No me dejes caer: Capítulo 37


Inevitable


EPOV

Fue una semana como cualquier otra, no entendía como una chica podía ser tan tonta y no comprender que ya no querías nada con ella, Tanya no había significado nada para mi, solo había sido una ruta de escape que había utilizado antes d saber la verdad, junto con muchas otras que le habían seguido, en ese par de meses lo único que buscaba era alguien con quien pasar una buena noche, pero jamás lo lograba, nadie podía sustituir a Bella, todo eso había terminado cuando me entere de la verdad, Bella no me había engañado y que yo me había comportado como el idiota más grande del mundo.


Esa chica era insistente, no sabía de qué manera hacerle entender que ella no era nada importante, cuando pensaba que al fin me iba a dejar tranquilo regresaba con uno de sus tantos intentos para hacerme caer, pero yo no quería a mi lado a una chica superficial que solo se interesaba por la fama y el dinero, yo quería a una chica que estuviera conmigo sin importar lo que tuviera, que cuando el trabajo me lo exigiera no se molestara por cancelar una cita, que me esperara para dormir, lo peor es que eso ya lo había tenido y por mi estúpida desconfianza la había perdido, había hecho que la única mujer a la que había amado se alejara, había prometido que no volvería a saber de ella, que sería como si hubiera muerto y lo cumplió, me dolía no saber de ella, pero lo que más me dolía era el saber que no se había ido sola, se había llevado algo de ambos, pero yo era el único responsable de que lo hiciera, desde que me había enterado de la verdad no había salido con otra chica, me había enfrascado en mi trabajo, me había vuelto una especie de ermitaño, mis hermanos me obligaban a salir con ellos para distraerme pero no tenía sentido estar en esa clase de sitios si no estaba ella conmigo.

Había continuado con sus búsqueda, según mi hermana había contratado al mejor investigador pero él tampoco había logrado encontrarla, era como si se la hubiera tragado la tierra, cuando cumplió los nueve meses, tiempo en que nuestro hijo nacería, intente encontrar su expediente y el resultad fue el mismo, no había nadie con ese nombre, la única explicación que hubiera cambiado, me apoye sobre el escritorio llevando las manos a mi rostro, estaba frustrado

—De nuevo rompiéndote la cabeza

—Pasa Jasper— escuche la puerta cerrarse y el acomodarse en una de las sillas, hace cerca de un año había comenzado a trabajar en el hospital por las tardes, era un excelente Psicólogo, era el único que sabía realmente como me sentía, había comenzado como simples charlas sin sentido y de pronto me encontré contándole todo.

—Algo de lo que me quieras hablar?

—No puedo dejar de pensar en ella y en lo estúpido que fui, no solo en el hecho de juzgarla, si no tampoco me di cuenta de los síntomas tan evidentes de su embarazo

—Yo no los note— se encogió de hombros

—Pero tú no pasabas con ella tanto tiempo, es que no logro entender como fui tan ciego, tenía demasiado sueño, comía mas de lo normal, sus repentinos antojos, los cambios de humor, estaba demasiado sensible en todos los sentido y qué decir de las nauseas matutinas que ella creía eran por todo lo que comía y las mezclas que hacia.— aun recordaba el par de veces que se había levantado de la cama de un brinco para llegar al baño, esa sin duda era la peor parte de todo

—Eso ya paso y no hay manera de que lo puedas cambiar, será mejor que nos vayamos no querrás que tu adorada hermana nos mate por llegar tarde

—En realidad no tengo ganas de salir

—Se que lo que menos quieres es ver a los Swan, pero Esme cuenta con que vayas

—Lo hago solo por ella, creo que lo que le está pasando a Charlie él se lo busco, lo malo de todo esto es que tu padre se ve afectado

—Las cosas están muy mal, sabes que comencé a meterme en esto como un simple pasatiempo y por mi padre pero es un mundo muy agresivo, no sé como Bella lograba mantenerse tan firme

—Sera mejor irnos— tome mis cosas y salí junto con mi amigo, en verdad que lamentaba por lo que su familia estaba pasando al verse afectada la empresa Swan ellos también, lo que los mantenía con un poco de estabilidad es que su padre tenía más inversiones.

Sonreí al escuchar como mi hermana estaba vuelta loca intentando arreglar a mama, peleaba con nosotros por no alistarnos, pero faltaban 4 horas así que nos dedicamos a ver un partido de Baseball , cuando faltaban 2 horas y por los gritos de mi hermana decidimos ir a darnos una ducha y cambiarnos con los trajes que había preparado para cada uno.

—Que guapo te vez, me alegro que nos acompañes— mi madre beso mi mejilla la ayude a colocarse el abrigo y le extendí mi brazo que ella tomo con una sonrisa— muy amable caballero

—Siento que no esté tanto tiempo con ustedes

—No te preocupes, lo que me importa es que estas ahora con nosotros, sé que no es muy cómodo pero lo hacemos por los Hale— yo asentí—te irás en tu coche?

