le agradecía.

Más tarde, a la hora de las visitas, llegó Esme con Eve que llevaba en sus manitas un par de flores silvestres que aún tenían raíz lo que me causó mucha risa, pero que le agradecí sinceramente, le pedí a Edward que la subiera a la cama y se acomodó de mi lado sano, ahí estuvo cerca de una hora contándome que había dormido en casa de su tía Esme y cada una de las cosas que vio en la casa de esta y todo lo que comió.

Cuando la hora de visitas matutina terminó se despidieron ya que también debían de ir por James y Lizzy al colegio. Comí un poco de lo que me llevaron ya que aún sentía un poco de náuseas. Lo único que me hacía sentir un poco culpable era ver que Edward permanecía junto a mí cuando él debía de estar en el rancho.

—No es necesario que estés aquí conmigo, sé que tienes trabajo que hacer… —Le dije mirándolo y apretando la mano que estaba entre la mía.

—Jasper se está haciendo cargo de todo, confío en él. Más tarde me daré una vuelta. —Se inclinó y parecía indeciso de besarme, pero al final nuestros labios no se encontraron ya que se escucharon unos suaves golpecitos en la puerta.

Dijo algo entre dientes que no entendí, pero su frustración me pareció divertida, murmuró un adelante y la puerta se abrió lentamente, me giré para ver quién era y ahí de pie estaba Lizzy que parecía estar temblando, miró a su padre y bajó la mirada aún sin entrar, vi a Edward que todavía le veía severamente, apreté su mano que estaba entre la mía haciendo que me mirara y le negué con la cabeza.

—Hola Lizzy. —La saludé con una sonrisa soltando la mano de Edward.

Ella me miró y dio unos pasitos indecisos, se detuvo cuando su padre se movió. Supe que la niña no estaría tranquila si Edward seguía mirándola de esa manera, así que decidí tomar cartas en el asunto.

—¿Edward te importaría dejarnos a solas un momento? —Lo vi que iba a protestar, pero lo miré fijamente y asintió con la cabeza saliendo de la habitación. La niña permaneció mirando sus zapatos y tras un largo suspiro se atrevió a mirarme.

Se acercó hasta llegar a mi cama y noté como sus ojitos se abrían al ver mi brazo aún inflamado y de un color nada agradable.

—Se ve feo pero no es para tanto. —Le dije tratando de aligerar el ambiente, ella me miró nuevamente y sacó una rosa que había mantenido oculta tras su espalda.

—Gracias. —me dijo con la voz quebrada y sus ojos volviéndose cristalinos, se notaba que le estaba costando bastante trabajo estar ahí. —Yo te dije muchas cosas feas y aun así me salvaste.

—Y lo haría nuevamente Lizzy. —Me removí tratando de incorporarme un poco y lo conseguí con un poco de trabajo.

Le dejé un espacio libre para que ella se sentara y tras un saltito lo hizo. Estiré mi mano que sólo tenía la vía intravenosa y ella la tomó con un poco de duda y temblando ligeramente.

—Sé lo mucho que quieres a tu papi Lizzy, pero quiero que sepas que yo no intento quitártelo ni a ti ni a Eve y mucho menos pretendo ocupar el lugar de tu mamá. —Moví mi pulgar sobre sus deditos.

—¿Tú nos quieres también a nosotras?

—Las adoro. —Apreté suavemente su manita. —Yo quiero ser tu amiga, tal vez si me permitieras acércame un poco podríamos hacer algunas cosas juntas como las que hago con Eve.

— ¿No me odias?

— ¡Claro que no! —La miré por unos segundos me aclaré la garganta y le sonreí con timidez. — ¿Me dejas darte un abrazo?

Ella me miró con sus ojitos muy abiertos y tras meditarlo por unos segundos asintió, y con mucho cuidado de no lastimar mi brazo herido me abrazó, la apreté contra mí. La sentí tensarse y comenzar a llorar aferrándose más a mí, acaricié su cabello y su espalda mientras la trataba de consolar. Fue así como nos encontró Edward que al ver a la niña prácticamente sobre mí se acercó y noté que iba decidido a quitarla pero con una mirada le indiqué que todo estaba bien.

