No me dejes caer: Capítulo 22



Simplemente Perfecto


—¿Que planean hacer mañana?

—Nosotras no podemos hacer nada, tenemos un diseño que entregar el miércoles

—Y yo mañana tengo que cerrar un trato


—Nunca descansas

—Claro que lo hago Emmett, pero hay prioridades

—Entonces creo que es hora de que nos marchemos— señalo Jasper

—Pórtense bien, no destrocen el departamento

—Tenlo por seguro, nos limitamos a una sola zona, que por ahora es mi habitación— bese a Edward mientras los demás reían y Emmett mantenía su boca un poco abierta

—Eso no me interesaba saberlo

—Solo lo dije para que pudiera dormir tranquilo sabiendo que el departamento seguiría en pie, aunque no te garantizo por cuánto tiempo

—Hermanita, creo que te he jugado muy a la ligera

—Puede que tengas razón

—Te llamamos mañana Bella

—Descansen chicas y muchas gracias— me despedí de cada uno, nos esperamos en el marco de la puerta hasta que el ascensor cerró sus puertas

—Tengo un expediente que revisar

—Me daré una ducha en lo que revisas tu expediente— roce sus labios

Entre a nuestra habitación, tome un camisón de dos piezas de color rosa pálido, el agua ayudo a que mi cuerpo se relajara, mi madre era una mujer insensible que no le importaba hablar de esa manera de las únicas personas que me han ayudado, sabía que era mi madre eso no iba a cambiar, pero no tenia porque estar soportándola, que me insultara a mi era una cosa, pero el hecho de que se metiera con Edward o con su familia ya era algo que no soportaría, me vestí y cepille mi cabello antes de salir a la habitación donde me encontré con Edward con su pantalón de pijama, el cabello húmedo y enfrascado revisando unos papeles, ni cuenta se había dado de que lo estaba observando, me acomode en el borde de la cama y gatee hasta quedar sobre él.

—Hola hermosa, pensé que no saldrías nunca

—Necesitaba relajarme y ese baño vaya que lo hizo

—Se nota

—Aun te falta mucho mi amor

—Solo un punto y estaré listo para acompañarte a que cenes algo— hice un mohín

—Ya cenamos pizza

—Tu solo fingiste hacerlo, pero en realidad no te acabaste ni la mitad de una rebanada—cerro el expediente para tomarme de la cintura

—Eres irritante

—Algo así me han dicho

—Aun así te quiero— roce sus labios— voy por una manzana y no me veas así Cullen, ya comí bastante el día de hoy

—Ya casi termino

—Solo voy por la manzana y regreso

—Puedes traerme una a mi— le escuche gritar

—Claro— tome dos manzanas, me quede con la más pequeña—atrápala

—Ven— me acomode a su lado, jugué un poco con el mordí ligeramente mi manzana y dejando escapar un jadeo, por el rabillo del ojo lo vi observarme, lo hice nuevamente

—Bella

—Si, amor

—Deja de hacer eso

—Hacer que— lo hice de nuevo, viendo como cerraba los ojos y se llevaba la mano libre al cabello

—Sabes lo que me estás haciendo

—Yo jamás te haría algo que te hiciera sufrir

—Me estoy conteniendo de lanzarme sobre ti

—Tan tentadora soy— bese su pecho y me levante dejándolo en la cama, fui a la cocina donde di la ultima mordida a mi manzana y la tire, me serví un poco de agua al escuchar cómo se acercaba a paso lento parecía como si estuviera acechándome

—¿Estas huyendo?

—Solo vine por un poco de agua— conteste inocentemente, su mirada no dejaba dudas de lo que había despertado en el

—¿Estas jugando conmigo?

—Edward vamos a dormir— lo abrace— solo a dormir

—¿Hablas en serio?