—Sí, prometo llegar justo detrás de ustedes, no huiré, no después de que Alice me utilizo de su modelo

—No te quejes hermano, hizo lo mismo con todos— me dio una palmada en la espalda— me puedo ir contigo

—Si— ayude a mi madre a subir y también a Alice que iba con ellos, camine hacia mi auto donde Emmett ya me esperaba en el asiento del copiloto

—Es bueno que aceptaras, mama te echa mucho de menos

—Sé que me portado como un estúpido y que ustedes no tienen la culpa de…

—Prometí no volver a intervenir pero, no debes de aislarte tanto, se que has progresado en tu profesión tu nombre es reconocido, pero te la vives encerrado

—No quiero hablar de eso, ¿está bien?

—Ok, pero cuando quieras hacerlo no olvides que puedes contar conmigo

—Gracias

—Listo para ser fotografiado— se burlo mi hermano al ver la cantidad de medios que cubrirían el evento

—Emmett— gruñí, sabía que odiaba todo eso

—Lo siento no pude resistir decirlo

—No importa

Bajamos y el montón de luces dieron contra nosotros, entre lo mas rápido que pude ya lejos de los fotógrafos espere a que mi familia llegara conmigo, una anfitriona nos indico la mesa en la que ya estaban los Hale y los Swan, estos últimos al verme hicieron una mueca de desagrado que yo ignore y me centre en conversar con mis hermanos y mis amigos, era impresionante la cantidad de cosas que me había perdido

—Charlie ya tienes un plan para el lunes o es que planeas abordarlo en la fiesta— escuche la inconfundible voz de Charles, todos centramos nuestra atención

—Intentare hablar esta misma noche con él, no tuvo la decencia de presentarse en nuestra reunión de esta mañana, tengo que hacerlo entrar en razón

—De que hablan?

—Negocios Renée— la mujer quedo satisfecha con esa respuesta y comenzó a platicar de trivialidades con Giselle y me sorprendió notar que le dirigía un poco más la palabra a mi madre

—Emmett también la firma en la que trabajas es la que representa Diamont Co.

—Si

—Y ustedes conocen la identidad de Director General

—No nadie lo conoce, tenemos nuestras teorías

—Y cuáles son esas teorías— pregunto mi hermana intrigada

—Hemos llegado a pensar que un mafioso o algo por el estilo

—Que tonterías son esas— se burlo Alice junto con Rose

—Tienen sentido, es una corporación que se levanto prácticamente de un día para otro, en solo 3 años ya tiene lo que a otras les ha tomado más tiempo

—También tiene que ver de qué manera lo maneja todo, y debo de admitir que es bueno en su trabajo— aunque era el que los estaba llevando a la ruina Charles le daba su crédito

—Yo opino que hay algo turbio, si no porque se niegan a dar a conocer a su jefe— mi hermano no cambiaria de opinión, nos giramos a la tarima cuando escuchamos a un hombre aclararse la garganta, Charlie dejo escapar un bufido y Jasper nos explico que ese hombre era en este momento uno de sus principales rivales en Europa, después claro de Diamont, tome lo que restaba de mi copa para servirme un poco más.

—Buenas noches a todos, muchas gracias por asistir a esta reunión que ha sido especialmente organizada por Diamont Co. O mejor conocida como Corporación Diamont, esta empresa que hace apenas un par de meses llego a esta ciudad y ha obtenido respuesta inmediata por ser una compañía responsable y sobre todo eficaz, es gracias a esta respuesta que hemos decidido organizar esta velada, para que todos los empresarios que nos acompañan conozcan a todo el equipo de esta corporación, de la cual estoy orgulloso de ser socio aunque sea con un 5%, que ya es un gran logro tratándose de este monstruo— varios rieron yo en lo particular no comprendí el chiste, siguió hablando un poco más sobre cómo esta corporación había crecido y donde estaban ubicadas cada una de las sucursales, nombro a los directivos que estaba al frente de cada una de ellas, cada uno se levantaba con una sonrisa de superioridad y era compresible estaban trabajando para una empresa millonaria y exitosa, bebí un poco de mi copa y sonreí al escuchar la desesperación de Charlie, en verdad ansiaba poder conocer al dueño, solo murmuraba que era un cobarde, que no sabía dar la cara y aparte de que era un ladrón, que tenía que conocerlo, era divertido ver a un hombre "tan poderoso e invencible" completamente asustado, estaba seguro que a Bella le hubiera gustado estar aquí.

—Y por ultimo dejamos Londres donde se encuentra la cedula de Diamont Co. Señores tengo el honor de presentar antes ustedes a la mente maestra detrás de este éxito— uso una pausa en la que todo el lugar se quedo en silencio, el hombre apunto con la mano en un dirección, todos se giraron buscando que era lo que señalaba, me sentí tonto pero también lo hice, tenia ver al hombre que estaba logrando que Charlie Swan se sintiera amenazado

— Reciban ante ustedes a la directora general de Diamont Co. Isabella Swan— estuve a punto de dejar caer mi copa cuando escuche ese nombre, seguro solo se trataba de mi imaginación

Levante mi rostro y vi una figura pasar entre las mesas, debido a la poca luz no sabía si era verdad lo que había escuchado, me gire hacia mis hermanos y todos tenían el mismo rostro, en sus miradas pude leer la incertidumbre, Charlie tenia apretada la mandíbula, regrese mi vista al frente y la vi de pie delante de todos, con una sonrisa en su rostro

