Inevitable: Capítulo XIV

Capítulo XIV





Nuestra relación era maravillosa, me sentía flotar cuando me encontraba en los fuertes brazos del que para mí era el hombre más importante. La relación con las niñas era cada vez mejor, me divertía con las ocurrencias de Eve y de escuchar las protestas de Lizzy ante las historias fantásticas de su hermana pequeña. Algunos días me acercaba a la valla para verlas tomar su lección de equitación, Eve iba mejorando pero aún seguía distrayéndose con suma facilidad lo que hacía acreedora de que Lizzy la amonestara y que Edward le recordara que sí seguía así tardaría más en poder cabalgar ella sola lo que hacía que la niña hiciera un adorable puchero que se presentaba en su rostro de dos a tres veces durante cada lección.



Los días que no estaba presente en las lecciones de las niñas iba a visitar a Alice que cada día parecía costarle más el caminar y se quejaba de casi no poder dormir por la incomodidad del que el bebé se moviera más constantemente, la ayudaba en las tareas de la casa para evitar que entrara en un ataque de ansiedad por no tener las cosas en su lugar, algo que también parecía agradecer Jasper.

La noche era la parte del día que más me gustaba, porque era el momento en que tenía a Edward sólo para mí, seguíamos pasando cerca de una hora en el porche después de que las niñas estuvieran en el mundo de los sueños, una o dos veces por semana Edward dormía conmigo haciéndome sentir reconfortada y segura.

Era viernes y me encontraba terminando de limpiar la cocina cuando escuché un auto pasar frente a la casa a toda velocidad, dejé lo que estaba haciendo y fui a la ventana más cercana para ver de qué se trataba, pero sólo vi una nube de polvo que me impedía ver que auto era el que dejaba el rancho.

—Renée. —Escuchar la voz de Edward tranquilizó un poco mis nervios ya que nada le había sucedido.

—Por un segundo pensé que algo malo te había sucedido. —Dije cuando llegué junto a él sin ocultar el alivio de verlo en una pieza.

—Era Jasper que llevaba al hospital a Alice. —Anunció con una ligera sonrisa, — era otro de los chicos el que iba conduciendo ya que Jasper se encontraba bastante nervioso.

—Me gustaría poder ir a ver a Alice, ella es mi amiga y…

—Por eso estoy aquí. Sólo me doy una ducha y nos marchamos al pueblo. — Asentí. — ¿Puedes llamar a Esme para ver si puede cuidar a las niñas mientras estamos en el hospital?

Hice justamente lo que me pidió y le agradecí a Esme que pudiera cuidar de las niñas por un par de horas. Poco después de media hora ya estábamos de camino para dejar las niñas en casa de Esme y tras hacerlo nos fuimos directamente al hospital.

No tardamos en llegar a la habitación de Alice, yo fui la única que entró ya que Edward no lo creyó pertinente y aguardó en la salita de espera que estaba cerca. Llegué justo en el momento que estaba pasando una contracción y no sabía quien parecía sufrir más sí Alice o Jasper que sostenía la mano de su esposa y parecía estar conteniendo las ganas de gritar.

Me mantuve en segundo plano hasta que ambos parecieron más relajados, antes de que mi amiga comenzara las amenazas contra Jasper me hice notar y por la cara de alivio del rubio supe que no era la primera ronda de de ellas por lo que parecía encantado de que lo salvara. Nos dejó un momento a solas mientras él se marchaba a hacerle compañía a Edward cosa que no duró suficiente ya que este lo regresó alegando que debía de permanecer junto a Alice si no quería que en un futuro se lo recordara.