—Prometo mañana recompensarte, pero esta noche solo quiero dormir contigo

—Vamos, un día de estos vas a matarme si sigues tentándome de esta manera

—Lo siento no sabía lograra provocarte tanto

—Ya lo sabes— me beso y levanto del suelo por instinto mis piernas rodearon su cintura

—Solo dormir lo recuerdas

—Solo llevo a mi novia a la cama— me dejo sobre ella

—No tardo— lo observe hasta que se perdió en el baño y no pude evitar reír al escuchar el agua correr, pobre de Edward, tome el control y comencé a cambiar los canales no había nada interesante que ver, lo escuche salir y acomodarse detrás de mi envolviéndome con sus brazos

—Quieres ver algo

—No solo dormir

—Descansa mi amor— apague el televisor y me gire para que su aroma penetrara mis sentidos, me encantaba tenerlo cerca y sentir como nuestros cuerpo se entrelazaban y parecían hechos a la medida. La mañana comenzó como todas, una ducha, arreglarme y desayunar a su lado, salimos al mismo tiempo hasta llegar cada uno a su auto para después separarnos.

Me estacione en el mismo lugar de siempre, tome mis cosas y me dirigí al infierno este di era más largo y todas las clases las compartía como mis "amigos", no se hicieron esperar el bombardeo de preguntas que solo me dignaba a contestar con monosílabos.

El día fue bastante agitado, jamás pensé que tener un novio como Edward causaría tanto revuelo, solo escuchaba las mismas preguntas, como es el?, donde lo conociste?, Porque no nos habías dicho nada?, Que tal besa?, Ya te acostaste con él?, como no lo has hecho es un bombón? Agradecí que fueran las tres al fin me libraría del bombardeo de preguntas absurdas

—Vamos Bella, cuéntanos sobre él— chillo Jessica

—Ya me cansaron, las soporte todo el maldito día, no pararon de hablar de Edward como si se tratara de un cosa, entiendan que es Mi novio, así que más vale que dejen de llamarlo bombón y todos esos apelativos que estaban utilizando

—Vamos Bella

—Jesica tu preocúpate por tu novio y Tanya tu solo acuéstate con uno de tus tantos "conocidos" y dejen de meterse en mi vida

—No me hables así Bella, estoy segura de que tú ya te acostaste con él, no eres tan santa como todos creen

—Si ya estuvimos juntos y te puedo asegurar que es la mejor noche que he pasado— Sonreí una al recordar lo excelente que lo pasaba en sus brazos, segundo por la cara de tontas que tenían, y tercero porque Demetri estaba escuchando solo dio media vuelta y se marcho— Me voy tengo un trato que cerrar

Llegue faltando solo 5 minutos para que iniciara la reunión, así que tuve que subir directamente a la sala donde ya se encontraba todos los que estarían presentes, tenía que lograr que un nuevo empresario dejara que manejáramos sus inversiones, siempre los empresarios más jóvenes eran los que daban un poco mas de problema ya que nunca habían majeando las cantidades desmesuradas de dinero que comenzaban a manejar, pero era una experta y así lo demostré después de una hora y media había logrado cerrar un nuevo trato, me sentí feliz ya que estaba cambiando en algunos aspectos de mi vida pero en los negocios seguía siendo la misma.

Tuve que esperara 15 minutos más, ya que fue necesario revisar algunas cuentas pendientes de uno de nuestros clientes más recientes, era increíble que un reporte tuviera tantos errores, desde la sala de juntas hice que el responsable estuviera en mi oficina al momento que yo llegara, al abrirse las puertas del ascensor lo primero que vi fue a un hombre extremadamente guapo de unos hermosos ojos verdes y una sexy sonrisa torcida, y a su lado estaba un gran oso

—Hola chicos, a que debo su visita

—Tenía que venir por unos asuntos de trabajo y ya que mi horario de trabajo termino decidí esperar a Jasper y evitar que se fuera en taxi

—Que amable de tu parte Em

—Y que tal tú contrato

—Cerrado, no hay quien se me resista— me pare de puntillas para besarlo

—Hey hagan eso en otro sitio

—Muérete de la envidia— roce de nueva cuenta sus labios ignorando a Emmett, hasta que el sonido de las puertas del ascensor abriéndose nos hizo separarnos

—Me mando llamar Srta. Swan

—Logan Falcon, cierto?