Cuando dejó de llorar se incorporó y se sorprendió de ver a su papá junto a nosotras, de inmediato se apartó de mí y bajo su cabecita. Extendí mi mano hacia Edward que la tomó y la acerqué a la de su hija que parecía dudar.

—Tu papá ya no está molesto cariño. —Le dije lanzándole una mirada de advertencia al ranchero que me miró con los ojos abiertos. —Tal vez si le dijeras que sientes lo sucedido y lo mucho que lo quieres acompañado de un beso y un abrazo lo hagas sonreír de nuevo. —Le dije a la niña que me miró de reojo.

Ambos se miraron pero ninguno hizo nada por acercarse, ambos estaban esperando que fuera el otro quien diera el primer paso. Edward suspiró y extendió sus brazos, acto seguido la niña se lanzó hacia él permitiéndole que la abrazara, la niña lloró de nuevo mientras le pedía perdón. Sabía que su actitud no había sido nada buena y que Edward estaría molesto, pero la niña sólo estaba defendiendo lo suyo, y que Edward la reprendiera parecía que la estaba dejando de lado por mí, algo que no era verdad, pero que posiblemente paso por su cabecita.

—Sólo promete que no lo volverás a hacer, y que no serás más grosera con Renée. —Ella lo besó en la mejilla en repetidas ocasiones y prometió que sería buena.

Más tarde llegó Esme para llevarse a Lizzy quien antes de marcharse me dio un beso y prometió volver al día siguiente.

Parecía que después de todo la niña ya no veía más en mí esa amenaza que creía que representaba.

Al fin las cosas parecían estar calmándose.
Gracias a Andrea y Claudia que se toman el tiempo de corregir mis horrores de ortografía y de redacción.

Se pretende que las actualizaciones sean cada sábado, pero si por algún motivo no se puede les pido que sean pacientes ya que junto con mis betas tratamos de publicar lo más rápido posible.

T¡T¡


15 comentarios:

  1. Me encanto el capi!!!

    Besos :)

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  2. Hola!!!
    que buen capitulo :)
    Me pregunto que fue lo que paso con Tanya???
    Lo de Lizzy era de esperarse, los niños suelen ser muy territoriales con sus padres, pero bueno por ahi dicen que no hay mal que por bien no venga...

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  3. me encanta eve es tan linda me encanto la reconciliación de renne y lizzy

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  4. Hermoso capítulo titi gracias tierna por compartir tu creatividad e imaginación con nosotras

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  5. aaww me encanta!!
    Asumo que no me gustaba mucho Lizzy, pero entiendo porque es así...
    Y tengo muchas muchas ganas de que Bella comienze a recordad algunas cosas importantes!

    Besos!

