No me dejes caer: Capítulo 38



No hay mas opción


—Que crees que estás haciendo— apreté a Evan, como se atrevían a dejarme aquí encerrada

—Solo nos aseguramos de que no huyas, tenemos que hablar— Rose se mantenía en su sitio, su mirada se había relajado al observar al pequeño que mantenía en brazos

—Queremos respuestas Bella


—Y para eso es necesario todo esto— grite sin poder contenerme, el cuerpecito que estaba a ferrado al mío, comenzó a temblar

—Es a lo que tenemos que llegar para que nos escuches— note que Alice se estaba acercando sigilosamente a mí, sabía lo que pretendía pero no dejaría que se acercara a mi bebé

—No tenemos nada de qué hablar, y quiero que me dejen salir de aquí, ahora!— un nuevo temblor pero esta vez también sentí algo húmedo en mi cuello, lo apreté para reconfortarlo

—Claro que tenemos de que hablar— Rosalie me señalo a Evan

—No tengo…— me calle al escuchar el sollozo de Evan, lo separe un poco de mi para poderle limpiar su rostro—Todo está bien mi amor

—Teno miedo mami— pequeñas lagrimas bajaban por sus mejillas

—No pasa nada cariño, ve con Ángela

—Mami— leí el miedo en su mirada

—Nadie te hará daño, mi amor— Ángela lo abrazo dejando que el escondiera su rostro en su cuello,

—Queremos hablar

—Y estas son las formas de hacerlo?, no lo creo, más vale que nos dejen salir ahora o llamare a la policía— tome mi celular y antes de que terminara de marcar, este había desaparecido de mis manos, Rosalie lo guardo en su bolsillo

—No nos dejas otra opción Bella— el momento para el cual no estaba preparada había llegado

—Ok, hablaremos pero quiero que ellos se vayan

—A que le temes?— corto Rose

—Ya esta lo suficientemente asustado, si a ti no te importa a mi si

—No lo creo

—Deja que ellos se vayan— indico Alice a la chica que veía la escena, hizo un ademan de tocar el cabello de mi hijo, pero alcance a tomar su muñeca impidiéndoselo provocando la sorpresa en la duende.

—Bella

—Angie llévalo a la juguetería, en cuanto termine los iré a buscar— su mirada era de desconcierto, solo le negué para comprendiera que todo estaba bien, acaricie la espada de mi bebé se relajo ante mi tacto, pero los sollozos aun seguían bese su cabecita y le indique que se fuera

—Es tu hijo?

—No crees que es estúpida esa pregunta Rosalie, si no lo fuera no me llamaría mama

—Quien es el padre?— como siempre la pequeña Cullen iba directo al grano, era obvio que sabían quién era, pero solo lo querían confirmar

—Creo que eso solo es asunto mío— tenía mis brazos cruzados sobre mi pecho, la vista fija en Alice estaba siendo lo mas cortante que podía

—Me canse, vamos a hablar— una mano se ciño en mi brazo y me arrastro hasta una habitación, intente zafarme de su agarre, lo golpee pero no me soltó, me dejo dentro de una pequeña oficina después de nosotros entraron todos los demás.

—Como se llama?

—Solo queremos saber cómo se llama— volvió a preguntar Alice, al notar que mis intensiones no eran contestar

—Evan— murmure

—Evan es un hermoso nombre, y ya nos dirás quien es su padre— mordí mi labio inferior, estaba en un callejón sin salida, lo que menos quería era exponer a mi pequeño a una situación como esta, pero no tenía otra opción.

—Es Edward cierto— quise asesinar con la mirada a Jasper— es su vivo retrato cuando estaba pequeño, lo he visto en las fotografías

—No, es solo mío

— Evan es mi hijo?— no podía descifrar que había en su mirada, no sabía si era emoción o estaba molesto por el reciente descubrimiento de que su hijo estaba vivo y no como le había hecho creer

—Es solo mío

—Lo preguntare de nuevo, soy el padre de Evan?— su voz se había suavizado

—Sí— cruce mis brazos sobre mi pecho dándoles la espalda a todos, las lagrimas no tardarían en recorrer mi rostro, por primera vez en mucho tiempo me sentía vulnerable

—Soy el padre de Evan— una nota de felicidad se asomo en su voz, la ignore, no permitiría que creara falsas ilusiones y terminara lastimando a mi bebe, como lo había hecho conmigo

—Es solo mío

—Bella

—No me toques— me moví bruscamente para que quitara su mano de mi hombro

—Porque me mentiste haciéndome creer que tú te habías deshecho de él

—Porque te quiero lejos de mi hijo

—Pero soy su padre, porque no me dijiste de su existencia cuando lo supiste

—Para que decírtelo, solo para que volvieras a insultarme y que me dijeras que no era tuyo— me gire para verlo de nuevo, me dolía hablar de todo esto, recordar cada una de sus palabras, la manera en que me había hecho sentir y ahora él me estaba reclamando por la manera en que me había comportado

—Debiste decírmelo— su mirada había dolor pero también había culpa, la cual me alegraba que sintiera

