Inevitable: Capítulo IX

Capítulo IX




BVOP

—Hola —un escalofrío recorrió mi cuerpo al escuchar la aterciopelada voz a mis espaldas.

—Hola.

—Renée hay algo que...



—No sucede nada, puedes estar tranquilo —murmuré mirándolo a los ojos esperando que el dolor que sentía no se viera reflejado y me obligué a sonreír. Por su actitud durante el día me di cuenta que lo sucedido la noche anterior para él era un error y ya se había arrepentido de ello. Para mí si había significado algo, pero para él obviamente no.

—Lo siento. Hoy me comporté como un verdadero estúpido. —se acercó hasta quedar junto a mí apoyado en la barandilla a solo centímetros haciendo que nuestros brazos entraran en contacto.

Me quedé en silencio mirando de nuevo al cielo con una enorme cantidad de estrellas brillando. Estaba segura que si estaba aquí esta noche era porque estaba tratando de decirme que dejara de hacerme falsas ilusiones con él y que lo de la noche anterior sólo se trató de un desliz.

—Lamento lo sucedido —dije con un nudo en la garganta, era extraño sentir algo como esto por alguien que apenas conocía. Pero él había sido tan atento conmigo, era guapo. Era imposible no enamorarse de él. ¿Enamorada? ¿Lo habría estado antes? ¿Lo estaría ahora realmente?

— ¿De verdad lo lamentas? Porque yo no lo hago ahora. — Su mano tomó una de las mías hasta que estuvieron entrelazadas. — He comprendido que ha llegado el momento de volver a vivir. Tú me has hecho darme cuenta de eso.

— ¿Te das cuenta de que tal vez yo no sea la mujer que te convenga? Nadie sabe como soy en realidad. Puedo ser una asesina o... —era extraño, se suponía que era lo que quería escuchar, pero en este momento eso me causó más miedo.

—Eres noble y con un corazón enorme. —Se llevó mi mano a los labios y la besó lentamente haciéndome suspirar. —Quiero arriesgarme.

Esas dos últimas palabras eran una esperanza. Tal vez él hablaba en serio cuando decía que estaba listo para volver a vivir y si él se arriesgaba yo también podía hacerlo. Suspiré nuevamente dejando una enorme sonrisa en mis labios y apoyé mi cabeza en su hombro.

— ¿Eso quiere decir que puedo invitarte un día de estos a conocer el pueblo? —fingí pensarlo por unos segundos antes de contestar.

—Puedes hacerlo. Quiero saber que tienes en mente.

—Será una sorpresa.

Con esa promesa supe que todo iría bien... por el momento.

La semana siguiente Edward decidió ir a Houston a una convención donde podía tal vez encontrar a alguien interesado en invertir en el rancho. Yo sólo rogaba porque así fuera ya que se lo merecía.

Mientras que nuestra relación o lo que fuera que teníamos seguía siendo sólo nuestra, pero las miradas que me dirigía y los roces que parecían accidentales eran más continuos, no parecían haber despertado duda en las niñas, en especial en Lizzy que es la que se mantenía más atenta a nosotros. Pero era en las noches, justo después de que las niñas estuvieran profundamente dormidas, que nos encontrábamos en el porche donde platicábamos de los sucesos del día y escuchaba atenta las historias de Edward que me hablaba de lo que un día fue su rancho y los planes que tenía para él de poder conservarlo.

La nueva rutina establecida tras la marcha de Edward, era que Carlisle pasaría por Lizzy para llevarla a le escuela a pesar de que se desviaba bastante, pero él insistió en hacerlo debido a que yo no estaba segura de poder conducir, lo intenté en una ocasión, pero tal parecía no era muy buena, así que Edward terminó aceptando el ofrecimiento, lo más sensato para proteger a su hija.

Edward nos llamó ese mismo día por la noche para saber cómo estaban las cosas, pero no parecía del todo animado cuando comenzamos a hablar de cómo estaban marchándole las cosas a él.
El siguiente día no fue muy diferente al anterior, pero yo no tenía tiempo para aburrirme con el parloteo fantástico de Eve que era mi eterna compañía y mucho más divertida ahora que también cantaba un par de lindas canciones que Esme le intentó enseñar, pero que ella cantaba a su manera lo que las hacía más divertidas, haciendo mis tareas más amenas.