Su voz fue sedosa con un volumen moderado, mostraba una seguridad impresionante, cuando termino su discurso poso ante las cámaras con los miembros de su equipo, no podía dejar de verla estaba aun más hermosa de lo que recordaba

—Realmente es ella— murmuro Alice hacia nosotros

—No puedo creer que sea ella— la voz de Rose fue en el mismo tono bajo, sabía que lo hacían para que no las escucharon los demás, me gire al sentir una mirada puesta en mi y vi a mis padres que me observaban como intentando descifrar que es lo que pasaba por mi cabeza

—Edward estas bien— apreté la copa un poco al sentir la mirada de todos, solo fui capaz de asentir, levante el rostro para intentar verla pero se había perdido entre la multitud

—Edward no hagas una locura— mi hermana apretó mi mano

—No lo hare, solo intentare hablar con ella— mi corazón palpitaba, después de tanto buscarla al fin la había encontrado y todo como Jasper había dicho, la encontraría cuando ella quisiera ser encontrada

—Charlie

—Isabella— Levante mi rostro y ahí estaba de pie delante de su padre, su vestido era pecaminoso, las transparencias de su pecho te incitaban a mirarlo, la recorrí con la mirada, su cuerpo había cambiado, su pecho estaba un poco más voluminoso, su cintura seguía siendo pequeña y lo demás no podía decir ya que el vestido estaba suelto de la cintura hacia abajo, su rostro a pesar de estar rígido mostraba sus hermosas facciones.

No lo pude evitar y me mantuve al tanto de la conversación que tenia con su padre, la sonrisa que adornaba su rostro era burlona, sarcástica, cuando su padre la tomo bruscamente algo en mi me hizo revivir esos momentos en lo que la defendí, sentí un impulso de levantarme y retirar su mano pero el hombre detrás de ella lo hizo, por su manera de vestir se notaba que era su guardaespaldas, siendo quien era en este momento debía de tener uno, todos nos quedamos de piedra cuando la escuchamos decir "Dime Charlie aun piensas que sigo siendo una inútil, incompetente y estúpida que solo estaba en tu empresa por ser tu hija"

Un chico que no debía de tener más de 24 llego junto con ella para después unírseles otro más hablaban rápido y la sonrisa de ella se hacía más notoria, escuche un apellido que se me hacia familiar y Jasper me dijo que era la familia de Demetri, finalmente señalo a su padre quien gruño, como si ella no lo hubiera escuchado se sentó de nuevo junto a él, todos nos quedamos de piedra al escuchar sus dos siguientes frases" Y yo los quiero destrozar" "Claro Owen, los Abernathy serán los primero y creo saber quiénes irán después" señalo a su padre indicando que era él, su tono era frio, alejo al par de hombres para seguir en la conversación con sus padres, me contuve de reír cuando le explico la situación a su madre, estaba disfrutando verlos tan vulnerables, pero eso no me gustaba donde había quedado la bella dulce, la Bella que estaba delante de nosotros era una verdadera Swan.

Su madre apenas y podía hablar temía que se desmayara ahí, estaba completamente pálida y ella no quitaba su sonrisa, lo siguiente fue lo que no me esperaba, tomo su celular que le extendió el chico detrás de ella, con solo escuchar "Evan" todo su rostro se había transformado, un hermoso brillo en sus ojos y sus facciones habían dejado de ser rígidas "Hola mi amor, espera un segundo" ella estaba con alguien más, agradecí que Alice me quitara la copa de las manos antes de que la rompiera, se despidió de sus padres sin dejar de hacerlos sentir inferiores como ellos lo habían hecho con ella, y fue ahí cuando se despidió de todos que nuestras miradas chocaron, enarco una ceja y la sonrisa burlona permaneció en su rostro para después irse, me levante ignorando la voz de mis hermanos y la seguí entre las mesas por las que ella se abría paso, su andar era rápido y se contoneaba de una manera que te hacia mirarla, sabía que ella nunca lo había hecho apropósito, ella era sexy sin querer serlo, me quede de pie justo detrás de ella, solo alcance a escuchar cuando se despedía de sus labios había salido un te amo, la vi cerrar los ojos.

—¿Cuánto tiempo te tomo decirle que lo amas?— se giro pero no hubo sorpresa , estaba celoso tenía que admitirlo, aun no la olvidaba pero ella si lo había hecho , se rehusó a contestar, al preguntarle si lo amaba su contestación había sido sincera, ella lo amaba, pero aun así debíamos de hablar, tenía que aclarar todo y rogar si era necesario yo no podía vivir sin ella a mi lado, intente hablar pero ella no me dejo, estaba siendo bastante inflexible como yo lo había sido con ella

—Bella sé que cuando te fuiste estabas embarazada— abrió ligeramente sus ojos, pero no había sorpresa en ellos, lo siguiente no me lo esperaba se comenzó a reír como si fuera algo gracioso y eso no tenía nada de gracioso "Seguro que lo estaba?", su respuesta solo tenía una interpretación y esperaba que no fuera lo que estaba pensando, ella no pudo hacer eso, intente tocarla pero no me lo permitió, no me permitió decirle que la había estado buscando, estaba siendo fría como nunca lo había sido, una voz masculina me hizo quitar la mirada de ella, lo que siguió me hizo rabiar, la tomo por la cintura y extendió su mano, por educación la estreche, quería rompérsela estaba tocando lo que era mío y se la llevo dejándome en el pasillo como un estúpido

Regrese y comencé a bailar con mi madre que me lo pidió, la vi entre la gente, le sonreía de manera dulce y parecía que disfrutaba de su cercanía

—Hablaste con ella?