—Para qué?, para que me dijeras que no era tuyo, que me volvieras a llamar una cualquiera, no Edward!, mi hijo no merece un padre que no sabe el significado de la palabra confianza

—Yo…

—Se que no soy perfecta pero yo nunca te engañaría yo te amaba, en verdad que lo hacía, pero creo que después de todo no fue tan malo que sucediera todo esto, me permitió darme cuenta de que tu no sentías lo mismo

—Como te atreves a decir que no sentía lo mismo— gruño acercándose yo solo retrocedí para mantener la distancia

—En algo Demetri tuvo razón, de que vale una relación si no hay lo fundamental que es confianza, y eso es lo que falto, pensé en explicarte la verdad cuando la supe, decirte que había sido una estúpida venganza

—Lo sabías?— estaba sorprendido que supiera la verdad, es que acaso creía que a estas alturas aun me mantendría en la ignorancia de lo que había sucedido ese día

—Me lo dijo Demetri el día de la graduación, pensé en decírtelo y después pensé que ya no tenía caso, tú me habías echado de tu vida ya nada importaba así que yo tome otro rumbo comenzaría desde cero lejos de todos sola como siempre había estado

—Tenía derecho a saber de la existencia de Evan

—No me hables de derechos tú no tienes derecho sobre él

—Es mi hijo

—Y tú me exigiste que saliera de tu vida y eso incluía a la vida que crecía dentro de mi— me lleve las manos a las mejillas para quitarme las lagrimas que comenzaban a bajar

—Tus padres nunca mencionaron nada de Evan— señalo Rose

—Porque ellos no saben de su existencia, para todos era como si hubiera muerto

—Quiero conocerlo, quiero que sepa que yo soy su padre

—No te acercaras a mi hijo— grite sin poder contenerme, no lo quería cerca de Evan

—Es mío también y quiero conocerlo

—El no te necesita

—Claro lo olvidaba, ese noviecito tuyo esta usurpando mi lugar

—De qué demonios estás hablando

—Del hombre que estaba contigo en la fiesta, es mi hijo y quiero que sepa que yo soy su padre

—Ya te dije que es solo mío

—Necesita un padre— se acorto la distancia que había entre nosotros quedando a solo un par de cm de mi, sus manos se detuvieron en el aire antes de tocarme

—No lo necesita, y si lo necesitara ahí está Damián— sabía que mi amigo lo quería pero jamás seria una figura paterna para el

—Yo soy su padre y no quiero a ese tipo junto a el

—No te importa con quien este mi hijo— en este punto ya no hablábamos, se había vuelto una discusión y cada frase nuestra voz iba aumentando

—Me importa porque no voy a permitir que se relaciones con cualquiera

—No es cualquiera, él ha estado con nosotros en todo momento, mi hijo es todo para mí y no voy a permitir que tú entres en su vida para lastimarlo

—No haría nada que pudiera lastimarlo, te prometo que no le hare daño

—No hagas promesas que sabes perfectamente no cumplirás— seque mis lagrimas— Tengo cosas más importantes que hacer, por su culpa Evan se fue bastante asustado

—Quiero conocerlo

—No lo harás— Grite a un más fuerte, me estaba desesperando todo esta situación

—Soy capaz de todo

—Me estas amenazando Cullen

—Quieres que esto lo arreglemos con mi abogado?— enarco una de sus cejas y mantenía tensa su mandíbula

—Tu abogado?, planeas llevar esto a un tribunal?— esto sí que era el colmo, después de todo lo que había hecho planeaba hacerse la víctima y quitarme a mi hijo

—Parece que es la única forma que arreglaremos esto, te aconsejo que te consigas uno

—Mientras tú solo tienes uno, yo cuento con una docena de ellos Cullen y los mejores, no olvides con quien hablas, por el soy capaz de cualquier cosa y escúchame bien, no me quitaras a mi hijo— acomode mi bolso, hice a un lado a Jasper para salir de la habitación, la lagrimas regresaron a descender por mis mejillas, no podía perder a mi bebé

—Edward!— le reclamo Alice, de nuevo una mano tomo mi brazo me giro y me vi envuelta en sus brazos, lo golpe, me removí para zafarme pero no lo lograba las lagrimas seguían cayendo y mis fuerzas me abandonaron, me quede inmóvil sollozando su aroma me perforo los sentidos, no la había olvidado pero si la había extrañado aunque me doliera admitirlo

—Bella solo quiero conocerlo, quiero que sepa quién soy

—Suéltame por favor— me libero de su agarre

—No te lo quitare, siento lo que dije pero me enoje, solo quiero conocerlo que el sepa que soy su padre— permanecí inmóvil con la vista fija en el suelo sintiendo como la lagrimas seguían cayendo, el dolor que aun sentía en mi pecho no me dejaba respirar con facilidad, sus pulgares limpiaron mis mejillas, me ardía los lugares que había acariciado como si me quemara pero no me importaba, despegue mis labios para gritarle pero de ellos solo salió un sollozo— Bella

—El es lo único que me importa, sin él no se qué haría

—No hare nada para separarlo de ti, lo siento pero no pensé lo que decía— su voz y sus ojos me decían que le dolía el no poder estar cerca de mi pequeño, era una egoísta

—Hablare con él, pero que te quede claro que si él no quiere verte no lo obligare

—Cuando puedo ir a verlo?