Perdí la noción del tiempo, al salir de la habitación cuando comenzó la labor de parto, me encontré con que ya había oscurecido. Me fui junto a Edward que estaba leyendo una revista de ganadería que dejó de lado al verme llegar. No pasó ni una hora cuando Jasper salió con una enorme sonrisa en los labios y nos aseguró que ambos estaban bien, que era un hermoso niño. Nos hizo pasar a conocerlo, yo no lo dudé pero noté como Edward parecía pensárselo, sin embargo terminó aceptando, colocó su mano en mi cintura y me empujó suavemente, al entrar en la habitación nos encontramos con una Alice cansada pero feliz, el bebé que descansaba en sus brazos era una monada y no pude resistirme a tenerlo en brazos por unos segundos. Miré a Edward que me lanzó una ligera sonrisa antes de girarse hacia Jasper y decirle que se tomara una semana libre, que sabía que la necesitaría ya que no sería sencillo adaptarse a la nueva rutina que implicaba la llegada del bebé.

Cuando nos marchábamos nos encontramos con Carlisle que también iba de salida después de lo que parecía un día agotador, me recordó mi cita de la semana siguiente, sólo pude asentir y Edward le aseguró que no faltaría que él me llevaría así tuviera que hacerlo en brazos. Algo que me tomó por sorpresa fue que Edward entrelazara nuestros dedos y besara mi frente sin importar quién nos estaba mirando y es que en ese instante había varias personas por ahí, lo que más me avergonzó sin duda fue que este acto fuera delante de Carlisle que sólo sonrió y palmeó la espalda de Edward. Últimamente me sentía un tanto extraña, me daba miedo el recordar ya que no tenía ni idea que es lo que podía descubrir en mi pasado y no sabía si después de lo que estaba viviendo con Edward podría dejarlo y marcharme como si nada hubiera ocurrido.

Nos quedamos a cenar en casa de Esme, pero esta vez no duramos mucho tiempo ya que Edward tenía cosas que hacer temprano al día siguiente por lo que nos disculpamos y nos marchamos.

La semana siguiente transcurrió de manera habitual, cada día por las tardes me marchaba a casa de Alice para ver si podía ayudarla en algo, cosa que no era necesaria ya que Jasper se estaba ocupando de todo para que Alice se centrara en el cuidado de Daniel. El primer día las niñas me habían acompañado y ambas se mantuvieron observando al bebé dormir, Eve fue la que murmuró por lo bajo lo pequeño y lindo que era. Fue el jueves que tras una plática con Edward preparé la cena para nuestros amigos y así librar a Jasper de tener que prepararla ese día, esta vez no fui sola, Lizzy me acompañó mientras que Eve se quedó con Edward que se había marchado a reunir el ganado.

Esa noche me sentí extraña, algo que Edward notó pero que intenté restarle importancia le aseguraba que sólo debía de ser que me encontraba un poco cansada por lo que me envolvió en sus brazos para que pudiera dormir. Me reconfortó saber que estaba segura y pronto me sumí en un agradable sueño, el cual no duró toda la noche.

— ¡Es impresionante! —Miré a la mujer rubia delante de mí que sonreía abiertamente sin dejar de mirarme. —Mírate en el espejo.

Como me lo pidió me giré para quedar delante de tres espejos enormes que me mostraban envuelta en un hermoso vestido blanco de un solo hombro que se ceñía en la parte superior de mi cuerpo y terminaba con una falda amplia y vaporosa, mi cabello estaba recogido en un moño bajo con algunos mechones fuera enmarcando mi rostro y un pequeño velo sostenido por una tiara que parecía de diamantes.

— ¿Crees que le gustará? —Le pregunté a mi amiga sin poder evitar morderme el labio inferior.

—Le encantará… deja de morderte el labio o arruinaras el maquillaje y Philip comenzará a maldecir por arruinar su obra de arte. —Tomó mis manos entre las suyas. —Esto es sólo el inicio, cariño.

La habitación se desvaneció y me encontraba en lo que parecía ser un parque cerca de un hermoso lago.

—Te ves preciosa. —Tras esas palabras unos labios tocaron mi mejilla y sentí el calor en mis mejillas y como una sonrisa tonta se formaba en mis labios.