—Si

—A mi oficina voy en seguida— lo vi entrar y me gire hacia Edward que seguía delante de mi— No tardo solo tengo que arreglar unos asuntos

—Te esperare para irnos juntos— asentí y entre a mi oficina donde el chico se había sentado

—Creo que esta conversación ya la habíamos tenido antes— me acomode en mi silla y le entregue el informe que había realizado

—Que tiene de malo esta vez

—Todo, es inaudito que aun te atrevas a preguntar qué es lo que tiene mal

—Lo revise varias veces

—Eso es algo que dudo mucho, los errores saltan a simple vista, los balances y los porcentajes son irreales

—Hago mi trabajo a la perfección

—Yo creo todo lo contrario, esto es basura

—Entonces hágalo usted

—Disculpa?, como te atreves a hablarme de esa manera, date cuenta de que tu y yo no somos iguales, tu eres solo un empleado mas— me había levantado golpeando el escritorio con mi puño y levantando la voz poco a poco hasta llega a ser lo bastante alta para llegar al pasillo

—Yo…

—Lo quiero mañana sobre mi escritorio corregido

Era inaudito que un chico como este siguiera en la empresa, pero lo que más me molesto fue que se hubiera atrevido a cuestionarme como si con mi padre no fuera más que suficiente ahora tenía que soportar la arrogancia de un simple empleado

—Mi hora termino y tengo planes

—Eso lo hubieras pesado antes de fingir hacer tu trabajo

—Sabe nosotros tenemos horarios lo estipula nuestro contrato

—Otro que se intenta amparar tras el contrato, lo leíste completamente

—Si

—Entonces debes de recordar que en la página 3 sección 27 clausula 9 especifica que si el trabajo no está terminado y es de vital importancia debes de quedarte a hacerlo

—No especificaba nada de eso

Salí de la oficina por la copia de un contrato y demostrarle que yo tenía razón y que él solo era un insolente, le deje el contrato en sus manos para que lo leyera su expresión cambio al notar que yo tenía la razón como siempre, pero no se rindió al respecto y se negó un par de veces a terminar el trabajo por tener asuntos más importantes que resolver, mi paciencia tenía un límite y el llego hasta a él, ignorando lo que me estaba diciendo, tome mis cosas y Salí de la oficina con el siguiéndome

—Está bien mañana ten…

—No te molestes, solo espero que estés consciente de lo que acabas de hacer

—Yo…

—Megan llama a Henry y dile que prepare la liquidación de Sr. Falcon

—Liquidación?

—Si Sr. Falcon, esta despedida ya no forma mas parte de esta empresa, vaya por sus cosas y mañana a medio día pase por su cheque

—Sabe todos tienen razón al decir que usted es una…perra— murmuro lo ultimo para que solo yo lo escuchara, solté una carcajada

—Porque no son un poco más creativos en verdad eso de llamarme perra, zorra y no sé cuantos apelativos mas ya me está fastidiando, siempre es lo mismo, porque no son un poco más originales, ahora vete— su enojo no paso desapercibido pero se fue

—Está todo bien?

—Sí Megan, envía el reporte al Sr. Maxwell para que lo derive y…

—Llamar a seguridad para que retire las tarjetas de admisión a la empresa, no se preocupe he hecho miles de veces

—Megan

—Sí Srta. Swan

—Lo lamento, se que tu solo intentabas ayudarme y yo me comporte como un estúpida engreída, me siento avergonzada por la manera en que te trate, ayer nos salvaste de mi madre a pesar de no merecer tu ayuda, comprenderé si no aceptas mi disculpa, pero me gustaría que nuestra relación fuera la de antes— respire profundamente después de haber dicho todo de manera rápida

—A él le debo de agradecer tu cambio— señalo a Edward a lo que asentí

—Puedes pensarlo y mañana…

—No necesito pensarlo me alegraría ser de nuevo tu amiga, se que ahora debo de estar tranquila alguien te vigila muy de cerca, y se nota que te adora— me sonroje ante lo ultimo

—Gracias, nos vemos mañana

—Hasta mañana Bella descansa— sonreí mientras me dirigía hasta donde estaban los chicos— Nos vamos

—Si

—¿Te sucede algo?