—Mañana después de medio día— saque una pluma y una pequeña hoja le anote la dirección y se la entregue

—Ahí estaré— me limpie las mejillas y me coloque de nuevo las gafas oscuras

—Bella crees que después nosotras podamos conocerlo

—No estaremos mucho tiempo aquí, solo regrese por asuntos de negocios, después retomaremos nuestra vida en la que ninguno de ustedes figuran, podrían dejar que me vaya quiero verlo , estaba muy asustado— Alice le indico a la chica que abriera de nuevo, salí sin despedirme camine hasta la juguetería y ahí los vi eligiendo entre algunos juguetes sus ojitos aun estaban algo rojos debido al llanto

—Hola mi amor

—Mami!— lo tome en brazos y comencé con él a buscar entre los estantes, compramos un par de juguetes, el resto de la tarde paso sin más contratiempos, mientras él se divertía en los juegos termine por contarle a Ángela lo que había sucedido y lo que iba a suceder, ella solo se encogió de hombros y me dijo que era bueno, que ambos necesitaban conocerse

Esa noche lo deje dormir en mi cama, yo demore en poder dormir solo me dedique a observarlo, era lo más importante que tenia, el era lo que me había impulsado a continuar, sé que no era la mejor madre pero lo intentaba, siendo honestos quien sabe cómo ser una madre, un bebé no viene con instructivo ni nada que te ayude a saber cómo cuidarlo, simplemente aprendes, me quede dormida en algún punto de la noche que me pareció pasar de manera veloz, sentí una manita acariciar mi mejilla, arrugue la nariz y escuche una hermosa risita

—Mami, teno hamble

—Otro ratito— lo abrace y él se comenzó a reír

—Mami…

—Buenos días amor— abrí los ojos para encontrarme con esos hermosos ojos verdes, sonreí al recordar la cantidad de mañana que me desperté viendo esos ojos y envuelta en sus brazos, deje escapar un suspiro, había llegado el momento—Amor, hay alguien que te quiere conocer

—quien?— lo vi luchar por salir de las mantas en las cuales estaba enredado

—Tu papi— sus ojitos se abrieron, había una enorme sorpresa en ellos acompañados de una enorme sonrisa

—Mi papi?, voy a conoce a mi papi

—Solo si tú quieres

—Si— comenzó a brincar en la cama, no había imaginado que el conocerlo le causara tanta emoción

—Bueno vamos a desayunar, después un baño ya que no quieres que tu papi te vea así

—Hoy

—Si hoy va a venir, así que démonos prisa

Salimos de la cama y fuimos hasta la cocina donde ya estaba el desayuno de ambos, el no paraba de hablar de que conocería a su papa, por primera vez en mucho tiempo el baño no represento una lucha como lo era siempre, intente acomodar su cabello pero nada sucedió era igual de rebelde que el de él, me vestí con un simple jeans, una playera y bailarinas, colocamos una película y nos pusimos a verla, "Buscando a nemo" era su favorita, yo casi me sabia los diálogos.

—Señora alguien la busca

—Vicky cuantas veces debo de decirte que solo me llames Bella— ella de disculpa y asintió, le di un beso en la frente a mi hijo que me ignoro por ver la película, me encamine a la sala donde me dijo que estaba y ahí lo encontré llevando sus manos a su cabello, se levanto al notar mi presencia

—Hola, se que llegue un poco antes— señalo el reloj y note que faltaban escasos 5 minutos

—El accedió, después quiero hablar contigo

—Claro, puedo conocerlo— una sonrisa nerviosa se dibujo en su rostro

—Sígueme— camine un par de pasos delante de él, le indique que esperara en lo que verificaba que no hubiera cambiado de opinión y asintió, como lo imaginaba el accedió así que le hice una seña que se acercara, se movió rápido hasta quedar cerca de Evan que le brillaron los ojitos, pasaba su vista de él a mi

—Hola Evan— se acomodo en cuclillas frente al sillón para quedar a su altura, me senté junto a Evan y lo envolví en mis brazos

—Amor él es Edward, es tu papi— le susurre lo bastante alto para que Edward se diera cuenta de que no estaba diciendo nadan para que él lo rechazara

—Mi papi?— susurro logrando que Edward ampliara su sonrisa

—Si amor

—Si soy tu papá— esturo su manita con cierto temor hasta que la coloco en la mejilla de Edward y ambos sonrieron, me pidió permiso para tomarlo en brazos y solo asentí, lo tomo con sumo cuidado como si en cualquier momento se fuera a romper o a desaparecer—Te han dicho que eres el pequeño más guapo

—Mi mami— me señalo

—Tiene razón, te traje algo— le enseño una caja azul de tamaño regular que descansaba en el piso junto al sillón, no recordaba haberla visto hasta ese momento

—Puedo abilo

—Claro— lo dejo nuevamente en el sillón y le coloco la cajita junto a él, se hinco y comenzó a intentar quitar el papel, supe que era el momento de dejarlos solos

—Yo estaré un rato en el estudio, espero que sepas comportarte y no me decepciones mas aun Edward— bese a mi hijo y salí rumbo a mi estudio, aprovecharía para revisar algunos papeles en lo que ambos se conocían un poco. Estaba sumamente inquieta todo estaba tan silencioso en un par de ocasiones los escuche reír a ambos, cuando lo escuche gritar me levante dispuesta a echar a Edward de mi casa pero desistí al escuchar que se estaban divirtiendo, solo estaba un poco paranoica.