— ¿Lo dices en serio? —Pregunté moviendo la falda de mi vestido y mirando al hombre moreno que llevaba un esmoquin a la medida, resaltando la anchura de sus hombros ya que no podía ocultar la musculatura que poseía.

—Absolutamente, cariño.

—Chicos miren a la cámara. —Los brazos fuertes del moreno me rodearon y yo coloqué mis manos sobre sus brazos y sentí su barbilla en mi hombro desnudo, no pude contener una sonrisa seguida por un flash que prácticamente nos cegó y que nos hizo reír. Después de varias fotos en las que no podía dejar de sentir esa felicidad, el fotógrafo nos indicó que las imágenes eran preciosas y que sin duda lucirían maravillosas en nuestra casa, que era un momento que jamás olvidaríamos.

El lugar era casi el mismo pero los pastos no eran verdes y nos encontrábamos en lo que parecía ser el otro lado del lago, mientras el viento levantaba las hojas secas que estaban esparcidas por el camino. El moreno estaba frente a mí con una enorme sonrisa y un brillo en su mirada.

— ¿Hablas en serio? —Preguntó sin soltar mi mano y deteniéndonos a mitad del camino, me haló hacia su cuerpo envolviéndome en sus brazos para evitar que un par de chicas que iban en sus bicicletas nos arrollaran.

—Me lo dijeron esta mañana. —En segundos mis pies habían abandonado el suelo y me encontraba girando sin poder dejar de reír ante la sensación de libertad y saber que la noticia lo había alegrado tanto como a mí. —Bájame bruto, terminaré vomitando.

Sin preámbulos dejó de girar conmigo y me separó un poco de su cuerpo colocando sus manos frente a mí como una especie de barrera lo que lo hizo acreedor a un golpe suave en el abdomen, pasó su brazo sobre mis hombros atrayéndome hacia él y besando mi cabello.

—Es la mejor noticia, cariño.

De nuevo el ambiente cambió y el lugar se encontraba de nuevo de un hermoso verde y el sol que se encontraba en todo lo alto resplandeciente, iba con un short negro y una blusa blanca de tirantes delgados y zapatos deportivos, en mis manos mantenía un enorme control remoto que controlaba un velero amarillo que estaba en el lago e intentaba que otro de color rojo no chocara contra el mío, pero era una batalla que perdí ya que el velero rojo colisionó con el mío y terminó volcándose.

— ¡Lo conseguimos! —fruncí el ceño y con las manos en la cadera me giré hacia mi derecha donde estaba el moreno y un niño también moreno de cabello oscuro y ojos chocolate que no debía de pasar de los 5 años sonriéndome divertido y que al ver mi rostro dejó caer el control sobre el césped y abrazó mis piernas levantando su rostro regalándome la sonrisa más hermosa.

—Te quiedo. —Me dijo con esa dulce voz infantil.

—Pequeño bribón, sabes cómo derretirme. —Le dije tomándolo en brazos y haciéndole cosquillas, provocando una dulce risa, era una melodía encantadora y muy contagiosa que pronto me tuvo riendo.

— ¿Nos perdonas por hundir tu velero? Te lo compensamos con un helado —preguntó el moreno.

—Sólo sí es uno doble. —Le dije divertida.

—Yo también quiedo uno dobe. —Pidió el pequeño levantando dos de sus deditos.

— ¿Cómo se dice Sam? —Le preguntó el hombre enarcando una ceja.

—Po favo. — dijo con una enorme sonrisa y dando unos saltitos.

—Claro que si mi amor. —Le aseguré acariciando su cabello.
Caminamos hasta el carrito de helados que se encontraba a unos metros con el niño entre nosotros que iba tomando nuestras manos. Al llegar pedimos nuestros helados y de inmediato el pequeño comenzó a comerlo y derramó un poco en su playera así que lo intenté limpiar de inmediato pero él no dejó de comer lo que nos causo un poco de gracia.

