No me dejes caer: Capítulo 21



 Primera Plana


No era la primera vez que hablaban de mi en una revista de espectáculos, mi nombre era público, pero me gustaba mantener un perfil bajo, aunque no lo lograba estando con las chicas y más si me la pasaba en los lugares nuevos y más frecuentadas por las personas más importantes, no pude evitar recordar cuando apareció una foto mía con todos en primera plana del Times, aunque solo nos estábamos divirtiendo nuestra manera de bailar mostraba algo mas, el titular "Como se divierten los herederos de las empresas más importantes del país", mi madre casi se había desmayado al verme en esa imagen y cuando leyó toda la nota había enfurecido pero la diversión nadie me la había quitado, además ese día todos habíamos sido reprendidos, el castigo una reducción en nuestra mesada.


—Bella— una mano frente a mis ojos haciéndome reaccionar

—La compre cuando vi esta fotografía— señalo Tanya la primera plana, era la imagen del sábado por la tarde, cuando Edward y yo habíamos estado comiendo, exactamente cuando estaba en sus piernas y lo besaba, no podía creer que mi vida privada estuviera en primera plana

—Es el chico del club, el de los ojos verdes

—Por eso no quisiste ir con nosotros el fin de semana— cuestiono Tanya

—Donde lo conociste, dios es tan guapo

—Buenos días— respire de nuevo al ver que el profesor acababa de ingresar, las dos horas siguientes pasaron rápidamente, sentía la mirada de ambas, Tanya me pregunto que si ya me había acostado con él, solo negué, está claro que no le contaría mi vida privada, apenas se termino la clase tome mis cosas y salí despidiéndome con simple movimiento de mano

Camine por los pasillos hasta mi siguiente aula sentía la mirada de algunos de los chicos que me encontraba, solo bastaba cruzar mi mirada con la de ellos para que se giraran, sabía que aun me temían, una mano me intercepto

—Te estuve buscando

—Que quieres

—Así me saludas

—Si por mí fuera, ni te hablaría

—Quien estaba contigo el sábado por la noche

—No tengo por qué decirte

—Dime también te estás acostando con el por su silencio

—Imbécil— alcanzo a detener mi mano en el aire antes de que lo golpeara

—Aun tenemos un trato

—suéltame

—Dile a tu amiguito que no se atreva a volver a colgarme, no tiene ningún derecho

—El tiene todo el derecho a colgarte cuantas veces le dé la gana

—Nadie me hace eso

—El lo hizo y si me vuelves a llamar lo volverá a hacer, por la simple razón de que s mi novio— aproveche su aturdimiento para dirigirme a mi salón

—Terminaremos esta plática después— grito

Agradecí el no tener que verlos por el resto de las clases nos había tocado en grupos distintos, bueno al menos la de ese día, a la 1 en punto camine de prisa hasta mi automóvil, por cada pasillo por el que pasaba escuchaba el cuchicheo a mis espaldas y eso ya me estaba fastidiando, logre subir a mi auto antes de que Jesica me alcanzara

—Bella tenemos que hablar

—Voy tarde a la empresa

—Vamos me tienes que contar más sobre él

—Para qué?

—Cuantas veces has salido con el

—Basta Jessica, suficiente tengo con que lo hayan publicado para que tú te encargues de que lo sepa toda la universidad

—Solo dime estas saliendo con el

—Es mi novio, y quítate que llevo prisa— conduje rápidamente, no preste gran atención al camino ya me lo sabía de memoria, antes de lo que me imaginaba ya estaba estacionada en mi lugar designado, no podía sacar de mi cabeza esa imagen, yo solo quería mantener en privado mi relación con Edward y gracias a unos malditos paparazzi eso ya no era posible a estas alturas mi madre ya debería de saberlo, demonios Renée

—Buenas tardes Srta. Swan, su madre la ha estado llamando ya que no la ha localizado en su celular

—Gracias Megan, algo mas

—Tiene unos papeles sobre su escritorio que su padre necesita que firme de inmediato

—Gracias, si mi madre llama dile que no estoy— abrí la carpeta para ver de qué papeles se trataba, y sorpresa, eran mi sesión de derechos sobre mi departamento, con esta firma mi padre podría venderlo, lo partí en diferentes tamaños y los regrese a la carpeta

—Megan puedes venir un segundo— justo cuando colgué ella apareció por la puerta

—Que necesitas?