EPOV

Me levante temprano importándome poco el que fuera domingo, hoy conocería a mi hijo, le había comprado un regalo que según Alice seria de gran ayuda para romper el hielo con el pequeño, desayune y a las 10 Salí de mi departamento por el poco trafico que había llegue en menos de 40 minutos así que decidí ir a caminar al parque, me senté solo a observar a la gente pasar y recordar los buenos momentos que Bella y yo habíamos pasado en este lugar, nos gustaba venir a caminar y disfrutar de esta zona que te brindaba tranquilidad, sonreí para mí al notar un par de familias, niños pequeños corriendo, como desearía que en algún momento así pudiéramos estar los 3, que Bella me permitiera regresar a su vida, tendría que luchar para recuperar su confianza y que supiera que ella y ahora Evan lo eran todo para mí.

Regrese al edificio no sin antes tomar el regalo que le había comprado, entre en el elevador, la musiquita era algo monótona y desquiciante, se abrieron las puertas y ahí solo había una puerta doble, arregle mi ropa y toque, en seguida una chica me abrió y me hizo pasar, el lugar era sin duda hermoso y elegante, pero todo seguía manteniendo su esencia, me acomode en el sillón, comencé a jugar con mis dedos y revolver mi cabello estaba sumamente nervioso, me levante al notar su presencia, vestía de manera simple pero que sus curvas se acentuaban, su rostro aun sin una gota de maquillaje era hermoso.

—Hola, se que llegue un poco antes— le señale el reloj que estaba en una de las paredes, ella se giro y asintió

—El accedió, después quiero hablar contigo— pensé que su voz seria un poco más alegre pero seguía manteniendo su distancia conmigo, esto me tomaría bastante tiempo.

—Claro, puedo conocerlo— no pude evitar sonreír, al fin podría tener de frente a mi hijo, cada minuto sonaba mas raro pero era real, era padre y lo mejor es que ese pequeño era fruto de un gran amor, uno que recuperaría.

—Sígueme— camine detrás de ella, me indico que le preguntaría si aun deseaba conocerme a lo que el asintió, me hizo una seña para que me acercara y lo hice rápidamente, sus ojos eran iguales a los míos, un brillo de felicidad y sorpresa se mostraba en ellos, pasaba su mirada de mi a Bella.

—Hola Evan— me acomode a su altura, el no decía nada, es que estaba incomodo por mí, Bella lo envolvió en sus brazos para reconfortarlo y hacerlo sentir seguro

—Amor él es Edward, es tu papi— aunque había sido un susurro lo había escuchado claramente, me gusto escuchar esa palabra de sus labios "papi"

—Mi papi?— su voz también era un susurro bastante audible, no pude contener una sonrisa, ella asintió

—Si soy tu papá— me sentía orgulloso de poder decirlo, estaba feliz porque era real, después de tanto buscarlos ya los había encontrado a ambos, esturo su manita con cierto temor hasta que la coloco en mi mejilla, se sentía tan bien era cálida y suave no pude evitar sonreír y el hizo lo mismo, mire a Bella pidiéndole permiso para poder abrazarlo y ella sintió, era tan pequeño al menos aun lo era para mí, sentí que si presionaba de mas podía llegara romperlo, era similar a la sensación que sentía con Bella—Te han dicho que eres el pequeño más guapo

—Mi mami— la señalo y ella se sonrojo, como no ser el pequeño más guapo si ella era su madre, ella que es la mujer más hermosa.

—Tiene razón, te traje algo— le señale la cajita que había dejado en el suelo, lo deje de nuevo en el sillón y se la deje junto a el

—Puedo abilo— su voz era dulce y hermosa, lograba que mi corazón saltara de felicidad

—Claro— se hinco y comenzó a intentar quitar el papel, me gire a Bella que se había levantado

—Yo estaré un rato en el estudio, espero que sepas comportarte y no me defraudes esta vez Edward— su mirada era una clara advertencia al igual que sus palabras, regrese mi atención a mi hijo, se llevo las manitas a la boca cuando vio lo que era

—Te gusta?