—Está furioso—contesto Jasper por el

—Porque estas enojado

—Como quieres que este después de que ese se atrevió a llamarte….— se apretó el puente de la nariz— quise partirle la cara pero no me dejaron

—Vamos Edward, no puedes molestarte por eso— lo abrace sintiendo que su cuerpo estaba bastante rígido

—Por dios Bella, como querías que me pusiera si ese se atrevió a insultarte y nadie insulta algo que es mío

—¿Así que soy tuya?

—Vamos chicos dejen eso para cuando estén solos, sé que cuando entran a su burbuja se olvidan de lo demás, pero a nosotros no nos agrada la idea de estar presentes en sus demostraciones de afecto

—Está bien— una sonrisa tonta estaba en mi rostro, bese su mejilla

—Bella no sientes remordimiento por despedir gente

—En un principio lo fue pero ya te lo había dicho Em, en este trabajo no puedo darme el lujo de tener un corazón, te acostumbras con el tiempo a hacer el trabajo sucio, además este se lo merecía

—Y vaya que se lo merecía

—No dejas de sorprenderme, es como si fueras dos personas en una, vas de extremo a extremo

—No te entiendo Jasper

—Bella, en un instante pasas de ser una chica sarcástica, cruel, fuerte y sin escrúpulos a una delicada, sencilla y sensible— tome la mano de Edward cuando el ascensor abrió sus puertas

—Así que es cierto lo que dijo tu madre

—Charlie…

—Que es esto Isabella?

—Charlie

—Creí que tu madre había exagerado y que las fotos de esa revista eran más que fotomontajes, pero veo que tenía razón

—En que tenía razón

—Que tú quieres acabar con nuestra familia, como te atreves a enredarte con un simple medico

—A mi puedes decirme lo que quieras, pero no te voy a permitir que hables de esa manera de Edward

—Tú no eres nadie para decirme nada

—No…

—Buenas noches Sr. Swan, lamento conocerlo en esta situación— el brazo de Edward rodeo mi cintura pegando a el

—Completamente desagradable

—Bella y yo estábamos planeando una presentación de manera formal, pero veo que eso no será posible, así que permítame presentarme, Edward Cullen el novio de su hija—extendió su mano pero Charlie jamás la estrecho, a lo que la tome con una de las mías

—Papa eso fue…

—Cállate Isabella

—Con todo respeto, no le voy a permitir que le hable de esa manera a Mi novia

—No seas insolente muchacho, ambos sabemos porque estas saliendo con ella y solo te voy a decir que no llegaras a tocar un solo centavo de nuestra fortuna

—Jamás me ha interesado su dinero, para mí el dinero es algo secundario que no tiene ningún valor

—Ese cuento te lo puede creer alguien más, pero a mí no me vas a hacer creer que mi hija te interesa, ella nunca ha sido de las chicas que se destaca por su belleza

—Lamento contradecirlo, pero su hija es la chica más hermosa que he conocido, ella puede que soporte todo lo que usted…

—Si eres un poco inteligente te alejaras de ella, no aceptare que un vividor este rondándola

—No vuelvas a llamarlo vividor, ni siquiera lo conoces y ya lo estas juzgando

—Conozco a los de su clase— iba a protestar la mano de Edward presiono más fuertemente la mía

—No todo gira en torno al dinero como usted cree, pero es demasiado tarde para hacerlo cambiar de opinión, nosotros nos vamos

—Aun no he terminado

—Puede que usted no lo haga pero yo si he terminado, no dejare que continúe su labor de hacer sentir inferior a Bella, antes puede que estaba sola, pero no olvide que a partir de este momento estoy con ella y no permitiré que nada ni nadie y lastime a la mujer más importante que tengo, y eso lo incluye a usted— camino aferrando mi cintura, tomo las llaves de mi auto que aun mantenía apretadas en mi mano, me ayudo a subir y salimos del lugar sin girar hacia atrás

—No debiste hacer eso

—Alguien debía de ponerlo en su lugar, entiende que no voy a permitir que nadie te lastime eres la mujer más importante en mi vida

—Edward, yo…

—Cambiemos de tema mejor dime que tal tu día

—Horrible

—Tan malo fue

—Seguimos siendo noticia, pero lo que menos me gusto fue el gran alboroto que gira a tu alrededor