—Dos cosas, primero que le lleven esto a mi padre y segundo quiero una copia de la nueva edición de People

—En seguida— no pasaron ni 15 minutos cuando entro con la revista en sus manos, sus ojos denotaban un brillo y sus labios contenían una sonrisa— aquí tienes

—Gracias— tenía que ver qué clase de basura es la que había publicado, simples especulaciones que debía de saber para cuando mi madre me llamara

—Es él, cierto?— levante mi vista hacia Megan que parecía temerosa a mi reacción, pero su curiosidad había sido mayor al miedo— Edward, el chico con el que te fuiste ese día

—Si— me encogí de hombros— Va a venir déjalo pasar cuando llegue

—Claro— la vi salir con una sonrisa, regrese mi vista a la revista el titular "Amor o Intere$", llegue a la pagina donde venia la nota había un par de fotos mas, en la última se nos mostraba saliendo tomados de la mano, ambos con una sonrisa tonta, todo el maldito articulo hablaba de mi como si me conocieran como si en verdad se tratara de una figura pública, me habían denominado la fría heredera Isabella Swan, pero ahí no acababa había averiguado todo sobre él, citaban que había pasado una maravillosa comida al lado de Edward Cullen de 26 años, medico cardiólogo del hospital central, cerré la revista como era posible que obtuvieran tanta información sobre Edward, maldito medios.

—Lista para ir a comer

—Edward— corrí y lo abrace sin importar que Megan presenciara la escena

—Yo también te extrañe

—Tengo que mostrarte algo— tome la revista y se la mostré a lo que el sonrió

—Creo que no tomaron mi mejor ángulo

—Edward, esto es serio—le reproche pero al no le importo realmente ya que sonrió

—Bella

—Quería que nuestra relación fuera solo nuestra y no que todo el mundo supiera de ella, todos en la facultad me observaban se que era por este maldito articulo

—Te molesta que vean que salimos juntos

—Sabes que no, pero detesto de que te coman con la mirada

—Celosa?

—Jamás lo voy a admitir Cullen

—No eres la única que estaba así, todas las enfermeras me preguntaron si era verdad

—Que te dije sobre la distancia con las enfermeras

—Lo siento ellas no se alejan

—Engreído

—Alice fue la que me llamo para decirme que comprara la nueva edición de People, la compre en un puesto cerca del hospital y la chica me veía de manera extraña

—Esto es una gran noticia, mi vida privada siempre se ha mantenido en un perfil bajo

—Creo que no soy muy bueno para ti

—Eres lo mejor— me levante de puntillas hasta que mis labios chocaron con los suyos, sus manos tomaron mi rostro haciendo profundizar el beso, solo un tos fingida nos hizo separarnos

—Siento interrumpirlos, pero tu madre llamo, Daria le dijo que ya habías llegado y según indico no tardaría más de 10 minutos en llegar, así que corran— me dio mis cosas y salimos corriendo del lugar.

Me sentía completamente infantil estaba huyendo, el elevador estaba abarrotado pero aun así entramos me abrace a Edward sintiendo como sus manos me rodeaban, todos los presentes me veían incrédulos, sabía que nunca me habían visto en esta situación, es que me estaba comportando tan diferente?

—Crees que este muy molesta?

—Eso es poco, debe de estar furiosa, es que no viste la imagen

—He visto peores—sonrió

—Esto es la muerte para Renée

—Porque parece que eso te agrada

—Qué?