Mientras Lizzy estaba tratando de comportarse, en algunos momentos me demostraba que no era aún una de sus personas favoritas. No creía que una niña como ella pudiera ser tan cruel pero podía serlo ya que me sentía como una amenaza.

Esa tarde Alice había aparecido delante de la puerta llevando algunas de las cosas que ella hacía para mantenerse ocupada y que resultaban ser maravillosas, al menos a mí me parecían las cosas más lindas. Vi un par de mantas y servilletas bordadas que me encantaron porque eran realmente buenas, pero ella se ruborizaba tras cada elogio que le lanzaba.

Mientras Alice intentaba enseñarme a hacer uno de los bordados más simples, las niñas estaban junto con Jasper que se estaba encargando de seguir con las lecciones de Eve y vigilar que Lizzy lo hiciera bien. Cerca de una hora después dejé de lado la servilleta en la que había estado haciendo el bordado que Alice me estaba enseñando y que parecía ir quedando exactamente como era, lo que me lleno de alegría.

—Eres buena maestra. —le dije a Alice que sonrió sin dejar de tejer una mantita verde que apostaba era para su bebé, del cual se negaba a saber el sexo.

—Tú eres buena aprendiendo, tienes la facilidad para hacerlo.

—Eso parece. Me gustaría saber en qué mas soy buena.

—Jasper me habló de tu situación. —dijo en voz baja y ruborizándose. — lo siento no debí de…

—No tiene nada de malo. —me encogí de hombros. —Soy muy afortunada de que Edward me encontrara y se ofreciera a cuidar de mí.

—Es un buen hombre, bastante callado pero de un buen corazón. —sonrió. —Y tiene unas niñas encantadoras.

Como era de esperarse los dos vasos de agua que se tomó y en su estado tuvieron el efecto esperado. Estaba recogiendo las cosas en el porche cuando vi a las niñas acercarse, apenas verme
el semblante de Lizzy cambió. Ella se adelantó dejando atrás a su hermana que como la mayoría del tiempo comenzó a cortar florecitas de colores.

— ¿Qué tal la lección? —le sonreí.

— ¿Y a ti qué? —soltó Lizzy mirándome desafiante. —Tú no me caes bien y jamás lo harás. No te quiero aquí.

—Me iría si supiera a donde. —miré a la niña tratando de no demostrar lo que me afectaba su trato.

— ¿Segura que no lo recuerdas? —apretó los dientes y su mirada se intensificó. —Tú quieres a mi papá, pero no dejaré que estés con él.

—Lizzy…

—Tú quieres ocupar el lugar de mi mamá, pero no te lo permitiré. ¡Te odio! — yo aparté la vista de la niña y ella se giró al escuchar el rechinido de la puerta, donde apareció Alice que no podía ocultar su sorpresa lo que me dejaba claro que había escuchado las palabras de la niña.
Lizzy se sonrojó pero no dijo nada al pasar junto a Alice y entrar en la casa donde estuvo a punto de golpearla con la puerta.

— ¡Denée! —la pequeña se acercó a mi entregándome las florecitas que había reunido y yo besé su mejilla.

—Gracias, son muy hermosas. ¿Te parece si las ponemos junto a las demás en tu habitación? —pregunté y ella asintió.

—Yo las pongo. — dijo quitándomelas y entrando en la casa no sin antes decirle un hola a Alice quien le acarició el cabello.

— ¿Siempre es así de grosera contigo? —preguntó finalmente y yo negué con la cabeza. — ¿Cómo puede alguien tan pequeño decir esas cosas?

—Tiene la idea de que quiero quitarles a su papá y no entiendo por qué piensa eso. —me encogí de hombros. — Yo no podría hacerles eso.

—Estoy segura que no lo harías.

Justo en ese instante llegó Jasper que parecía sorprendido de ver a su esposa conmigo y vi divertida como con una simple caricia y un beso en la mejilla lograba controlar el enfado de su esposo y que dejara de fruncir el ceño. Antes de que se marchara le dejé saber que me encantaría verla más seguido, así ambas podíamos hacernos compañía por las tardes. La sonrisa radiante de la mujer me dejó saber que era lo que necesitaba escuchar para visitarme más a menudo, pero dado su estado procuraría ser yo quien la visitara más continuamente.