—No me lo permitió, pero lo hare

—Esta aun más hermosa— yo asentí, vi que mi madre la saludaba y ella hacía lo mismo para después girar su rostro, el muy descarado de su acompañante me saludo yo le respondí el saludo aunque en realidad quisiera matarlo— le preguntaste por…

—Ella me insinuó que…

—Debiste de escuchar mal— solo negué

BVOP

—Solo saludo al papa de Evan, aunque parece que no le simpatizo— me quede estática a lo que él comenzó a reí abiertamente—Cariño no soy estúpido, la manera en que estabas "hablando" con él, aunque a decir verdad parecía mas una discusión, además de que no puedes negar el enorme parecido que hay entre ambos, Evan heredo el color de sus ojos, su nariz y su tez pálida

—Suficiente— lo separe de mí y regrese a mi lugar con el detrás de mí aun riendo

—Es él?— deje escapar un poco de aire para asentir—Te traeré algo de tomar

—Dios Bella es guapísimo— me lleve la mano al pecho, me había asustado no había sentido cuando se había acercado

—Que no tienes novio Megan?— la observe divertida

—Pero eso no me impide ver el menú, quien es?

—El es Damián, mi mano derecha en Londres

—Solo eso

—Megan no soy su tipo

—Que dices?, eres bellísima

—Te lo aseguro no lo soy

Damián se mantuvo en mi mesa junto conmigo como lo había prometido, bailamos un par de veces, a mis guardaespaldas les indique que nadie que no fuera, John, Grace, Megan, Owen y Damián, se me podían acercar, me reí un par de veces al notar como a algunos de mis antiguos "amigos" les cortaban el paso, un par de ocasiones escuche un bufido conocido sabia de quien se trataba pero no me giraba, solo lo hice cuando escuche mi nombre de sus labios, ahí retenida entre dos hombres que le doblaban el tamaño estaba Alice, me sonrió al verme mantuve la mirada y solo negué para que los chicos supieran que no podía acercarse y volví a mi conversación, escribí una nota rápida que hice que se la entregaran a Charles Hale, el hombre no tenía la culpa de mi venganza, cerca de las 3 decidí que ya era hora de marcharme, tenía una promesa que me harían pagar temprano y no quería arruinarle el día.

—Megan yo me marcho

—Pero que dices, aun falta bastante

—Sí, pero hay alguien que me espera en casa, prometí llevarlo mañana al parque y créeme se que se levantara temprano

—Yo le avisare a todos, nos vemos el lunes

—Hasta el lunes— vi que daba las indicaciones para que mi transporte me esperara en la entrada, debo de admitir que me cuidaba demasiado bien, salí del salón detrás de Patrick, nuestros pasos eran los únicos que resonaban, me coloque el abrigo y me detuve frente a un espejo, odiaba mantener ese rostro de superioridad, pero era una excelente arma, acomode mi cabello vi que Patrick mantenía la puerta abierta de la limosina, salí al frio de la ciudad, el viento movió mi cabello

—Bella— me detuve a un par de pasos de mi auto y vi a los Cullen y los Hale que esperaban por sus autos, esta escena me fue tan familiar, así los había conocido a ellos, Alice se acerco cautelosa, solo negué un par de veces y entre al auto para salir del lugar, habían sido demasiadas emociones para una sola noche, pero podía decir que lo había hecho excelente, mi padre estaba en shock.

Entre a mi hogar, al sitio donde podía ser yo sin tener que colocarme una máscara de frialdad y tener que actuar, fui a mi habitación se encontraba iluminada por una lamparita de noche, Evan odiaba la oscuridad, lo arrope antes de colocarme la pijama y desmaquillarme, me metí a la cama con sumo cuidado inmediatamente un cuerpecito que se acomodo junto al mío, me quede dormida y agradecí el no soñar, eso es lo que menos quería.

Los primero rayos de sol penetraron por la ventana, me removí con cuidado para no aplastar al pequeño cuerpo que se mantenía aferrado al mío, abrí los ojos para encontrarme con mi pequeño quien mantenía su dedo en un su boca y la otra manita aferrada a mi pijama, hundí mi rostro en su cabello, el volver a verlo había sido más duro de lo que me había imaginado me había estado preparando durante tanto tiempo para ese día y que fue lo que sucedió, me quebré, aunque aparente lo contrario.

—Buenos días mi mostrito dormilón— lo abrace al sentir como se tallaba sus ojitos

—Mami

—Listo para nuestro gran día

—Si!— lo alcance a sostener antes de que callera de la cama debido a su emoción

—Primero un buen baño

—No me quiero banar

—Oh claro que lo harás

—No mami— evite reír ante su actitud, se había cruzado de brazos y hacia un adorable pucherito

—Tengo mis métodos mostrito— le comencé a hacer cosquillas inundando la habitación por nuestras risas, esta era la mejor parte de que él estuviera en mi vida su simple risa era suficiente para que el peor de mis días no tuviera importancia.