—No se eres consciente pero cuando dijiste que era la muerte para tu madre sonreíste

—Sabes que no me importa lo que ella piense

—Lista para correr— me gire para ver que estábamos a un piso

—No hablas en serio Cullen

—Oh, claro que lo hago Swan

—Crees que voy a poder correr con estos— le señale mis zapatillas

—Vamos— me empujo fuera del ascensor y pasamos deprisa entre los empleados

—Hacia tu derecha— nos colocamos cerca de donde estaba un grupo de secretarias, hice que quedara de espalda hacia la puerta, me posicione delante de él ocultándome con su cuerpo, mi madre iba entrando al edificio, la vi pasar de largo hacia los ascensores, tome su mano para salir

—ISABELLA!— me gire para ver la cara contorsionada de mi madre— Ven aquí en este momento

—Corre— tire de su mano, mientras con la que tenia libre le dije adiós sin poder evitar reír, corrimos hasta estar bastante lejos

—Pensé que no querías correr— su burlo aun con la respiración entrecortada, apretó mi mano mientras continuamos nuestro camino

—Fue una situación que lo requería, o es que querías conocer a la bruja de tu suegra

—Es aquí— entramos a un pequeño restaurant italiano

—Bienvenidos, a nombre de quien está la reservación

—Edward Cullen

—Por aquí por favor— nos guió hasta un área privada

—Buenas tardes mi nombre es Scott y seré su mesero esta tarde, algo que quieran tomar

—Vino tinto— pedí para ambos

—En seguida

—Pediré una ensalada

—No— quite mi vista del menú

—Porque no?

—T e advertí que yo elegiría tu comida, así será de hoy en adelante mi amor, si no desayunas bien comerás lo que yo te diga

—Inaceptable—bufe

—No me importa— maldita sonrisa torcida

—Están listos para ordenar

—Una orden de lasaña

—Y para usted Srta.

—Ravioles— cortó Edward

—En un momento— se marcho llevándose los menús

—Aun enojada luces hermosa— le saque la lengua

—Crees que Ali y Rose estén muy ocupadas esta tarde

—No lo creo, si no tienen planeado salir al centro comercial no tienen nada mejor que hacer

—Perfecto— le marque a Alice dos timbres después

Hola Bella

—Ali tienen algo importante que hacer esta tarde

—Rose y yo estamos libres

—Podrían venir a la empresa a eso de las 4

—Claro, que haremos

—Quiero que me acompañen a elegir algunas cosas con respecto a la fiesta

—Ahí estaremos

—Hasta pronto

—Créeme que necesitaras suerte, para soportar a ese duende hiperactivo

—Mi amor, en esta clase de cosas yo soy la peligrosa

—No conoces a Alice

—Después de esta fiesta sabremos quién es más peligrosa

—Sera divertido ver eso

—No seremos tus bufones Cullen

—Casi lo olvido, a las 7 tienes tu cita con Sam

—Eso es imposible

—La arregle hoy por la mañana

—Yo…

—Se que le dijiste que no volverías, pero no olvides que tienes que seguir con la terapia— acaricio el dorso de mi mano con su pulgar

—No quiero ir

—Es parte del tratamiento

—No hay otra opción?

—No, es necesario que lo hagas, hasta este momento has tenido una fortaleza increíble pero debemos de asegurarnos de que estés completamente bien

—Es más sencillo decirlo


—Dime qué quieres que haga para que aceptes las terapias

—Edward es complicado estar ahí con un chico que apenas conoces y que quiere que le 
cuentes tus problemas, dios esto no es sencillo

—Se que debe de ser difícil mi amor, hoy asistirás y yo estaré a tu lado

—No tienes trabajo?

—No, así que está decidido entrare contigo pero si en algún momento te sientes incomoda y quieres que me retire lo hare

—Gracias

—Entonces si iras

—Si

—Le diré a las chicas a qué hora debes de estar no quiero que pongas pretextos

—Me tratas como si fuera una niña te das cuenta de ello

—Solo te cuido

—Demasiado— nuestra comida había llegado y olía delicioso , el pareció darse cuenta de eso porque sonrió

—Ya pensaste que le dirás a tu madre— pregunto antes de llevarse el primer bocado

—No me quiero preocupar de eso en este momento, no quiero que me haga daño la comida

—Mi amor, creo que deberías de presentarnos formalmente

—Te das cuenta de lo que estas pidiendo

—Absolutamente, en algún momento debo de conocer a mis suegros

—Son horribles

—Pero hicieron algo muy bueno

—Enserio?