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  6. Hola Titi ¿como estás? Bueno lo primero de todo TANYA ES UNA ZORRA ASQUEROSA pero ¿porque tenia Edward esa actitud tan tranquila que parecía que estaba conforme con ella en la casa? ¿porqué él la consiente que se quede a comer? ¿porque se marcha luego con ella solo? ¿que hacían en el establo cuando Lizzy llegó, aparte de soltarle a la niña que Bella quería ocupar el lugar de su madre. No se pero me parece que Edward tiene que dar algunas explicaciones, no se si Bella se las pedirá o no pero las tiene que dar ¿porqué de repente parece estar tan a gusto con una mujer que días antes le resultaba repulsiva? Por unos instantes me pareció que había aceptado la proposición de Tanya por algún motivo, pero parece ser que no por las cosas que dice la zorra antes de que Edward la ponga dentro del coche, cosa que a mi modo de ver tenia que haber hecho nada mas llegar y no dejar que se quedara a comer y mucho menos irse de la cocina sola con ella ¿es que no pensó que Bella se podría sentir mal con esa actitud?
    Pero a pesar de que tiene que dar algunas explicaciones está claro que él apuesta por Bella, ya de hecho la llamó cariño delante de los demás y eso es un adelanto.
    Pero el paso de gigante mas grande lo ha dado con Lizzi, yo siempre intente comprender a esa niña aunque a veces me pusiese de mal genio como hoy. Pero es comprensible ya que ella está acostumbrada a zorras como Tanya a la que las niñas le importan un pimiento y o se molestan en ofrecerles un poco de cariño. De hecho todo ha cambiado por dos cosas: una Bella ha sido mordida por la serpiente para salvar a la niña y eso eta lo ha apreciado, y dos le ha dicho que las adora y eso ha sido el detonante. creo que la relación con Lizzi cada vez va a ser mejor y que Bella se la ha ganado y poco a poco se va a ir reforzando. Y en este caso hemos de darle las gracias a la zorra que de manera involuntaria ha provocado este acercamiento.
    Y bueno Titi, esperando estoy que Edward de una explicación de su actitud con Tanya ¿ sería quizás porque estaban sus hijas presentes? Por lo menos podría haber puesto algún mal gesto. No sé esto me escama la actitud de él y que ella pareciera tan feliz, me mosquea y mucho, algo raro hay. ¿no será que ha averiguado algo de su pasado como que estaba casada o prometida tal vez? No lo creo porque sino lo hubiera dicho en esa rabieta cruel que le ha dado. Esta claro que ha ido al rancho con alguna intención y Edward le ha seguido el juego por alguna razón que desconozco. Aimss necesito un pov Edward o que Bella le pida una explicación o que él se la dé, pero necesito algo.
    Un capitulo muy bonito y muy tierno por la parte en la que Bella y Lizzie hablan y ella le pregunta que si las quiere y Bella le contesta que las adora. Eso ha sido precioso y parece ser que es lo que la niña estaba deseando oír. Muy dulce y tierno también por los momentos de Bella y Eve que son preciosos Y muy intrigante al mismo tiempo con esa Tanya que parecía tan feliz y esa actitud extraña de Edward, por dios pero si hasta le quita a Bella su sitio y el otro la deja. Algo raro hay. Ya me quedo con otra intriga más y eso que esta historia tiene pocas ja,ja,ja.
    Bueno como verás aquí te dejo mi primer comentario como Aliena Cullen en vez de como ralip-ralio.
    Un beso Titi y enhorabuena por el capitulo.

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  7. Hola..!!!!

    Me encanto el capitulo..!!! Me encanta Eve..!!! Esa niña si que es tierna y simpática..!! Al fin Lizzy esta entendiendo las cosas. Lo que me deja con la duda es.............. A que carajos fue Tanya??????

    Saludos..!!!!!!!!!!1

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  8. aww ame este capi despues de mucho tiepo de no saber d ti ..q pena pero es q no se te leia en el ff y lugo ya no publicaste mas y bueno hasta q de nuevo te encontre x cierto amo esta hstoria ..muero x seguir leyendo
    xoxo

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  9. un capitulo especial. me encanto!!!!. felicidades corazon estuvo hermoso la reconcilicion de la nina y bella. esperemos que siga ai por mucho tiempo y Tanya no vuelva a dejar su veneno. un beso nos leemos en el proximo.

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  10. muy lindo el cap! tenia que pasar esto para que lizzie pudiera ver su error. y como toda zorra en acción tenia que venir tanya a meter sisaña ¬¬

    espero que las cosas mejoren a partir de aquí aunque si bella llega recordar todo podría pasar.

    bye :)