—Ya ma..mi

—Te bañaras?

—Si

—A bañar—lo ayude a bañarse y después de cambiarlo deje que Ángela comenzara a darle su desayuno en lo que yo me bañaba y arreglaba

Logramos que desayunara y nos obligo a salir al parque, Ángela y yo nos acomodamos sobre el césped, el comenzó a jugar con un niño de su edad que tenía un perro

—Que es lo que salió mal ayer?

—Porque piensas que algo salió mal— no aparte la vista de Evan que corría detrás del perro

—Tu rostro me muestra que algo no salió como lo querías, estas como ausente divagando

—Creí que podía hacerlo

—Dejaras que Charlie se quede con la empresa

—Claro que no, esa parte fue grandiosa su rostro de asombro, mi madre no lo podía creer, entro en pánico cuando le dije que sería pobre, mi padre no le había dicho nada y yo me encargue de que lo supiera

—Serias capaz de hacerles eso

—Se lo merece Angie, ella siempre me trato mal, todo en esta vida se regresa

—Pero es tu mamá

—Te puedo decir que ella nunca fue una madre para mí, lo comprendo ahora que yo soy madre, ella siempre me hacía sentir menos alimentando mis inseguridades, llevándome al borde de querer terminar con todo, y una madre jamás hace eso, yo no sería capaz de hacerle eso a Evan lo amo demasiado

—Y el te ama— ambas reímos al ver que estaba intentado quitarle la pelota al perro—Les hablaras de Evan

—Lo hare, pero antes tengo que hablar con ellos no permitiré que lo lastimen

—Y que hay de Edward

—El tiene su vida, el nos saco de ella no tiene por que saber de la existencia de Evan

—El tiene derecho a saberlo, es su padre Bella, y Evan quiere conocerlo, siento que lo diga pero el solo te saco a ti, no a él

—No tiene derecho, al sacarme a mí también lo hizo con Evan

—Estas así porque lo viste ayer, aunque me lo niegues se que aun sientes algo por él

—Pensé que ya no me importaba lo que pasara con él

—Lo amas aun?— me mordí el labio y deje escapar el aire de mis pulmones

—No lo sé, intente odiarlo sacarlo de mi vida pero no puedo, tengo algo que me lo recuerda es su viva imagen, como poder odiarlo cuando me dio el mejor regalo

—Y el tiene que saberlo, es egoísta de tu parte privarlo de conocer a su hijo

—No me importa si me llaman egoísta, yo no quiero que sepa de mi hijo, es solo mío

—En algún momento deberás de hacerlo

—Podemos hablar de otra cosa— abrí mis brazos cuando vi que Evan corría hacia mí, fue tanto el impulso que ambos caímos riendo

—Vas a lastimar a tu mama, pequeño

—Mami quiedo uno— señalo al perro

—Después amor

—Pofavo mami— comenzó a besar mi rostro

—No mostrito, no tenemos jardín, tal vez cuando regresemos a Londres lo tengas pero aquí no podemos

—En londehs

—Tal vez— tuvimos que regresar a casa porque comenzó a llover, cosa que no le agrado mucho a Evan pero no tuvimos opción, comenzamos a ver shrek, jugamos un rato en lo que la pizza llegaba, el en verdad la estaba disfrutando, cuando termino comenzó a ver Cars

—Mami— comenzó a jugar con mi bufanda

—¿Si cielo?

—Quiedo patel

—No te cansas de comer— el negó

—Al fin que quería un café— recordaba que había un Starbucks cerca, fui a conseguir el pequeño antojo de mi hijo, lo acepto era una madre consentidora, camine por la calle que aun se encontraba húmeda por la lluvia, en verdad que había extrañado esta ciudad, pero había valido la pena el que me alejara, compre varias rebanadas y un café para mí.

—Bella— quería huir pero no tenía hacia donde

—Hola

—Es una casualidad encontrarte aquí

—¿Segura que es una casualidad?— enarque una de mis cejas, ella suspiro y negó

—No lo fue, estaba en aquella tienda de antigüedades cuando te vi… ¿crees que podamos hablar?

—No creo que sea el momento

—Hija, por favor— le señale una mesa que estaba alejada y sola

—Vamos para que compres algo y después hablamos— la acompañe a que pidiera algo y yo pague, caminamos hasta nuestra mesa, el silencio nos invadió, yo mantenía el vaso pegado a mis labios y ella solo movía los dedos de manera nerviosa

—Y como has estado?

—Bien

—Se que no deseas hablar pero, porque te fuiste así

—Creo que son obvias mis razones, ya no me quedaba nada aquí

—Hija…— su mano tomo la mía, en verdad que quería retirarla pero no podía algo en mi interior me lo impedía— dime que lo que me dijo Edward no es verdad

—No sé qué te abra dicho— me encogí de hombros para darle otro nuevo sorbo a mi café

—Edward cree que tú te deshiciste de su bebe

—Su bebé?— no pude evitar verla con sorpresa, como se atrevía a llamarlo su bebé

—Es de ambos— yo negué

—No Esme— suspire, sabía que me iba a arrepentir, lo sabía, pero a ella no le podía mentir, ella era la única en la cual no había visto esa mirada de reproche, la que había intentado que Edward se detuviera con sus palabras, me había buscado, lo sabía porque el portero de mi edificio me lo había dicho— Yo jamás pensé en abortar, no lo hice

—Eso quiere decir que soy abuela?