—Claro tuvieron una hija muy hermosa

—Que ellos no querían

—Ya te lo dije solo están heridos, pero el que me conozcan servirá para que se den cuenta de que no estás sola

—Mi madre será muy dura y puedo asegurar que hasta grosera

—No me importa,

—Pero a mi si, puedo soportar que me grite o cualquier cosa lo que no estoy dispuesta a soportar es que lo haga contigo

—Deja de preocuparte por mí, lo único que me interesa es que no se atrevan a lastimarte de nuevo

—No creo que nada me pueda lastimar, ya me han herido lo suficiente

—Eso es pasado Bella, es momento de un nuevo inicio

—Hablare con ella para que los conozcas aunque a estas alturas ya te han de estar investigando

—No escondo nada

El resto de la comida paso entre platicas más agradables por ejemplo algo que esperábamos poder lograr en un futuro, era sorprendente como a su edad era un chico centrado y sabia lo que quería, en estos momentos estaba luchando para poder tener la dirección del área de cardiología ya que el que estaba en ese puesto se iría en un par de meses.

Como siempre cuando deseas que el reloj camine lentamente es cuando parece correr, cuando menos acorde me encontraba caminando de regreso hacia la empresa, nuestras manos iban entrelazadas, aunque íbamos en silencio el simple tacto era más que suficiente.

—Te diviertes

—Tu igual, nos vemos mas tarde en el hospital

—Te estaré esperando— aunque solo fue un roce, en mi rostro se formo una sonrisa tonta, no me moví hasta que lo vi perderse rumbo al estacionamiento, tome el ascensor para llegar a mi oficina donde rogaba ya no estuviera mi madre

—Bella te están esperando

—Quien?— ella negó riendo por lo bajo

—Relájate, tu madre se marcho hace poco más de una hora, son Alice y Rosalie

—Gracias— me gire para verla seguir trabajando, respire profundo—Megan

—Si Srta. Swan

—Gracias por lo de hace unas horas nos salvaste de la ira de mi madre

—No merecías que te arruinaran ese momento

—Gracias, mañana me gustaría hablar contigo

—Por supuesto, hice algo mal?— me sentí mal de ver su mirada confusa, solo negué y entre para encontrarme a ambas chicas leyendo la revista que estaba sobre mi escritorio

—Hola chicas

—Que tal la comida con Eddie

—Bien

—Ustedes no pierden el tiempo, bastante efusivos— la duendecilla me mostro de nuevo la imagen principal

—No tiene nada de malo, solo lo estaba felicitando

—Claro— el sarcasmo en la voz de Rosalie fue palpable pero no importaba

—Que es lo que haremos cuñadita

—Quede de verme con un decorador en el museo metropolitano

—El museo, ahí harás la fiesta?

—Si, es un lugar bastante Chic no lo creen— sonreí

—Ves Rose, Bella es de la nuestras ya seremos tres las que vayamos de compras— chillo

—De eso hablaremos después, será mejor que nos vayamos ahora

—Edward me dijo que te lleváramos al hospital para tu terapia

—No podemos fingir que se nos olvido

—No Bella, estarás ahí puntual

—Si no tengo más opción— bufe a lo que ellas rieron

—Te importaría si nos vamos en mi auto, así nosotras te llevaremos al hospital y te irás con Edward a tu departamento

—Pero tengo mi coche en el estacionamiento

—El auto de Jasper está en la agencia, nosotras lo trajimos, si no te importa que lo lleve a tu casa y nosotras pasaremos por el después de la cena, que por cierto será en tu casa

—Es el nuevo centro de reuniones

—Algo así, te molestas

—No, saben que son bienvenidos

—Claro siempre y cuando llamemos antes de entrar

—Ali!