—Su hijo es encantador, tan parecido a ustedes. —Halagó una mujer mayor que pasaba cerca y que me extendió otra servilleta para limpiar la ropita.

— ¿Qué le puedo decir? Es lo mejor que me ha sucedido ¿Verdad que si mi amor? —Le pregunté con ternura al niño que asintió derramando un poco mas de helado.

—Creo que necesitarás más de éstas. —Asentí aceptando las servilletas que me entregó el moreno que parecía divertido ante la situación.


Me desperté sobresaltada y me senté llevándome las manos a la cabeza ¿Sam? ¿Sería un sueño o un recuerdo? Estaba más que claro que se trataba de un recuerdo… ¿Qué había hecho?

—Renée, cariño. ¿Te encuentras bien? —Escuché la voz de Edward que acariciaba mi muslo con suavidad.

—Sí. —Mentí apartando su mano de mi cuerpo y bajando mis piernas de la cama dejando que mis pies tocaran el suelo.

—No lo pareces. ¿Un nuevo sueño? —Encendió la luz de la lámpara y se sentó junto a mí, apartando el cabello de mi rostro y colocándolo detrás de mi oreja.

Todo era tan reciente que su simple tacto me causaba escalofrío, no esa sensación electrizante.

—Eran confusos, pero creo que pueden ser fragmentos de mi vida. Pueden significar algo. —Mentí nuevamente evitando contarle la verdad, aún no estaba lista.

—Mañana tienes tu cita con Carlisle habla con él, puede orientarte mejor que yo.

—Eso haré. —Traté de sonreír, pero la sonrisa no era sincera, un peso estaba sobre mis hombros, me sentía tan culpable por lo sucedido entre Edward y yo, cuando al parecer tenía una familia a la que parecía amar y que ellos me amaban y que quizá estuvieran buscándome.

—Anda volvamos a dormir, aún faltan algunas horas. —Me pidió inclinándose para besarme y me congelé en ese momento.

— ¿Papi? —Nos separamos y ambos miramos a la puerta donde se encontraba la pequeña figura de Eve que apretaba su osito y nos miraba con curiosidad.

— ¿Qué haces aquí cielo? —Le preguntó Edward halando de la sábana ya que sólo estaba en bóxer y su pantalón de pijama estaba en el suelo del otro lado de la cama.

—No podía domi, y venía a domi con Denée. —Dijo con inocencia.

Me levanté de la cama agradeciendo que aún llevara mi pijama de dos piezas, la tomé en brazos y le dije que fuéramos por su cobijita, eso le daría tiempo a Edward de colocarse la pijama. Cuando regresamos con la mantita rosada, Edward ya estaba presentable y parecía avergonzado.

— ¿Tú tampoco podías domi? —Lo cuestionó nuevamente Eve haciéndolo que se pusiera nervioso y se llevará una mano al cabello signo de su incomodidad.

—Yo…

—Tu papi me estaba haciendo compañía ya que tuve un mal sueño.

—Yo te cuidadé. —Me dijo segura y yo asentí mirando a Edward que se despidió de nosotras y se marchó a su habitación, sin querer la niña me acababa de salvar, tenía que pensar muy bien lo que sucedería ahora.

Al día siguiente traté de comportarme con normalidad y aunque al inicio intenté resistirme mi cuerpo me traicionaba y reaccionaba a la cercanía de Edward.

La cita con Carlisle transcurrió con aparente calma y escuchó atento cuando le contaba que había tenido un sueño que sentía era real, pero le mentí diciéndole que no lograba recordar de que iba, no me sentía segura contándole mis recuerdos precisamente a él. Me sugirió que me relajara que al parecer eso era o que estaba provocando que mis recuerdos volvieran, me habló de una conocida suya con la que había hablado de mi caso y que se ofreció a verme la semana siguiente cuando viajaba a Austin por un congreso, acepté sabiendo que nada perdía con intentarlo. Me aseguró que él me llevaría ya que también tenía que viajar a dicha ciudad para unas compras de James.