—Si— su sonrisa se hizo más amplia, sus ojos brillaron y comenzó a llorar

—Esta en la ciudad?

—No lo dejaría por nada del mundo, el es todo para mí— le pedí que me diera un segundo cuando mi teléfono comenzó a sonar— Hola amor

—Mami, patel, mi badiguita hace grrrrrrr— solo reí

—Dile a tu barriguita que ya voy, no tardo demasiado

—Mami, te quiedo

—Espero que no tenga que ver el pastel

—Noooo— escuche que se reí

—No tardo, te quiero amor— lo escuche mandarme un beso y después colgar

—Bella… tú me… dejarías conocerlo— gire mi rostro hacia la ventana que daba a la calle, apretó mi mano—Por favor

—Creo que si—mordí mi labio— pero con algunas condiciones

—Las que quieras

—Edward ni nadie más debe de saber de su existencia

—Hija…

—Es lo que pido Esme, si crees que no lo puedes cumplir, no te permitiré ver a mi hijo

—Porque mantenerlo oculto, Edward quiere conocerlo, el los busco

—No tendría que buscarnos si no nos hubiera sacado de su vida.

—No seas tan dura.

—Después de todo lo que me dijo, yo no puedo perdonarlo, al menos no aun

—Hija, el estaba cegado por el coraje de pensar que lo había engañado, el amor te hace cometer grandes locuras

—Me llamo una cualquiera, me echo en cara todos mis errores, desconfió de mi y esperas que le perdone— retire mi mano de la suya y negué

—Hija, él ha sufrido bastante ya

—Y yo no lo he hecho, lo siento Esme pero esto algo de lo que no quiero hablar— me levante y salí del local

—Bella— me gire al sentir su mano sobre mi brazo y no me gusto lo que vi

—Hola Bella

—Carlisle

—Hija, por favor déjanos conocerlo— vi el rostro de sorpresa de Carlisle, observo a Esme y ella asintió con una enorme sonrisa en los labios

—Sabes la condición, Edward ni nadie más puede saber de su existencia

—No se lo diremos a nadie— hubiera querido saber que pensaban en ese momento, para saber si me decían la verdad, ¿pero que estaba pensando? ellos no eran de esa clase

—Está bien

—Mi coche esta cerca, vamos— señalo Carlisle su coche que estaba estacionado cerca, asentí y comencé a caminar junto con ellos, subí en el asiento trasero y le indique donde era, solo fueron un par de cuadras, bajamos y dejamos que el encargado estacionara su auto junto al mío

—Bella, puedo preguntar algo

—Supongo que si Carlisle

—Dime como es que no logramos dar contigo, no había ningún expediente tuyo en ningún hospital

—Así que si lo hicieron

—A que te refieres?

—Pensé que tal vez alguien seria lo suficientemente listo para encontrarme por mi expediente, por lo que cambie el nombre, en realidad solo mi apellido, mi socio me hacía pasar por su hija, conocía al director del hospital y como favor accedió a hacerlo "Marie Burke"

—Siempre un paso a delante— pensé ver un semblante serio, pero al contrario solo vi una sonrisa en el

—Creo que así es como debe de ser— Salí del ascensor y antes de entrar me gire hacia ambos— Evan pregunta mucho por su papa, yo le he dicho que viaja demasiado, espero que pueda seguir con eso

—En algún momento ambos deberán de conocerse

—Lo sé Carlisle, pero aun no es el momento— abrí la puerta y les indique que entraran, los deje en la sala, después deje las cosas en la cocina y fui hasta donde sabia que estaría

—Mami!— se bajo como pudo del sillón y corrió hasta donde yo estaba, reviso mis manos— ¿y mi patel?

—Hay alguien que te quiere conocer mi amor— me incline hasta quedar a su altura

—¿A mi?

—Si— lo tome en mis brazos— angie puedes llevar un 3 de tazas de café a la sala, un vaso de leche y el pastel para este mostrito

—Si Bella— movió solo los labios para preguntar quién era, le dije de quien se trataba, ella asintió y salió rumbo a la cocina, Salí después de ella y camine a la sala lentamente tome aire antes de entrar, inmediatamente un chillido y una expresión de sorpresa se escucho, Evan oculto su rostro en mi pecho, acaricie lentamente su espalda

—Evan amor— separe su rostro de mi pecho, me acerque a su oído y "susurre" lo suficientemente alto para que Esme y Carlisle me escucharan— ellos son tus abuelos

—Mis abuedos— sus ojitos brillaron y se giro a donde estaban, Esme se llevo las manos a la boca intentado esconder un sollozo y Carlisle por sorprendente que pareciera tenía los ojos cristalinos— poque lloda mami