—Si, podemos úsalo— salto del sillón

—Claro, solo veamos cómo funciona—lo abrimos, leí rápidamente las instrucciones de su nuevo auto de control remoto, el ya tenía el control en sus manos, lo presionaba pero no sucedía nada

—No sive— dijo después de intentarlo por un par de veces más, hizo un mohín adorable

—Veamos—prendí el control pero no sucedió nada, me lleve la mano al cabello como no funcionaba, lo único que me faltaba el primer regalo y que saliera mal, leí de nuevo el instructivo y ahí estaba, tenía que prender el interruptor del carrito lo hice y comenzó a funcionar

—Si!— grito emocionado

Durante cerca de 20 minutos estuvimos jugando con el carro, no lográbamos mantener el carrito sin que se estrellara con alguno de los muebles

—Dime Evan, cuál es tu caricatura favorita— comencé con el interrogatorio, quería conocerlo, me había perdido ceca de 3 años de su vida y si quería entra en ella debía de comenzar a conocerlo de inmediato y que mejor que el mismo me lo contara.

—Bob esponga— alcance a tomar un florero antes de que callera— es de mi mami

—Yo no diré nada— le sonreí y el siguió jugando

—Que te gusta comer?

—Pizza, peo el brócoli no— hizo una carita de desagrado

—A mí tampoco me gusta el brócoli

—No te guta?— yo negué— mi mami me hizo come bócoli el oto día, dijo que pada que me pusiera mas guapo

—Tú eres muy guapo, te pareces a tu mami

—Ella dice que me padezco a mi papi— me extraño que me lo dijera como si yo no fuera su papa, pero era comprensible era demasiado pronto para que el comenzara a llamarme papa

—Si creo que es así— lo tome en brazos y gire un poco con él, su risa lleno la habitación

—Ota vez papi— se tapo la carita con sus manitas y vi que comenzaba a sonrojarse

—Hey porque te escondes— retire sus manitas con cuidado

—No tas enojado—comenzó a jugar con mi camisa

—Porque debería de estarlo?

—Porque te dije papi— sonreía al ver su sonrojo

—No tiene nada de malo, soy tu papa— le sonreí

—Te puedo deci papi— dejo sus manos en mi rostro pegando su frente con la mía

—Claro, soy tu papi— le di un beso en la mejilla, lo baje de nuevo y volvió a tomar el control para volver a tomar el control, así estuvimos un rato mas, me comenzó a platicar de tenia nuevos amiguitos y que había un niño que era malo en su escuela

—Enano— escuche un grito, pero me paralice al notar que era una voz masculina, solo esperaba que no fuera lo que me estaba imaginando.

—Dam— lo vi correr dejando el control de lado, lo seguí hasta la puerta y la imagen que vi me hizo hervir la sangre, el mismo hombre que había estado bailando con Bella lo tenía en brazos, mejor dicho de cabeza y el reía encantado, di un paso pero me detuve al sentir un mano posarse en mi brazo, la misma sensación de hormigueo se expandió de mi brazo al resto de mi cuerpo.

BVOP

Salí de mi estudio al escuchar la voz de mi amigo, note las intenciones de Edward de hacer que soltara a Evan que se divertía con Damián, de nuevo lo había puesto de cabeza, había insistido que no lo hiciera pero Evan lo disfrutaba y como siempre lo complacía a él ignorándome a mí, Edward se giro hacia mí y note sus ojos un poco más oscuros estaba molesto, solo negué y escuche la voz de mi amigo que aun no se percataba de nuestros presencia.

—Que estabas haciendo Enano

—Jugando con mi papi— chillo emocionado

—Tu papa?

—Si él es mi papi— señalo Evan a Edward quien sonrió con descaro al ver que el pequeño le daba más importancia

—Buenas tarde, así que tú eres Edward

—Si— se acerco hasta llegar cerca de ellos y tomar a Evan en sus brazos ya que él le había extendido sus bracitos para que lo hiciera

—Bella podemos hablar un segundo— me indico la terraza

—Claro Dam, Evan por que no sigues jugando con tu papa— se removió para que lo bajara, tomo su mano y lo guio de nuevo a la habitación en la que habían estado, Edward le lanzo un par de miradas envenenadas a mi amigo que sonrió con descaro y me llevo con él hasta la terraza

—Que es esto Bells?

—El se dio cuenta, quiso conocerlo y sabes que Evan pregunta demasiado por él, además no tuve opción— me encogí de hombros dejándome caer en una de las sillas

—No me refiero a eso, aunque me alegro que al fin dejaras que Evan lo conociera, lo que quiero saber es si aun lo quieres

—Porque demonios insisten en eso

—Cariño no hay que ser adivino para saber que sigues enamorada de ese cretino, pero solo temes ser lastimada, no te culpo es muy guapo

—No es cierto como puedo seguir enamorada de él

—Cariño por todo lo que me contaste lo de ustedes fue demasiado intenso, como para ser olvidado además a eso agrégale al pequeñín que ocupa cada minuto libre que tienes y del cual estoy seguro eres capaz de dar cualquier cosa por él

—No puedo hacerlo— eso me lo había dicho mas para mí que para el que se había acomodado en la silla frente a la mía, tomado mis manos entre las suyas

—Cariño lo haces—me deje envolver por su abrazo, sus brazos me reconfortaban siempre lo habían hecho desde que nos habíamos conocido, pero en nada se comparaban con los de él, un carraspeo me hizo separarme de mi amigo

—Querías hablar conmigo?— pregunto enarcando una de sus cejas

—Si

—Hablemos— se movió hasta quedar cerca de donde estábamos, Damián se coloco a mi lado para dejarle el lugar donde había estado él, pero no lo tomo se mantuvo de pie— él se quedara

—Algún problema—pregunto mi amigo a lo que él solo negó, pero su mirad dejaba en claro que no le simpatizaba el ver a Damián ahí

—de que querías hablar conmigo?