Traté de mantenerme tranquila y le conté a Edward lo que me había dicho Carlisle sobre ir a Austin y hablar con esa mujer. El apretó mi rodilla y me dijo que todo estaría bien, pero aunque sus palabras buscaban reconfortarme en su mirada veía la duda y parecía que presentía que eso cambiaría las cosas entre nosotros.

No podía mantenerme alejada de Edward y eso me hacía sentir mal cuando estaba a solas y que tenía tiempo para pensar lo que estaba haciendo. Seguía disfrutando a las niñas y aunque sabía que estaba mal disfrutaba estar cerca de Edward.

Durante la semana me mantuve un poco nerviosa esperando la llamada de Carlisle para decirme el día de mi cita con su amiga, el lunes pasó sin noticias suyas pero el martes muy temprano me informó que sería el jueves y que pasaría por mí al amanecer ya que me quería ver temprano.

El miércoles Edward vendió unas cabezas más de ganado y se quedó sentado un largo rato en una de las cercas lejos de todos, lo vi cuando regresaba de ver a Alice, así que en lugar de ir directamente a la casa me dirigí hacia él tomándolo por sorpresa, tras unos minutos en silencio me informó que había decidido poner a la venta el rancho ya que no había señales de algún inversionista y ya le era imposible seguir manteniendo un lugar que pronto iba a desaparecer. No sabía que decir, así que sólo lo abracé brindándole mi apoyo que pareció apreciar. Tras unos minutos me dijo que tendría que ir a ver algunas cosas en los establos que nos veríamos en la cena.

Evité tocar el tema ya que sabía lo delicado que era y no quería arruinar su cena, hablaría de ello cuando él comenzara a hacerlo, no sería yo quien sacara eso a relucir.

Al día siguiente me tuve que marchar y me sentía incómoda sin saber que era lo que me esperaba. La mujer tenía una apariencia agradable, lo que me dio confianza. Con ella me fue más sencillo hablar de los que para mí eran recuerdos y los sentimientos que me invadían en cada uno, tras hablar por un largo rato e intentar varias técnicas sólo logré conseguir el nombre del moreno y la rubia pero todo lo demás me parecía borroso y muy confuso, se detuvo en la sesión diciendo que no era bueno forzarme demasiado, que al parecer mi memoria estaba volviendo y sólo era cuestión de tiempo para recuperarla al completo. Lo que me dejó afectada fue el darme cuenta que tenía una familia y sin querer les había fallado ¿Podría considerarse infidelidad a lo que había hecho cuando no sabía la magnitud de dejarme llevar por mis sentimientos?

Antes de marcharme me preguntó que si no se nos había ocurrido de que por algún medio se tratara de encontrar a mis familiares, y en ese momento recordé que Tanya se había ofrecido a hacerlo y no me extrañaría que hiciera todo lo contrario lo que sería algo estúpido debido a que lo mejor para ella era quitarme del camino y no manteniéndome junto a Edward como lo había hecho.

Al salir de la consulta me encontré con Carlisle que me estaba esperando y no pude ocultar mi estado de ánimo que se encontraba afectado tras caer en cuenta de que tenía una familia y yo sin saberlo había engañado a Jake que parecía adorarme, ¿Cómo decirle que estuve con otro hombre porque no lo recordaba? ¿Me perdonaría?

Llegamos al rancho a la hora de la cena y esta vez me costó un poco más el poder estar cerca de Edward sabiendo lo que sabía. Esa noche me mantuve un poco distante algo que él respetó y me aseguró que ya hablaría cuando me sintiera preparada.

El viernes aún me mantenía un tanto distante pero trataba de mostrarme amigable. Nos tomó por sorpresa la presencia de Esme que nos llevó una invitación a un baile el día siguiente en el pueblo al que no podíamos negarnos a ir ya que Carlisle había comprado nuestras entradas, intenté evitar asistir alegando que no tenia ningún vestido algo que se vio solucionado por Esme que ya llevaba un vestido que aseguraba era perfecto. Edward para mi sorpresa confirmó que ahí estaríamos y no se negó como yo esperaba que lo hiciera.