—Esta feliz de conocerte amor— bese su nariz y me acerque a donde estaban, Esme limpio sus lagrimas le regalo una hermosa sonrisa que Evan imito y se lo entregue, ella lo abrazo con cuidado, acaricio su rostro sin dejar de sonreír

—Es idéntico

—Excepto por el color de su cabello, ese es igual al de su mama lo que lo hace aun más perfecto— corto Carlisle mientras le revolvía su cabello, Esme se sentó y lo acomodo en su regazo, se veía tan emocionada en realidad los dos estaban disfrutando de conocer a mi pequeño

—Son los papis de mi mami

—No corazón, nosotros somos los papas de tu papi

—De mi papi?— se giro hacia mí y yo solo asentí, mis ojos comenzaban a humedecerse por la escena

—Si yo soy tu abuelita Esme y el es tu abuelito Carlisle

—Calie

—Car-lis-le— corrigió él sin quitar la sonrisa de su rostro por como lo había llamado

—Ca-li-e –todos reímos al notar que no podía pronunciar el nombre

—si soy tu abuelito Calie— solo sonrió satisfecho

—Abuedita Esme

—Si corazón— se sorprendió cuando Evan se levanto un poco para alcanzar y darle un beso en la mejilla—Ese es el mejor beso que me han dado

—Y no hay uno para el abuelo Calie

—Si!— se abalanzo contra Carlisle y lo beso

—Con permiso— Ángela entro y dejo la charola

—Esme, Carlisle, ella es Ángela la niñera de Evan— Esme la abrazo y Carlisle solo la saludo con un movimiento de cabeza ya que tenía en sus brazos a un pequeño que se estaba entreteniendo revisando la bolsa de su camisa, sacando todo lo que encontraba, papelitos que dejaba caer

—Amor, no hagas eso— Carlisle me indico que no importaba, ambos estaban disfrutando de ver a Evan, angie dejo las tazas en la mesita central y salió

—Y ya se quedaran aquí?

—No, creo que solo estaremos por 3 o 4 meses, espero en diciembre volver a casa

—Pero si aquí…

—Mi hogar esta en Londres, solo vine por asuntos de negocios

—Espero que cambies de opinión— susurro Esme para después tomar a Evan de nuevo en sus brazos, se encargo de que Evan comiera su pastel y tomara toda su leche, platico largamente con él, se puso a colorear, después fue el turno de Carlisle de jugar con él, ambos lo estaban disfrutando lo veía en sus rostros, cuando vieron a Evan bostezar y tallarse los ojitos, anunciaron que era hora de irse

—Bella crees que pueda venir a visitarlo

—Esta es su casa, ustedes pueden venir cuando lo deseen

—Nos vemos mañana corazón— Esme beso su mejilla y me abrazo

—Adiós mi pequeño— lo beso también y después a mi— Bella sigue cuidándolo como hasta ahora

—Siempre— cerré la puerta cuando las puertas del ascensor también lo hicieron

Había sido una noche interesante, Evan había conocido a sus abuelos y los había aceptado al instante y ellos simplemente estaban encantados con mi pequeño, se durmió después de bañarlo, esta vez lo acomode en su habitación aunque sabía que terminaría nuevamente en la mía, pero debía de acostumbrarse poco a poco, me di una ducha y me metí entre las mantas revisando un par de papeles, mañana tendría que ver a mi padre sabía que no llegaríamos a ninguna acuerdo, pero esto apenas iniciaba, esta semana también haría sufrir un poco al padre de Demetri, le crearía falsas esperanzas y la próxima semana lo destrozaría sin piedad, haría que Demetri estuviera presente, necesitaba ver su rostro cuando supiera que por él toda su familia estaría en la ruina.

La mañana comenzó como cualquier otra, un cuerpecito aferrado al mío, lo desperté con cuidado entre besos y cosquillas, le coloque el nuevo uniforme, me arregle en lo que el veía la televisión, para después bajar a desayunar entre su plática, lo lleve a lavarse los dientes y estuvimos listos para ir a la escuela

—No quiedo id mami

—Veras que te vas a divertir

—Quiedo id contigo

—Es aburrido, pero prometo que otro día lo harás

—Adiós mami— espere hasta que la maestra entrara con él para regresar al auto, las miradas de las demás madres estaban sobre mí, sabía que debían de pensar que era demasiado joven, fuero lo que estuviera pasando por sus cabezas no importaba, ya me había acostumbrado a vivir con la gente observándome, no tarde en llegar a mi oficina, revise cada una de las inversiones importantes, a las 10 estuve negociando con el padre de Demetri que se negó a cerrar el trato todo había salido como lo esperaba, él pesaba que si dejaba pasar un poco más de tiempo mi ofrecimiento subiría pero lo que no sabía es que bajaría y haría que mi empresa fuera la única interesada, tendría que conformarse con lo que le iba a ofrecer.

Eran las 11:50, veía como el tiempo pasaba lentamente, el momento de negociar con mi padre estaba por llegar, sabía lo que se avecinaba y estaba lista, el no tenia más que perder.

—Bella, tu padre esta en el ascensor

—Quienes vienen con él?—pregunte mientras tomaba mis cosas para salir a la sala de juntas

—El mismo grupo de la vez pasada pero esta vez se les unieron dos miembros de sus abogados y entre ellos viene Emmett Cullen

—Eso es lo de menos, es hora

—Estás segura de lo que vas a hacer— asentí, coloque mi mejor cara de superioridad acompañada de mi sonrisa burlona y empuje la puerta.