—De Evan, tú y yo no tenemos nada más de que hablar

—Te equivocas

—Edward, sé que no debí ocultarte a Evan

—No debiste, pero tuviste tus razones y las entiendo

—Las entiendes?— se encogió de hombros

—Yo fui un estúpido y te dije que…

—Eso es pasado— le reste importancia, la verdad es que no quería hablar de lo que había sucedido— dime que es lo que quieres?

—No entiendo

—Si Edward que es lo quieres para no quitarme a Evan

—Quitarte a Evan— mi amigo me vio confuso y después su rostro mostro enojo al ver a Edward

—Por si no te has dado cuenta es una conversación solo entre Bella y yo

—Si hablan de Evan también me concierne a mí

—Yo soy su padre, su verdadero padre, tú no eres nada

—Yo he estado mas cuidando de ellos que tu

—Yo no sabía de la existencia de Evan, no me puedes echar nada en cara

—Tu sacaste a Bella de tu vida, asume las consecuencias de tus actos— apreté la mano de Damián para que se calmara, pero no parecía dispuesto a hacerlo, el me había dicho un par de veces que lo que más deseaba era tenerlo de frente para decirle un par de verdades.

—Lo hice y no hay día que no me arrepienta de eso— me sorprendí al escuchar su voz, era sincera de eso no había duda pero también había dolor en sus palabras

—No crees que fue demasiado tarde?

—Pueden Callarse, solo quiero hablar de mi hijo, quiero que me digas que es lo que quieres

—Bella yo jamás te separaría de Evan, ya te lo aclare, eso lo dije porque estaba furioso de que tu no me quisieras dejar conocerlo, quiero ser parte de su vida

—Estas consiente de la responsabilidad que es un hijo, piénsalo bien no quiero que después lo lastimes

—No lo hare, no lo lastimare— se había sentado frente a mi

—Perdona que no te crea, pero eso ya lo he escuchado antes y mentiste

—Bella entie…

—No Edward

—Necesi…

—No quiero saber lo que me quieres decir, ya es muy tarde y el daño está hecho, ambos tomamos caminos diferentes

—Es por el cierto— señalo a Damián quien sonrió abiertamente y Edward apretó los puños

—Y si así fuera qué?—reto mi amigo

—No tengo por qué estarte soportando— se volvió a levantar, su mandíbula estaba presionado fuertemente, sus puños cerrados y sus ojos oscuros

—Ni yo a ti, no vas a venir a lastimarlos de nuevo— mi amigo lo imito dándome la espalda, si no los detenía en cualquier momento los dos terminarían en golpes

—Pensé que hablaba con dos adultos pero veo que son dos niños estúpidos, iré a ver a mi hijo— me levante y me fui hasta donde estaba mi hijo robándole un poco de verdura a Ángela de la que estaba preparando

—Y mi papi?— lo pregunto antes de morder un trozo de zanahoria a esta hora siempre buscaba algo que pudiera comer

—Esta platicando con Damián

—Que yo qué?— pregunto mi amigo tomando a Evan en brazos— porque no vas a terminar de hablar con él ya está un poco más calmado

—Que le dijiste

—Solo aclare un par de puntos importantes— Salí de nuevo y ahí estaba, me acomode frente a él

—Bella yo lo siento— se desordeno nuevamente el cabello—intento hacer las cosas bien y siempre termino arruinándolas, te amenace para poder ver a mi hijo y después armo una pelea por algo sin sentido, aunque no entiendo porque no me lo dijiste

—Decirte que— había arrepentimiento en su mirada, mi corazón se contrajo, deje escapar un suspiro casi imperceptible, las cosas ya tenían un rumbo y no podía modificarlo no lo haría

—Sentí celos de la cercanía de él, pero ahora me siento como un estúpido al saber que es gay

—Él te lo dijo?— enarque una de mis cejas, era muy extraño que mi amigo hiciera eso, el no acostumbraba a hablar de sus preferencias, pero si le preguntaban nunca lo negaba, era extraño pensar que él era gay, no era de ese tipo de hombres que lo notas a simple vista además de que era guapo, pero no todos somos perfectos

—Sí, y un par de cosas más— coloco sus brazos sobre sus piernas y se inclino un poco hacia adelante sin romper nuestro contacto visual— quiero estar cerca de Evan, ser parte de su vida, quiero darle la familia que él se merece y también quiero estar de nuevo contigo

—No te puedo negar que estés cerca de Evan, es tu hijo después de todo, pero ya no existe un tu y yo, ambos tomamos caminos diferentes y creo que es lo mejor que continuemos así