Entré en la casa y fui a la habitación de las niñas, me encontré a Eve limpiando un poco el suelo que parecía por accidente había ensuciado, la quité de su tarea y terminé de hacerlo yo, tomé su carita en mis manos y besé la punta de su nariz agradeciéndole por querer ahorrarme un poco de trabajo. Escuché el agua de la ducha en el baño compartido de las niñas, sólo esperaba que esta vez Lizzy no durara demasiado.

Estaba preparando la cena cuando recibí una llamada de Esme que quería saber cómo no las estábamos arreglando con la ausencia de Edward, era una realidad que las cosas se complicaban un poco con Lizzy, pero tenía fe que en los siguientes días las cosas mejoraran, así que como siempre mentí diciendo que todo iba bien.

Seguí la rutina como si Edward estuviera con nosotras, después de la cena dejé que vieran sus caricaturas y después las llevé a sus habitaciones y me quedé leyéndole un cuento a Eve que tardó un poco en dormir. Salí al porche como las noches anteriores, más esta era totalmente diferente porque Edward no estaba a mi lado hablándome de las actividades de día, cada día aprendía algo nuevo gracias a él.

Al día siguiente me levanté igual que siempre y me aseguré de que Lizzy desayunara y la acompañé hasta el porche donde ya la esperaba Carlisle. Aproveché y fui al gallinero a recoger los huevos y di un pequeño paseo antes de regresar a casa donde encontré a una llorosa Eve acurrucada en uno de los sillones.

— ¿Qué sucede, cielo? —pregunté llegando hasta ella, dejando la cesta de los huevos en el suelo y tomándola en mis brazos.

—Pensé que me habías dejado. —dijo tallándose sus ojitos con su puño y respirando entrecortadamente.

—No lo haré cielo. Sólo fui por huevos para hacer panqueques. No quise despertarte.

— ¿Puedo ayudad? —preguntó olvidándose de que había llorado

—Por supuesto que puedes, sin tu ayuda no quedarían igual de ricos. —Eso pareció animarla.

Hicimos panques y hot cakes para desayunar, era una niña inteligente y obediente que sabía seguir instrucciones y que realizaba su trabajo con seriedad lo que la hacía verse más adorable.

Estábamos en la mesa disfrutándolos y no puede evitar enternecerme al ver su carita llena de harina, se veía encantadora

— ¿Quiedes? —me ofreció un trozo con su tenedor. Me acerqué a ella y lo acepté haciéndola sonreír y exclamé un sonoro hmmm— ¿Está dico?

—Muy rico. —Aseguré.

— ¿Me das? —preguntó cuando ya estaba tomando un trozo de mi plato.

Eve me acompañó mientras limpiaba cada una de las habitaciones, tardándome un poco más en la de Lizzy que parecía estar haciendo más desorden intencionalmente. Y cuando estuve en la de Eve ella me ayudó a acomodar sus juguetes y la ropa en el cesto. A la hora acostumbrada fuimos a esperar a Lizzy que rodó los ojos al vernos como todos los días.

Todo siguió como cada día, solo que hoy no salí al porche y me quedé en la sala buscando el libro que había empezado hace ya varios días. Lo encontré de nuevo en la estantería, me acomodé en el sillón y comencé a buscar la página para comenzar, pronto me encontré sumergida en la trama y aun cuando los ojos me pesaban me fue imposible detenerme hasta que caí en un profundo sueño lleno de imágenes que pasaban rápidamente. Caminaba por un lugar parcialmente iluminado por luces blancas que parpadeaban, había sólo un par de autos estacionados y yo me dirigía hacia uno pequeño, de color negro, más antes de llegar algo duro y frío toco mi sien.

—No te muevas y no te pasara nada. —dijo una voz grave. Mi corazón latía muy rápido y a continuación, al sentir como retiraba el arma de mi cabeza lo golpeé en el estómago con mi codo y con mi zapatilla pateé su pierna y traté de huir pero un golpe fuerte en la nuca me hizo perder el conocimiento.