—No tiene nada de malo Bella, además me alegra que utilices nuestro regalito

—Mejor vámonos— honestamente no me gustaba hablar abiertamente de mi vida personal y claro que hablar de mi vida sexual con mi cuñada no me lo hacía más fácil

—Le diré a Jazzy que aceptaste y que él se llavera tu auto

—Megan estaré fuera el resto de la tarde

—Te llamare si hay algo relevante

—Hasta mañana

El auto de Rosalie era realmente hermoso y encajaba perfectamente bien con su personalidad llamativa, llegamos justo unos minutos antes de la cita por lo que nos dedicamos a observar minuciosamente el lugar

—Me agradarían mesas redondas con un imponente adorno floral al centro

—Algunas velas estarían bien

—Eso me da una idea, quizá se puedan atenuar las luces del salón a la hora de la cena y junto con las velas le dará un aire romántico y diferente a todos los demás bailes

—Si me gusta cómo suena

—Srta. Swan— me gire para encontrarme con un hombre no mayor de 35 años bastante musculoso acompañado de dos chicas muy hermosas

—Sr. Riley?

—Llame Spencer, es un placer estar a sus órdenes— tomo mi mano y la beso

—Le agradezco que pudiera venir, ellas son mis amigas Alice y Rosalie— imito el gesto beso la mano de cada una de ellas

—Cuanto tiempo tenemos para transformar este lugar

—Dos semanas

—Un poco apretado pero lo lograremos, tiene algo en mente

Entre los 4 comenzamos a dar ideas sobre el arreglo, había pesado que sería más difícil y desgastante pero resulto sumamente sencillo llegar a un acuerdo en ideas, lo divertido era que las tres coincidíamos en la mayoría lo que hizo que se hiciera más sencilla la planeación, acordamos encontrarnos en tres días para elegir colores y hacer pruebas de mantelería y vajillas , salimos del museo con bastante tiempo para llegar al hospital, las tres no parábamos de hablar de nuevas ideas y sobre algunas opciones para amenizar la velada.

—Tu novio sí que es impaciente— vi hacia donde señalaba Alice y vi a Edward en la entrada del hospital aun con su bata blanca, lo vi sacar su celular— apuesto que va a llamarte

—No lo…— las tres reímos al escuchar el timbre de mi celular y efectivamente era el

—No le contestaras

—Para que si ya estamos aquí— detuvo el auto justo frente a Edward quien abrió la puerta para ayudarme a salir

—Llegas justo a tiempo

—No me ayudaras a mi— cuestionó Ali que estaba esperando que su hermano la ayudara a salir del asiento trasero

—Lo siento

—Bueno chicos los dejamos, los veremos en su casa un poco después de las 8:30

—Ahí los esperamos— ellas solo se despidieron y se marcharon nosotros hicimos lo mismo, caminamos lentamente por los pasillos hasta llegar al consultorio de Sam, bufe un par de veces al ver la mirada descarada por parte de algunas de las enfermeras, ya no había respeto prácticamente se comían con la mirada a Edward sin importar que fuéramos tomados de la mano

—Buenas noches Dr. Culle— saludó una de ellas coquetamente, el respondió educadamente y yo la fulmine con la mirada haciendo que se arrepintiera de saludar a Mi novio.

—Celosa— me susurro antes de besar mi cuello y presionar mi mano

—Eso deseas

—En realidad deseo algo más

—Edward!— soltó una carcajada para después besarme

—Que bien que llagaron, pasen— me senté en el sillón y Edward a mi lado, aun pensaba que este sillón era incomodo

—Que bueno que regresaste Bella, dime como te sientes

—Bien— esta vez no tuve que fingir en verdad me sentía bien, tome la mano de Edward y la entrelace con la mía

—Se que esta vez no me mientes— sonrió

—Lo sabías?