—Bella yo no puedo…

—No te impediré que veas a Evan, pero si te voy a pedir que te mantengas al margen de mí, es mejor que lo sepas ahora, solo estere aquí un par de meses después Evan y yo regresaremos a Londres, ahora que sabes que es tu hijo creo que puede que lo traiga un par de veces por año pero no viviremos en la misma ciudad

—Porque me haces esto

—Ya te lo dije ambos tomamos rumbos diferente, pero el daño está hecho— me levante antes de que mi autocontrol sufriera una falla, como siempre el lograba desequilibrar mi mundo perfecto y veía que esta no sería la acepción— será mejor que vayamos a comer, Evan debe de estar muriendo de hambre

—No te molesta que me quede— me encogí de hombros antes de entrar, Evan corrió hasta mi seguido de Damián que intentaba alcanzarlo

—Mami savame— lo tome en brazos pero Damián intento arrebatármelo y el solo comenzó a gritar aun entre risas

Comimos entre risas por las anécdotas de Evan todas ellas yo ya las había escuchado per sabia que nuestros invitados no lo habían hecho, así que toda su atención estaba puesta en mi bebé que además gesticulaba demasiado y movía sus bracitos, Damián se despidió de nosotros ya que su vuelo salía a las 6 y apenas tenía el tiempo justo para llegar, Edward no se marcho hasta después de contarle un cuento y que él se quedara profundamente dormido, se despidió de mi con un "Buenas noches, que descanses" y se fue.

Esa noche no fue la mejor de todas, los recuerdos de los peores y de los mejores momentos a su lado me invadieron, como olvidar todas aquellas palabras en las que me juraba amor eterno y además todo lo que había hecho por mí, pero también estaba el hecho de que había desconfiado de mí, me había herido y esa herida aun no sanaba, se mantenía abierta y latente, la mañana comenzó con su habitual ritmo, me levante y arregle después fue a despertar a mi hijo que se había mantenido en sus habitación, Ángela le dio un baño después desayunamos y yo me encargue de arreglarlo para la escuela, odiaba los lunes porque mi teléfono no paraba de sonar, estaba discutiendo con los encargados de contabilidad, tuve que colgar cuando parado junto a la puerta me encontré con Edward que jugaba con las llaves de su auto

—¿Que haces aquí?

—Buenos días para ti también— sonrió— Evan quería que hoy lo acompañara a la escuela, así que aquí estoy

Mi hijo corrió a sus brazos está feliz de verlo y saber que él nos acompañaría a dejarlo, después de una pequeña discusión y solo porque Evan me lo pidió terminamos llevándolo en el auto de Edward, cambiamos la sillita de uno de mis autos al suyo, yo me mantenía pegada al teléfono solo de repente escuchaba un par de palabras de ambos, note que la mano de Edward dejo la palanca y la dejo descansar cerca de mí, en un rápido movimiento acomode mi bolso impidiéndole que se acercara, un suspiro y llevo su mano de vuelta al volante

—Bella, crees que…

—Estoy en una llamada de negocios, te importaría— tape la bocina, le dedique una mirada algo molesta por su interrupción y continúe hablando

—Mami, que es esho— sin pensarlo corte la llamada y me gire a mi hijo pero ya era demasiado tarde para ver de qué se trataba, me disculpe por no saber de qué se trataba, Edward me vio un poco resentido y sabía que era por el hecho de que con el no había cortado mi llamada y por mi hijo no lo había dudado ni un segundo

—Ya que no estás en una llamada de negocios, podría pedirte que fuéramos a comer los tres juntos

—Lo siento, tengo mucho trabajo en la oficina, pero puedes llevar a Evan— aunque sonara como la típica escusa era verdad, no podía hacerlo además de que no quería hacerlo, tenía que revisar un par de cuentas y asegurar a nuestros clientes más vulnerables a la baja que había en la bolsa en estos momentos

—Lo llevare conmigo— le indique el camino a la escuela y se detuvo frente a esta,

Baje de inmediato junto con Evan, acomode su mochilita en su espalda y tome su mano, le extendió la otra a Edward que tomo sin dudarlo, como era costumbre las mujeres que estaban ahí conversando nos vieron en realidad esta vez era a Edward, rodé los ojos al notar el descaro con el que lo hacían, me incline para quedar a la altura de mi hijo y poder despedirme de él, me sorprendió que Edward me imitara

—Te diviertes, pórtate bien recuerda que te amo— bese su mejilla y él me envolvió en sus bracitos

—Bueno pequeño nos vemos más tarde— Edward revolvió su cabello y beso su mejilla, Evan l abrazo y se aparto de nosotros para tomar la mano de su maestra, me espere como siempre hasta que se perdió de vista

—Hoy sale a medio día, se puntual, llévalo a casa para que lo cambien y lo quiero de vuelta en casa a las 6

—Ahí estará puntual, creo que yo te llevare al trabajo— su sonrisa se hizo más amplia

—No lo creo, ya me esperan— le señale el auto que estaba detrás de su auto, le había pedido a mi chofer que pasara por mí, el se sorprendió pero solo asintió, subí a mi auto y me marche a mi oficina.