—Yo solo tengo ojos para ti

—Pero son unas zorras y las quiero lejos de ti

—Celosa

—Solo cuido lo que es mío— susurre antes de besar su cuello

—Mi amor, estoy conduciendo

—Te distraigo

—Enormemente— me acomode en mi asiento para evitar seguir siendo una distracción, su mano dejo mi mano para descansar en mi pierna, ahí estaba esa corriente que me recorría con cada uno de sus roces— Ahora soy yo el que te perturba

—Siempre lo haces, es que no te…— no termine al escuchar su teléfono sonar

—Diga, y el médico de guardia, está bien voy en seguida— corto la llamada— Una emergencia, te importa si me llevo tu auto

—En lo absoluto— me baje a notar que ya estábamos fuera de mi edificio

—No tardare

—Te estaré esperando

Lo vi desaparecer entre el trafico, creo que nuestra gran noche tendría que esperar un poco más, me di una ducha me cambie y fui a la cocina, no había comido nada y aunque era mi oportunidad para no hacerlo, no podía hacerle eso a Edward después de todo lo que estaba haciendo por mí.

Abrí el refrigerador para descubrir que había más comida de la que recordaba y este solo podía ser idea de Edward, tome todo lo necesario para preparar un sándwich, después de 15 minutos lo había terminado, era un horror en la cocina, lo más sencillo había resultado sumamente complicado.

Lo comí lentamente mientras esperaba que regresara, le prepare uno a él antes de limpiar la cocina, ya habían pasado más de 2 horas y no volvía muy a mi pesar comencé a trabajar encendí mi Laptop y me dedique a revisar todos los movimientos de la empresa así mismo de mis inversiones, en algún momento me quede dormida sobre todo lo que estaba trabajando fui consciente de ello cuando escuche el sonido del timbre, me estire un poco antes de observar el reloj que marcaba las 3, abrí la puerta

—Siento haberte despertado mi amor

—Te estaba esperando

—Dormida?—sonrio

—Lo siento me quede dormida en lo que revisaba unas cosas, te había preparado un sándwich pero no creo que este muy bueno en este momento

—Seguro que lo estar, ve a la cama en un momento te alcanzo

—Te acompaño, solo necesito apagar mi lap— la apague y lo acompañe mientras cenaba, me agrado el saber que le había gustado al menos sabia que un sándwich lo podía hacer no importaba que tardara años en prepararlos

—Hora de ir a la cama, muchas gracias estaba delicioso

Apenas nuestras cabezas tocaron las almohadas caímos completamente rendidos en los brazos de Morfeo. El resto de la semana no hubo algún cambio importante, solo que mi padre salió de viaje por lo que no me preocupo el tener que verlo en la empresa, los preparativos para el baile eran cada vez más pesados eso gracias a que estaban los trabajos de la facultad, el revisar los reportes de la empresa así como hacerse cargo de todo ya que estaba al frente, necesitaba que mis días fueran de más de 24 hrs y aun así podía jurar que no serian suficientes.

El viernes había llegado en un abrir y cerrar de ojos, de nuevo me encontraba sola ya que a mi guapo novio le había tocado doblar turno, para hacer más llevadera su ausencia me enfrasque revisando todo lo referente a la fiesta, la cual estaba organizada en un 90%, las invitaciones enviadas, todo en un tiempo record solo hacía falta elegir el menú que se serviría, había sido la semana más agotadora de todas apenas había dormido me había mantenido despierta gracias a mi recientemente descubierto gran amigo, el Redbull.

Me fui hasta el sillón más cercano y me deje caer en el, ya no podía mantenerme en pie por más tiempo necesitaba descansar un poco no me importaba que apenas fueran las 5 necesitaba un descanso y no es que el sillón fue lo suficientemente cómodo, si no el hecho de que no creí llegar hasta mi cama.

—Mi amor

—5 minutos mas— escuche su característica risa, abrí mis ojos perezosamente para darme cuenta de que estaba en mi habitación

—Que hago aquí

—Te traje, es mucho mas cómoda que ese sillón en que estabas

—Tienes mucho que llegaste

—Cerca de 1 hr, pero no quise despertarte en verdad necesitas dormir

—Que hora es?