Aunque no podía resistirme a la cercanía y los roces de Edward me encontraban tensa, esa noche salí al porche antes que él y me mantuve mirando a la nada, cuando sus manos se posaron en mi cadera brinqué y me alejé de él. No podía continuar permitiendo que me tocara, lo que habíamos hecho estaba mal y que lo siguiera permitiendo no era lo correcto, tenía una familia y eso era lo único que me debía de importar.

— ¿Qué sucede, cariño? —Levantó su mano para tocar mi mejilla, pero yo me aparté.

—No me toques, por favor. —Le pedí sin mirarlo a los ojos.

— ¿Por qué?

—Esto está mal Edward, muy mal. —Cubrí mi rostro con mis manos y negué con la cabeza. — ¿Qué fue lo que hice? ¿Cómo permití que sucediera?

— ¿De qué estás hablando?

—De lo que sucedió entre nosotros. No debimos dormir juntos.

— ¿Qué sucede? No te entiendo Renée, en ese momento dijiste que era lo que querías y no hubo ningún incon…

— ¡Porque no sabía que estoy casada y que tengo un hijo! ¿Entiendes? Tengo una familia a la que engañé al estar contigo.

Gracias a Andrea y Claudia que se toman el tiempo de corregir mis horrores de ortografía y de redacción.

Se pretende que las actualizaciones sean cada sábado, pero si por algún motivo no se puede les pido que sean pacientes ya que junto con mis betas tratamos de publicar lo más rápido posible.

Nota: Como ya muchas saben mi lap murió por lo que les pido sean pacientes ya que tengo que volver a hacer unos cambios a la historia ya que lo que rescate es el boceto y no los capítulos que ya estaban terminados.

T¡T¡


10 comentarios:

  1. Me encanto el capi!!!!

    Ya quiero saber la historia completa de "Renee"

    Besitos :)

    ResponderEliminar
  2. AY MI DIOS QUE JAKE ESTE MUERTO O KE SEA UNA ESADILLA AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

    ResponderEliminar
  3. Hola Titi ¿como estás? Madre mía de todas las teorías que tenía y una de ellas era que Bella podría estar casada con Jacob, nunca me imagine que podrían tener un hijo. Y ese hijo lo cambia todo, absolutamente todo ya que por un hijo se hace lo imposible.
    Yo creo sin embargo que Bella está recordando el principio de su matrimonio, un momento en que por lo que fuera eran felices y que no ha terminado de recordar del todo. Ella tiene pesadillas con un hombre que da la impresión de que la ha secuestrado o algo así y sinceramente yo creo que en un momento determinado algo en esa relación cambio y Jacob es el supuesto secuestrador. Pero sigue estando el niño por medio y no me cuadra donde puede estar, quizás con Jacob.
    Yo comprendo a Renée/Bella en que quiera alejarse de Edward, eso dice mucho de ella pero espero que Edward sepa estar a la altura y no se aleje sino que la comprenda, la entienda e intente ayudarla. El problema es que edward tiene también sus propias preocupaciones y tiene que pensar en sus hijos y el daño que les causaría que Bella e fuera con su "familia" Para él sus hijas son lo primero por lo que entendería que también intentara alejarse, pero me daría lastima, lo entendería pero no lo compartiria.
    Pero por mucha memoria que haya pedido si de verdad quisiera a Jacob, al estar con Edward su mente lo recordaría, bueno su mente no, pero algo en su subconsciente, no se como explicarlo algo le diría que eso estaba mal, yo creo que alguna vez se enamoro pero que ya no lo quiere.
    Lo cierto es que solo sabemos una parte de la historia, nos queda por conocer el resto y algo me dice que el resto tiene un malo como protagonista y ese se llama Jacob.
    De momento el final del capitulo no ha podido ser mas tristón por el hecho de que Bella se está alejando de Edward y en cierto modo ya he dicho que la entiendo, pero me da pena que de una forma u otra terminen isa, que se separen de ese modo. Y ademas me da pena también que Edward haya decidido vender el rancho ya que no le va a dar tiempo a Bella a darle la inyección de dinero que necesita pues sigo pensando que Bella lo tiene.
    Hace falta conocer la historia completa de Renée/Bella pero mi teoría ya la he expuesto. Bella ha recordado su vida al principio de su matrimonio, pero después algo cambió entre lo dos y Jacob mostró u verdadera cara, estaba con ella solo por dinero. Cuando Bella se quiso alejar de él con su niño él la secuestro y estaba intentando huir de él cuando Edward se la encontró tirada en al carretera. Se que es una teoría muy arriesgada pero creo que pudo pasar algo así, el problema es que si Jacob es el malo del cuento ¿donde está el niño.
    Esperemos que tenga razón en mi teoría aunque faltan muchas cosas por saber y esperemos que Bella llegue a tiempo de ayudarle con el rancho. Verdaderamente por un lado esta muy bien la idea de la amiga de Carlisle pero esa expresión en la cara de Edward cuando se lo ha dicho junto con el final del capitulo pasado, no se ha ido premonitorio.
    realmente me has dejado intrigadisima con el tema, pero tranquila por el tema de las actualizaciones ya que me hago cargo de lo de tu laptop. No te preocupes, ves a tu aire que yo por mi parte tengo la paciencia que haga falta.
    un besito y que sepas que cada vez me gusta mas la historia.