Como lo había predicho era un día pesado, había tenido que descartar la reunión con mi padre por los múltiples asuntos que se me habían juntado debido a la baja en la bolsa, odiaba cuando había este desplome siempre hacia que trabajaras lo más rápido que podías.

—Bella te buscan— retire mi vista de la pantalla de mi computadora para posarla en Megan, le hice una seña de que dejara pasar a quien quiera que fuera, me sorprendí de ver a los Hale

—Pasen, tomen asiento— les indique a los tres Hale que habían entrado en mi oficina, aunque no entendía que es lo que hacia Rosalie ahí, ella no era amante de los negocios

—Lamento venir sin avisar, agradezco que aceptaras vernos

—¿En que puedo ayudarlos?

—Pensé que la amenaza contra tu padre no era algo real, pero ahora sé que lo es y como sabes yo también tengo un porcentaje de las acciones lo que me afecta

—Lo sé, es por eso que te había dicho que estaba dispuesta a hacer un trato contigo

—Porque hacerlo?

—Charles, puedo llamarte a si o prefieres…— el me indico que estaba bien así, tome un poco de aire— tu no tienes nada que ver en este ajuste de cuentas, podrías venderme tus acciones y te propongo que te unas a mí, por ser tu, accedería a hacerte mi socio en esta sucursal

—Te das cuenta de que si lo hago la empresa seria prácticamente tuya

—Lo sé, es un excelente trato te estoy asegurando que no te veas afectado por el derrumbe de los Swan, sé que no es tu única inversión pero si es de las más fuertes, no solo eres tu también es tu familia

—Por ellos lo hago— acomodo el nudo de su corbata como si hiciera falta, los gemelos solo nos veían pero no participaban en nuestra conversación, se notaba que apoyaban a su padre y Jasper intentaba averiguar qué pasaba por mi mente

—Así que aceptas venderme tus acciones y firmar como mi socio— me sentía feliz porque con sus acciones lograba hacerme de la empresa, pero me sentía bien porque no arruinaría a un hombre que no lo merecía.

—Tu padre no estará contento con esto, pero primero está mi familia— asintió

—Bien, me alegro de que aun seas un gran hombre y veas por tu familia antes que por los negocios, te parece si mañana firmamos los papeles después de medio día, puedes traer a tu abogado para que revisen que todo está en orden— accedió y programe la cita para cerrar nuestro trato, trate de ser cortes con los gemelos solo respondí con monosílabos a sus preguntas y después se marcharon alegando que tenían cosas que hacer y para dejarme trabajar.

Ese día se acabo cuando el ultimo de nuestros clientes había quedado asegurado, llegue a mi casa después de las 5:30 me deje caer en el pequeño sillón que había en el estudio y me quede profundamente dormida, hasta que un par de manitas comenzaron a acariciar mi rostro y luego unos labios en mis mejillas, lo apreté contra mi pecho haciéndolo reír

—Hola corazón— abrí los ojos lentamente y sonreí a mi pequeño que no paraba de reír y me percate de que no estábamos solos, ahí de pie estaba Edward que nos veía dulcemente

—¿Día duro?— yo solo asentí antes de levantarme, se despidió de Evan y prometió que lo vendría ver al día siguiente, me platico todo lo que habían hecho desde ir a comer pizza en un lugar donde había juegos, que había conocido la casita de su papi, había estado en una tienda de mascotas donde le habían permitido tocar a un cachorrito y que habían caminado por el parque comiendo un helado.

La relación entre Edward y Evan era maravillosa, es en esos momento en los que me sentía mal de haberlos mantenido separados por tanto tiempo, una tarde Edward se había encontrado con Esme, se había enfadado era cierto pero había intervenido al decirle que yo la había hecho prometer que no le diría de su existencia, además si él hubiera hablado para contarle a ella sabría que Esme ya lo conocía, pero todo su tiempo libre se lo dedicaba a Evan.

Casi tres semanas habían pasado y la relación de ambo seguía creciendo, ese día no había ido a verlo por que tenía trabajo, pero había hablado con Evan, algo que me mantenía inquieta es que mi pequeño había estado demasiado tranquilo, pero Ángela y yo habíamos llegado a la conclusión que era porque no había visto a Edward, cerca de las 10 Ángela entro a mi estudio bastante asustada

—Evan— esas simples palabras me hicieron olvidar lo que estaba haciendo y corrí hasta a su habitación, estaba ardiendo en fiebre lo arrope con un abriguito lo cubrí con su mantita y salí rumbo al hospital con Ángela, mi corazón latía frenéticamente de ver a mi pequeño en esa situación, su rostro se contraía al mismo tiempo que pequeños sollozos se desprendían de sus labios.

Entre al hospital y agradecí que un medico se hiciera cargo de él de inmediato, lo que me molesto es que no permitieron entrar junto con él por ser área restringida, sentía una desesperación que estaba por volverme loca, el no saber qué es lo que estaba pasando con mi bebé.

...

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