—Van a ser las 11, solo te desperté porque apuesto a que no has comido nada y no podías dormirte sin hacerlo

—Si, comí una ensal… no es verdad eso es lo que comí ayer

—Mi amor necesitas un descanso

—Estoy bien

—Por hoy y mañana no más trabajo

—Estas jugando

—No lo hago, así que vamos a que cenes algo y después podemos ver una película para que duermas

—No aceptaras una negativa

—No

Había preparado espagueti a la boloñesa el cual estaba delicioso, de nuevo mi autoestima callo unos cuantos puntos, el podía cocinar mientras que yo no, que había hecho yo para merecerlo, aunque no dijimos nada mientras cenábamos una simple mirada decía más que mil palabras.

—Cual es tu veredicto

—Delicioso— deposite un beso en sus labios antes de dejar mi plato en el lavavajillas y lo ayudaba a acomodar las cosas que estaban fuera de su lugar

—Anda ve a la cama yo término aquí

—Ya hiciste suficiente con preparar la cena

—Solo consiento a mi novia— rozo sus labios con los míos y me empujo fuera de la cocina, me di una ducha rápida y me coloque un camisón negro bastante bonito que se ceñía a mi cuerpo, solo contaba con un broche en la parte de los senos haciéndolo lucir sexy, resaltaba algunas curvas que yo hacía inexistentes, me sonroje al verme al espejo sabía que era bonita pero en este momento y desde que él había llegado a mi vida me sentía más que eso.

Salí descalza de la habitación intentado hacer el menor ruido, escuche su voz proveniente de la sala, me detuve un momento en el marco de la puerta observándolo, su cabello estaba húmedo y no había rastro de que llevara camisa por lo que supuse solo llevaría su pantalán de pijama, no quería interrumpir su conversación ya que podía ser algo importante, me detuve al escuchar que se trataba de Emmett, regrese sobre mis pasos colocándome detrás de él, deje que mis manos se deslizaran por su pecho, en lo que mis labios besaban dulcemente su cuello

—Emmett te parece si terminamos de hablar mañana— reí por lo bajo al escuchar como su voz se hacía más gruesa, la voz de Emmett llego a mis oídos parecía que estuviera gritando

Edward esto es de vida o muerte

—Ya te dije que en ese tema Alice es la mejor te puede aconsejar

No quiero recurrir al duende, sabes que después de lo del año pasado dijo que no me volvería ayudar para alguna sorpresa para Rose

Ruega

Jamás

Entonces hablamos mañana— gruño sin poder evitarlo, mis manos habían llagado hasta el borde de su pantalón

Edward que fue eso—la vocecita burlona de Emmett resonó

—Nada que te importe

Me alegro de no interrumpir nada importante, bueno sigamos con lo que estábamos—en este punto ya no podía contener las ganas de reír al notar lo tenso del cuerpo de Edward sin querer estaba divirtiéndome más de lo que esperaba, al separarme de el gruño de nuevo esta vez mas audible provocando una carcajada tanto por mi parte como por la de Emmett.

Me coloque delante de él sus ojos se abrieron por completo sentí su mirada recorrerme, era divertido tenerlo en esta situación así que seguí con la tortura, me acomode a horcadas y bese su cuello.

Hermano sigues ahí?—le quite el teléfono

—Hola Oso inoportuno

Así que interrumpo

Mañana podrás preguntarle lo que quieras, pero esta noche es mío, así que ni se te ocurra molestar o te aseguro una muerte lenta y dolorosa

No hay por qué llegara a ese grado de violencia

Buenas noches Em— colgué y lance el teléfono sobre el otro sillón— en que estábamos

—Te estabas divirtiendo?—

—Solo un poco, pero tengo algo mejor en mente

—Si yo también algo que no incluye este conjunto aunque debo de admitir que hasta ahora es mi favorito

—Lo tendré en cuen… Edward!— sus dedos habían tocado el punto más sensible de mi anatomía provocando un pequeño gritito con su nombre y una risita de su parte

—Quien tiene el control ahora

—Yo— me puse de pie utilizando el poco autocontrol que me quedaba—No vienes

—No te escapas— corrí hacia la habitación salte sobre la cama y segundo después Edward ya estaba sobre mi