    ResponderEliminar
  4. Hola de nuevo. Ya ando otra vez por aqui. He leido de nuevo el capitulo y al leerlo otra vez me he dado cuenta de algo. El hombre moreno y musculoso a pesar de que ella lo recuerda como Jake puede muy bien ser Emmett su hermano ya que esta claro que la rubia es Rosalie y claro esa relación tan intima se puede dar muy bien entre hermanos. La escena con el niño muy bien podría ser una salida en familia o un salida del hermano con su sobrino y hermana, no se falta algo aquí, hay algo mas, algo que espero nos diga en breve.
    Sigo pensando que Bella pudo casarse con Jake y luego darse cuenta de que no es lo que creía o ea escena en la que la rubia la ayuda a vestirse no tienen porque ser de su boda, pero claro eta el niño por medio, ese me despista.
    Esta claro que el parto de Alice ha sido el detonante y la pregunta ahora es ¿que hará Edward con esta nueva información? ¿que pasará con la relación de estos dos?
    Un beso otra vez. Me voy a poner a leer NMC hoy que tengo tiempo.
    Un beso otra vez.

    ResponderEliminar
  5. wow, no lo puedo creer, casa y con un hijo?? me imaginaba caomprometida, pero jamas pensé ke tuviera una niño!!! esto se pone mucho mejor!! pobre edward, el ya estaba ilusionado!! :D

    ResponderEliminar
  6. ohhhhhhhhhhhhhh.... muy bueno...

    ResponderEliminar
  7. NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO...!!!!!!!!

    No puede ser-....!!! tenia la esperanza de que solo fuese novia de Jake y ya... Pero casada y con hijo????? es demasiado..!!!!! No no lo acepto..!!!!!


    Pobrecito Edward..!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    Saludos..!!!!

    ResponderEliminar
  8. ohhh en serio , pero me lo esperaba ya que esos sueños lo indicaban lo mejor es que edward se separe de bella , lo mas importante son sus hijas y quizas ella deba irse del rancho , ohhh aqui el mas perjudicado es edward , snif snif que penita

    ResponderEliminar
  9. O no pero que paso en verdad con ella pk al inicio ella reconoció a uno de sus secuestradores o por lo menos la voz en verdad esta casada y tienen un hijo que pasara con Edward que difícil

    ResponderEliminar

Playlist