—Bella, tus ojos son muy expresivos te escondes tras una barrera impenetrable, lo sé porque cuando toco temas dolorosos de tus ojos desaparece ese brillo y no hay nada que te haga hablar te pones a la defensiva

—Nunca había hablado con nadie de mis cosas, siempre he sido yo contra el mundo— sonreí

—Estas lista para hablar— asentí —Háblame de tu infancia

—Recuerdo que vivíamos en una casa con un pequeño jardín en la parte delantera donde ambas jugábamos, me ayudaba con mis tareas y le ayudaba a cocinar, mi papa siempre llegaba temprano para jugar un poco y después leerme un cuento antes de dormir

—Extrañas eso

—Como no podría extrañarlo, ellos eran lo único que tenia y de pronto me dejaron, mi padre comenzó a triunfar llagaba más tarde ya no pasaba tiempo conmigo y por eso comenzó a llevarme al trabajo, mi madre comenzó a hacer amistades y también se comenzó a olvidar de mi

—Y que hacías tu?

—En la escuela conocí a Jake, ambos comenzamos a divertirnos por nuestra cuenta, mi madre decía que era un chico inferior que no debía de frecuentarlo, pero era mi único amigo, el único que estuvo conmigo cuando mis padres se olvidaron de mi completamente, mi padre se enfoco en su trabajo, mi madre en sus amistades y las discusiones entre amos eran las mismas y constantes

—Recuerdas porque eran?

—Ambos por el poco tiempo que se veían, mi madre le reclamaba que pasaba poco tiempo con nosotras y él se justificaba que era para que tuviéramos una mejor vida que quería que yo tuviera una mejor educación— se comenzaba a formar un nudo en mi garganta

—Estas bien?

—Si— mi voz se quebró, escondí mi rostro en el cuello de Edward a lo que él me abrazo

—Pararemos aquí, lo has hecho muy bien, te parece si nos vemos el miércoles

—No creo tener otra opción, además de que aquí mi Dr. no me dejara faltar

—Entonces el miércoles a la misma hora

El camino hasta el departamento fue en silencio, nuestras manos iban entrelazadas, me ayudo a bajar del auto cuando estuvimos en el ascensor me abrazo y beso mi cuello

—Segura que estas bien?

—Segura— reí al ver a los chicos sentados fuera de mi puerta— que no llegarían más tarde

—Preferimos llegar antes para darles tiempo por si querían hacer algo más tarde

—Cállate Emmett— rodé lo ojos antes de abrir la puerta para que entraran, inmediatamente corrieron hacia la televisión, Emmett se adueño del control y nos mantuvo viendo los últimos 15 minutos de un partido de Futbol americano

—Voy a la cocina alguien quiere algo— pregunto Rose antes de desaparecer, escuche el timbre y la voz de Rose decir que ella atendía

—Rosalie que gusto verte querida— me levante al escuchar la voz de mi madre, como demonios había conseguido la dirección

—Bella

—Quédense aquí creo que tendré que hablar de algunas cosas con ella

—Bella…

—Todo estará bien Edward— lo bese antes de dirigirme a donde provenían las voces

—Renée, como conseguiste mi dirección

—Con la inmobiliaria, Rosalie querida me permitirías hablar con Isabella

—Con permiso

—¿Quieres un café?

—¿Sabes hacer eso?

—Voy por uno— camine hasta la cocina sabía que iba detrás de mí, antes de tomar una taza

—Me quieres decir que significa esto Isabella— me lanzo la revista

—Hasta donde yo sé es una revista Renée

—No te hagas la graciosa conmigo, te das cuenta de la fotografía

—La vi

—Es ese chico cierto, el hijo del Carlisle el nuevo jefe del hospital

—Si mama es el

—Por dios Isabella cómo pudiste, ellos no son ni de nuestro circulo son INFERIORES!

—Como te atreves a juzgarlos si ni siquiera los conoces

—Vamos Isabella conozco a su madre y por dios no se sabe comportar a la altura, siempre anda con una sonrisa hipócrita

—La única que siempre anda con una sonrisa hipócrita eres tu— le grite dejando caer la taza que tenía en mi mano, haciendo un ruido sordo al romperse

—No me grites niña estúpida

—Bella, todo está bien?—ambas nos giramos para ver a las chicas en el marco de la puerta

—Todo está bien— sonreí— me permiten hablar con mi madre

—Claro lo sentimos

—Me alegro que te juntes con los Hale, ellos si son de nuestra posición aunque no puedo decir nada de los demás