—Es mi turno— su semblante de desconcierto fue todo lo que necesite para saber que no entendía y que debía de demostrárselo, lo empuje para que su espalda chocara contra el colchón y yo poder quedar sobre el

—Bella

—Shh…— silencie sus labios con los míos, mis manos acariciaban cada cm de su bien formado pecho, sus manos comenzaron a rozar la piel de mi espalda, me acerque a su oído—No puedes tocar, solo limítate a sentir

Mis labios presionaron su garganta baje besando hasta llegar a su clavícula y de ahí hasta su pecho mi lengua rozo uno de sus pezones mientras mis manos habían llegado hasta su entrepierna sintiendo su excitación dejo escapar un jadeo que me pareció de lo más excitante, lentamente lo despoje de toda prenda el me ayudo a quitarlos dejándome el camino libre, con la punta de mis dedos acaricie cada cm de su extensión haciéndolo contraerse, mis labios besaron la punta de su excitación, poco a poco comencé a dejarlo entrar en mi boca saboreando esa parte de su anatomía que aun no había saboreado y que por primera vez lo hacía.

Comencé a jugar con el dentro de mi boca dejando que mi lengua lo rozara era satisfactorio sentir que con cada roce él se estremecía y daba un pequeño gemido de placer, sus manos se acomodaron sobre mi cabeza incrementando los movimientos aunque intente retirarlas pero él no lo permitía

—Suficiente— lo escuche jadear antes de que en un movimiento rápido y algo brusco me retirara de mi tarea hasta colocarse sobre mí, sus labios presionaron los míos con más fuerza de la habitual, sus manos que habían descansado sobre mis mejillas descendieron lentamente por mi cuello, mis hombros de ahí hasta rozar mis senos mis costados hasta llegar a mi cadera y quitar la molesta prenda, subió sus manos intentando desabrochar el único broche que le impedía el acceso a mis senos y para estar completamente desnuda ante el

—Eres hermosa— arquee mi espalda al sentir sus labios tomar uno de mis pezones, su otra mano se abría paso entre mis piernas regresando a acariciar ese punto tan sensible que gritaba por ser tocado nuevamente

—E…Edward— gemí un par de veces hundiendo una de mis manos en su suave cabellera mientras con la otra me aferraba a la manta que estaba bajo mi cuerpo, uno de sus dedos había entrado en mi cuerpo

—Estas lista para mí— pregunto sobre mis labios, era más que obvio que lo estaba, él ya lo había comprobado pero estaba segura que quería que yo se lo dijera, abrí mi boca para responder pero en su lugar salió un grito que fue ahogado con sus labios, había entrado de un solo golpe haciendo que el aire abandonara mis pulmones y una descarga recorriera mi columna

Sus embestidas eran lentas y profundas, sus labios estaban posados en mi cuello donde lo mordía ligeramente y sus jadeos llegaban directo a mi oído provocando una excitación aun mayor, enterré mis uñas en su espalda tras cada una de la embestidas que se comenzaban a hacer cada vez mas rápidas y que yo compensaba con moviendo mi cadera al mismo ritmo, mis jadeos dejaron de serlo para convertirse en gritos de placer

—Bella—eche mi cabeza hacia atrás al sentir su mano rozar mis senos, mordí mi labio inferior intentando mitigar los gritos que seguían saliendo.

Sus labios regresaron a los míos su lengua se encontraba jugando con la mía haciendo que solo pudiera jadear, una descarga me recorrió desde la punta de mis dedos hasta la parte más alta, sentí como mi interior se contraía, arque mi espalda provocando que mi pecho rozara el de Edward ambos contuvimos la respiración y la dejamos salir en forma de un suave y excitante grito que inundo la habitación antes de que el callera completamente sobre mí, solo podía sentir nuestros cuerpos bañados en sudor, la respiración acelerada acompañadas de los rápidos latidos de nuestros corazones

—Lo siento te estoy aplastando— me reí al momento que cambiamos de posición dejándome sobre él

—Eso fue…

—Excelente

—Bella, mi amor—su mano acaricio mi espalda con el solo roce de la yema de sus dedos

—Si— me alzo un poco mas hasta que nuestras caras quedaron a la misma altura, beso mi mejilla hasta llegar a mi oído

—Te amo

—Yo…

—Tu me lo dirás cuando estés preparada para decirlo, aunque yo se que lo haces pero no te presionara para que esas palabras salgan aun de tus labios.