—Señores buena tardes— la sala quedo en absoluto silencio, me acomode en la silla principal

—Así que eres la jefa de esta empresa

—¿Sorprendido?

—Bella podemos llegar a un acuerdo— había modulado el volumen de su voz, quería engañarme, pero olvidaba que lo conocía

—Isabella— remarque— iré directo al punto, quiero comprar más acciones, deseo un 20% más, pero con un 10% podría conformarme. me conformo

—No venderé

—No crees que estas bastante hundido como para negarte, estas llevando a tus clientes a la ruina, ¿en donde estas dejando a tu gran empresa?

—Podemos llegar a un acuerdo venderte un 5% y ambos quedaríamos con acciones iguales

—Creo que no me has entendido, quiero el 10% como mínimo

—No te venderé absolutamente NADA— golpeo la mesa y se levanto

—Siéntate— ordene

—Disculpa?

—Dije que te sentaras, no estás en tu oficina estas en las mías, aquí se hace lo que yo digo

—Soy tu padre niña estúpida a mi no…

—Sientate. — le dije con voz acerada mirándolo severamente. —En primer lugar no soy ninguna niña estúpida y te aconsejo que cuides tu manera de hablarme, estas prácticamente en mis manos y segunda estos son negocios aquí no existe la familia

—Quien te crees?

—La persona que puede sacarte del hoyo en que estas, sabes que tienes la soga al cuello, acepta vender y no te veras en la ruina, soy tu única opción a estas alturas nadie querrá hacerse socio y mucho menos se prestara como aval sabiendo en la situación en la que estas.

—¿Y si no acepto?

—Hare que la corporación Swan desaparezca

—Es la empresa familiar— su voz se había transformado de la altanera a una que temerosa

—Es tu empresa no la mía, son negocios Charlie es que ya olvidaste tus palabras "no importa por encima de quien debas de pasar para conseguir lo que quieres"

—Y que quieres? — me incline un poco hacia adelante, entrelace mis manos y sonreí antes de hablar

—Obvio, tú empresa

—¿Quieres quitármela?

—Si lo quisiera ya lo hubiera hecho, ¿pero donde queda la diversión? prefiero ser accionista mayoritaria y por lo tanto TU JEFA

—Jefa?

—Sí, eso seria

—Esto es…

—Lo justo, cada uno recibe lo que se merece

—No lo hare

—No perderé mas mi tiempo, ya te dedique 15 minutos, tienes una semana más para decidirte, a partir del próximo martes comienzo a mover mis acciones y te aseguro que no pasa del viernes cuando tu nombre figure en los grades periódicos, como el empresario que se fue a la ruina, no es una amenaza es una promesa te voy a hundir— me levante y tome mis cosas, me aclare la garganta y sonreí— Señores que tengan un excelente día

—Isabella

—Tu tiempo se acabo, has una nueva cita y con gusto te atenderé— salí sin antes dirigirles una mirada severa a Emmett y Jasper que estaban estáticos solo me observaban como si en ese momento tuviera un tercer ojo en la frente

La semana transcurrió con normalidad, salía de la oficina a las 3 y no regresaba a menos de que fuera de vital importancia y con eso me refería que estuviera en juego millones de dólares, la hora de la comida era especialmente para mi hijo al igual que el resto de la tarde en las que Esme estaba presente, estaba disfrutando estar con Evan.

El sábado lo lleve al centro comercial, a comprar un poco de ropa, un par de juguetes y algunas películas nuevas, entramos a un par de tiendas en las que compramos un par de cosas, me detuve al atender una llamada por lo que les pedí que se adelantarán y entraron a otra tienda en la que después los alcance, Ángela luchaba por quitarle una gorra y él se escabullía entre la ropa, apenas me vio y corrió hacia mi

—Mami!

—Que se supone que le haces a angie?— lo abrace y camine hasta donde estaba mi amiga con una ceja levantada viendo al pequeño en mis brazos y el solo sonreia

—Mia una goda

—Ok, veamos que le combina a esa gorra

—Desde que la vio no la soltó

—No importa

—Bella?— me gire y me encontré de frente con Alice, la sangre se me fue hasta e suelo cuando me di cuenta de que no estaba sola detrás del mostrador estaban Rose, Emmett, Jasper y Edward, me había metido en el lugar equivocado, lo que había querido evitar acababa de suceder Edward había visto a Evan

—Vámonos Ángela— me gire y escondí el rostro de mi pequeño en mi pecho

—Mami

—Sh… quédate así por favor, amor— le susurre impidiendo que levantara su rostro

—Podemos hablar

—No tengo nada de qué hablar—me gire para salir, tenía que lograr salir

—No te irás sin hablar, Betty cierra la tienda— ordeno Rose uniéndose junto a Alice, estaba perdida y ahora encerrada con TODOS ellos, mantenía a Evan aun con su rostro en mi pecho y un par de orbes verdes se mostraban sorprendidos pasaba de mi al pequeño que tenía en brazos.

...

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