Al abrir los ojos, un horrible dolor de cabeza me hizo cerrar los ojos de nuevo, lentamente conseguí abrirlos aun cuando mi cabeza palpitaba, miré a ambos lados y me encontré en ese lugar oscuro y mal oliente. Unas voces llegaban a mis oídos, pero una me parecía levemente familiar más no lograba saber de quién era y nuevamente estaba esa sensación de miedo presente. Parpadeé un par de veces y de pronto había alguien frente a mí, por acto reflejo incliné mi rostro de lado evitando su cercanía y su horrible aliento alcohólico.

El sonido del teléfono me despertó haciéndome volver a la realidad, y como las veces anteriores estaba con el corazón latiendo frenético. Me repetí que era un sueño y que nada era verdad yo estaba segura en este lugar. Tomé el teléfono aún con la mano temblando y recordándome que todo había sido un sueño.

— ¿Sí?

— ¿Está todo bien Renée? —escuchar la voz de Edward fue como un bálsamo.

—Claro—mentí.

—No me lo parece, cariño. ¿Cuál es el problema? —preguntó y me removí sin saber si contárselo o no. — ¿Qué sucede, Lizzy te está dando problemas?

— Un mal sueño. — Dije finalmente.

— ¿El mismo de siempre?

—Esta vez fue diferente pero me llevó al mismo sitio que los anteriores. Seguro que es porque estaba leyendo una historia de misterio y mi mente me jugó una broma. —Traté de restarle importancia.

—Deja de leer eso antes de dormir. Y cuando llegue iremos con Carlisle. —dijo con seriedad.

—Lo haremos. ¿Puedo saber que anda mal para que llames a esta hora? — miré el reloj de la pared para ver que sorprendentemente era casi media noche.

—Sólo quería hablar un poco contigo.

—Haces falta aquí, esto no es lo mismo sin ti. —dije sin pensar y supe por su silencio que había hablado de más. —las niñas no dejan de preguntar cuando regresaras y los trabajadores necesitan quien les grite.

— ¿Y tú? —murmuró de una manera suave y sensual.

—Un poco —dije rogando de que mi voz no delatara lo que realmente sentía. Mi corazón latía rápidamente y parecía que amenazaba con salirse de mi pecho.

—Te dejaré dormir, hablamos mañana. —se despidió a lo que sólo pude contestar con un buenas noches y colgar.

—Fue un día muy ocupado, ya que por estar tratando de descifrar el sueño tiraba algunas cosas y estuve por romper un jarrón, me encontré más torpe de lo normal duplicando yo misma mi trabajo.

Con Eve fuimos por Lizzy quien no volvió a lanzarme esa mirada gélida que parecía ir perfeccionando conmigo. Iba pateando una piedra y se acercó a la hierba cuando la piedra se detuvo ahí.

— ¡Cuidado! —le dije al ver que algo se movía en los pastos que flaqueaban el camino, muy cerca donde la piedra había caído, nos detuvimos al escuchar un sonido como de un cascabeleo.

—Es una serpiente. —anunció Lizzy mirándome con temor.

—No te muevas. —le dije sin saber cómo sabía eso, pero en un movimiento rápido abracé a Eve que intentaba ver al reptil que hacía sonar más rápidamente su cascabel y que finalmente asomó la cabeza en el camino dejándonos verla.

Me encontraba paralizada al igual que las niñas y no sabía que es lo que debía de hacer en ese momento, pero por obra divina vimos a Jasper dirigirse al establo que estaba a solo unos cuantos metros de nosotros.

— ¡Jasper! —grité rogando porque eso no molestara al reptil que mostraba su fea lengua. Lizzy dio un par de pasos hacia atrás haciendo que el animal levantara la cabeza y de pronto abrió la mandíbula — ¡No te muevas!

—Va a morderme. —me dijo con miedo y la vi temblar ligeramente, ya que estaba a poco más de un metro del animal.

Vi a Jasper que confuso se acercaba a nosotros.