—Gracias— uní nuestros labios que esta vez solo se unieron unos segundos

—Descansa

—Buenas noches amor.

Pronto nos habíamos quedado dormidos, y no era para menos después de una noche tan productiva, si antes había dicho que ya lo había tocado el cielo estando en sus brazos es ahora cuando lo pondría en duda, este hombre lograba despertar cada una de mis terminaciones nerviosas haciéndolas reaccionar con un simple roce, a eso debíamos de agregarle sus movimientos que me hacían perderme. Una voz lejana pero a la vez completamente conocía comenzó a llegar a mis oídos, intente moverme pero mi cuerpo me dolía como si acabara de correr un maratón, con el solo recuerdo de la noche anterior sentí mis mejillas arder, abrí los ojos lentamente y me encontré acostada boca abajo uno de mis brazos rodeaba la cintura de Edward que mantenía el celular apretado contra su oreja.

—Ya te dije que aun está dormida y no la voy a despertar…., basta Alice

—Buenos días— lo salude extendiendo mi mano para que me diera mi celular, después de regañar a Alice por despertarme me lo paso

—Hola Ali

—¿Sabes qué hora es?

—No y por primera vez no me importa, solo quiero estar un poco más en mi cama— me acomode sobre el duro pecho de mi novio

—Bella son las 8 pasaremos por ustedes en una hora

—Que planes tienes en mente

—Iremos a comprar los vestidos, y los chicos harán alguna cosa de chicos

—Ok, pero pasa por mí a las 11

—Que dije una hora

—Dije a las 11, quiero dormir un poco más, se supone que esa era la razón por la que no asistiría hoy a la empresa y tú planeas quitarme esta oportunidad

—No será que quieres un poco de acción matutina

—¡Alice!

—Me alegro que hagas uso de nuestro regalito, por la tarde nos contaras que tal… espera…. Mejor no lo hagas, esto es totalmente injusto mis mejores amigas no me pueden contar su vida intima porque sus novios son mis hermanos y mi cerebro puede atrofiarse antes esa clase de imágenes— reí al comprender todo el embrollo

—Hasta más tarde Ali— colgué antes de que dijera algo más

—Siento si te desperté

—No te preocupes no tardaría en hacerlo— roce sus labios con los míos

—Que tal su noche

—Completamente placentera Dr. Cullen— su cuerpo quedo sobre el mío, retiro un mecho de mi cabello que cubría mi rostro y esa sonrisa torcida apareció en su rostro aun no me decía nada y ya comenzaba a sentir mis mejillas arder

—Sabes mi amor— beso mi cuello y mordió suavemente— no sabía que gritaras tanto

—Edward!— golpee su pecho para después cubrir mi rostro con ambas manos

—No te escondas— retiro mis manos para hacer que nuestras miradas se encontraran— me alegra que sea yo el responsable de provocar cada uno de tus gritos, de esos jadeos y cada movimiento

—Ni yo misma sabía que era capaz de algo así

—Ya estamos consientes de ello, Bella…

—Si amor— acaricie sus mejillas intentando descifrar el por qué el cambio de su expresión de una sonrisa a una más seria

—Ayer todo fue tan rápido que… no use protección

—No te preocupes mi amor, tengo tiempo utilizando anticonceptivos

—Estas segura?, no lo estás diciendo solo por…

—Shh…, abre el cajón de mi mesita de noche y ahí están— lo vi estirar su mano, en verdad desconfiaba de mi y tenía que asegurarse de ello, había herido mi ego

—Creo que necesitaremos esto, mas vele prevenir – en su mano sostenía un condón

—No olvides que Ali va a venir a las 11

—Aun aun tiempo, además puede esperar en la puerta— corte la distancia que había entre nosotros dejando que nuestros labios comenzaran con un juego que se había hecho imprescindible en mi vida, este sería un gran día, bueno eso porque aun no había escuchado lo que la pequeña duende tenía planeado.

...

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