—Ya te lo dije Renée deja de juzgarlos, que es lo que quieres

—Quiero que me expliques esta fotografía— me señalo la imagen principal

—Que es lo que quieres que te explique, yo la veo completamente clara

—Isabella que no te das cuenta que ese muchacho solo se está fijando en nuestro dinero

—Tú que sabes

—Por favor Isabella que no tienes un espejo, quien en su sano juicio se podría fijar en ti, eres una chica simple, para nada bonita, bastante descuidada y nada inteligente, si alguien sale contigo es por nuestro dinero

—Eres tan superficial Renée, ya me canse puedes decir lo que quieras yo sé que no es verdad

—Porque te mentiría, solo quiero que te alejes de esos…

—Basta mama, si no vas a decir algo agradable te voy a pedir que te retires de MI casa

—Me estas echando Isabella?

—Tómalo como quieras Renée, pero no te voy a permitir que vengas a insultar a Edward ni a su familia en mi casa

—Como puedes poner a ese, antes que a mí que soy tu madre

—Se llama Edward y más vale que lo recuerdes porque es mi novio

—Inaudito

—También te voy a pedir que te olvides de insultar a Jake y a cualquier miembro de su familia, tu comportamiento con Esme ha sido vergonzoso

—Ahora te pones del lado de esa mujer que no es más que…

—Esme se ha portado mas como una madre conmigo, que lo que tú lo has hecho

—Como te atreves a compararme con esa

—Se acabo Renée, si seguirás insultándolos quiero que te largues de mi casa

—A mi no me dices lo que tengo que hacer

—Solo te estoy poniendo las cartas sobre la mesa—golpee con el puño la mesita central

—De que hablas?

—Comienzas a respetar a cada uno de los Cullen o piensa que dirían tus amistades si se llegan a enterar de algunos de tus secretos

—Como te atreves a amenazarme a mi niña estúpida— grito

—Es lo único que he aprendido de ti Renée, así que siéntete orgullosa, por cierto no olvide el dicho "cría cuervos y te sacaran los ojos"

—Esto lo sabrá tu padre—me encogí de hombros y camine hasta la puerta

—Que tengas buenas noches Renée

—No abras tu boca

—Mientras tú no trates mal a ninguno de los Cullen ni de los Black, yo no diré nada— cerré la puerta detrás de ella, recargue mi espalda, cerré los ojos mientras mi respiración se volvía regular

—Bella— ignore la voz de Alice

—Bella estas bien?— secundo Jasper al ver que no respondía, abrí los ojos y ahí estaban sus miradas eran entre pena, asombro, coraje

—Edward— acorte la distancia y me abrace a él, escondí mi rostro en su pecho, el me apretó más a su cuerpo

—Todo está bien mi amor

—Creo que será mejor si nos vamos

—No, por favor no se vayan, ignoren que mi madre estuvo aquí

—Enserio

—Si Emmett, además, sé que no querrás irte sin acabarte esas pizzas

—Me caes bien hermanita, ven ella si cuida que cene bien

—Chicos— me separe de Edward y tome aire— Lamento que tuvieran que escuchar eso, lamento lo que mi madre hijo sobre ustedes y Esme

—No te preocupes Bella, no nos importa lo que diga Renée, además dijimos que olvidaríamos la visita de la bruja

—Auch! Bebé— se quejo Emmett sobándose donde Rose lo había golpeado

Nos acomodamos frente al televisor comimos un poco de pizza mientras contábamos a los chicos sobre los arreglos y todo lo que tendríamos que faltaba por organizar, Edward me mantenía sujeta por la cintura, me perdí unos minutos observándolo este chico había llegado a mi vida en el momento indicado, él era el que me daba la fuerza para enfrentarme a lo que jamás me había enfrentado, deposite un pequeño beso en su cuello el levanto mi rostro para besarme

—Consíganse un cuarto— se burló Emmett

—Hay varios disponibles, solo que aun sigues aquí Emmett— todos rieron, si pensaba que me iba a avergonzar con uno de sus comentarios estaba equivocado ese juego lo podíamos jugar ambos.


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