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  11. HOLA HERMOSA, BUENO UN CAPITULO LLENO DE EMOCIONES, PRIMERO LIZZY DESCUBRE A SU PAPA BESANDO A RENNE, COSA QUE COMO ES NORMAL NO LE AGRADO MUCHO, DEFINITIVAMENTE ENTIENDO SU POSTURA, ELLA ES SOLO UNA NIÑA QUE PERDIO A SU MAMA MUY PEQUEÑA, Y QUE DESDE ESE MOMENTO SOLO HA VISTO UN MINTON DE CACATUAS Y PERRAS COMO TANYA QUE SOLO QUIEREN ENREDARSE CON SU PAPA Y QUE ELLAS NO LES IMPORTA, ES MAS AL MAS MINIMO DESCUIDO LAS APARTARIAN PARA DESACERSE DE ELLA Y LIZZY CAPTA EL MENSAJE YA QUE VA TOMANDO CONCIENCIA DE LA PERSONAS PERO COMO SOLO HA VISTO NO PUEDE IMAGINARSE A ALGUIEN DULCE Y AMOROSO COOMO RENNE QUE LAS QUIERE A ELLAS TAMBIEN.... Y BUENA LA PERRA DE TANYA ES SINJ DUDA UNA LAGARTIJA, CREO QUE EDWARD SIMPLEMENTE ESTABA TRATANDO EVITAR UN PROBLEMA Y EVITAR JUSTAMENTE EL PROBLEMA QUE SE DESARROLLO, QUE TANYA HICIERA UN SHOW Y QUE EMEORARA LA SITUACION QUE YA SE HABIA EVIDENCIADO EN LA MAÑANA, PUES CON LA PRIMERA CITA DE ELLOS ERA DE ESPERARSE QUE LLEGARA A LOS OIDO DE ESTA MUJER QUE YA RELACION IBA SUBIENDO DE TONO.... Y BUENO TANYA ES UNA MUJER TAN VIL QUE NO LE IMPORTO PONER A UNA NIÑA EN PELIGRO SOLO POR LOGRAR SUS POPOSITOS, PERO AQUI RENNE DEMUESTRA SU ENORME CORAZON Y ELLA SE PONE EN PELIGRO POR SALVAR A ESTA NIÑA QUE SOLO LA HA MALTRATADO, PERO ELLA ENTIENDO QUE ES SOLO UNA PEQUEÑA CONFUNDIDA.... PERO LO MAS HERMOSO DE ESTE CAPITULO ES QUE ES UN CAPITULO DE PEDIR PERDON, LIZZY YA VA CRECIENDO Y CON ELLO SE ENFRENTA A REDIMIR SUS ERRORES, LE PEDIO PERSON A RENNE, ADEMAS DE QUE LE PERMITIO DARLE UNA OPORTUNIDAD, ADEMAS QUE SE DISCULPO CON SU PADRE, CREO QUE FUE UNA DE LAS PARTES MAS HERMOSAS, ELLOS SON LOS DOS IGUALES DE ORGULLOSOS PERO EDWARD COMO BUEN PADRE QUE LE ABRIO LOS BRAZOS A SU PEQUEÑAS, ADEMAS DE QUE RENNE FUE UNA MEDIADORA PARA LIMAR LAS PERECES.... LAS COSAS VAN TOMANDO SU CURSO, Y ESTA PEQUEÑA FAMILIA CON UN MIEMBRO INCORPORADO ESTA TRATANDO DE SEGUIR ADELANTE.... MUY HERMOSO, PERFECTO COMO SIEMPRE.... NOS LEEMOS PRONTO.... MILLENES DE GRACIAS... MILLONES DE BESOS... FELICIDADES.

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  12. hola

    que bueno que la relación de Bella con Lizzy parece mejorar lo malo es que paso lo de la serpiente para que la niña pudiera hablar con Bella sin sentirse amenazada.
    No entiendo que hacia Tanya en la finca maldita vieja me cae verdaderamente mal.

    Adios nos leemos en el siguiente capi

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  13. ahh entiendendo a lizzy, obvio ke nadie kiere ke otra mujer sustituya ni ocupe el lugar de tu madre verdad?? asi ke la entiendo, pero bueno creo ke la niña ya se dio cuenta de ke "renee" kiere ser su amiga y no usurpar el lugar de su mami, me encanta eve esa nena es tooda una ternuritaa, mu buen capitulo, espero leerte pronto XD

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  14. Anónimo9/5/13 13:21



    PRECIOSO,Y TIERNO, UN GRAN CAPITULO

    SALUDOS,Carlota

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  15. Tania es una bruja...pero al fin lizzy reacciono

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