— ¡Hay una sepiente! —gritó Eve a Jasper como si esas fueran buenas noticias, pero gracias a eso el rubio se echó a correr hacia nosotras y con un movimiento rápido y certero lanzó una daga que dio en el blanco quitando el peligro.

Sin pensarlo di los tres pasos que me separaban de Lizzy y con mi mano libre tiré de su mochila la obligué a acercarse y la abracé, ella me envolvió en sus brazos pegando su rostro en mi pecho y respirando con rapidez, acaricié su cabello con la mano libre.—Todo está bien, pequeña. —le dije intentando que esas mismas palabras me reconfortaran a mi también.

— ¿Están bien? —preguntó Jasper llegando hasta nosotros e ignorando que el reptil que aunque yacía sin vida seguía moviéndose, lo que me causó un poco de horror.

—Ahora lo estamos. —le dije agradecida. — Gracias por ayudarnos, no tenía idea de cómo saldríamos de esta.

— ¿Po qué la mataste? —le preguntó Eve indignada.

—Esa serpiente es venenosa, pequeña. Debes de tener cuidado ya que son muy peligrosas. —Le informó Jasper haciendo que en la boquita de Eve se formara una o. —Prométenos que jamás intentarás tocar alguna y que si escuchas el cascabeleo te alejaras. —la niña asintió y Jasper pareció complacido.

Lo vi tomar su daga, limpiarla con un pañuelo y meterla en la funda que cargaba en su cinturón.
Nos acompañó de regreso a casa con una leve sonrisa en el rostro, al seguir una de sus miradas vio que Lizzy iba tomada de mi mano libre ya que con la otra estaba sosteniendo a su hermana que se estaba quedando dormida como lo hacía casi siempre, no dije nada pero era agradable la sensación de tener la mano de la niña en la mía.

—Tengan cuidado en los pastos. —nos recomendó Jasper y yo asentí agradeciendo de nuevo por su ayuda.

—Ve a lavarte las manos y dejar la mochila en tu habitación en lo que la comida está lista. —le pedí a Lizzy que asintió y se marchó.

Fui a la sala y dejé a Eve en el sillón mientras terminaba de hacer la comida.

Me tomó menos de veinte minutos tener la comida lista y escuché la risa de las niñas que estaban viendo televisión, fui a avisarles que se lavaran las manos mientras servía la comida. Ambas lo hicieron de inmediato y me dirigí al comedor a poner la mesa pero ésta ya estaba puesta lo que me sorprendió y me hizo sonreír.

Esta vez no hubo protestas por la comida y Lizzy se mostró más amigable y me sonrió un par de veces, además de contarme un poco de su día. Me ayudaron a limpiar, dejé que Eve llevara el cesto de pan vacio a la cocina y detuve a Lizzy que llevaba un par de platos.

—Gracias por poner la mesa. —le dije acariciando su rostro haciendo que sus mejillas se sonrojaran y le quité los platos de las manos. — Será mejor que hagas tu tarea para que más tarde salgan a su lección.

Ella sólo asintió y salió del comedor en busca de sus cosas, mientras que Eve se mantuvo junto a mí hablándome de los animalitos que conocía y a cuántos de ellos se le había dicho que se alejara. Era una niña lista y me alegraba de que recordara tan bien esos datos.

Esa noche las niñas hablaron con Edward y antes de que les pidiera que no le contaran lo de la serpiente lo hizo Eve que lo mencionó como un hecho de gran importancia en su día “conocí una sepiente” tras hablar con ambas pidió hablar conmigo y sentí la atenta mirada de Lizzy, así que fui cuidadosa en mis palabras.

—Explícame eso Renée, ¿La serpiente de Eve es una serpiente de verdad? —inquirió alarmado.

—Lo fue. —le dije remarcando el pasado. —Cuando veníamos de ir por Lizzy a la parada del bus estaba en el camino ya muy cerca de llegar a casa por lo que Jasper se encargó de ella.

— ¿Están bien?

—Las niñas están perfectamente.

— ¿Y tú? Yo preguntaba por las tres.

—Estamos bien Edward. —recordé la mirada de Lizzy para no sonreír como boba. —Eve aprendió el día de hoy que la serpiente es otro de los animales prohibidos y de los que tiene que alejarse.

—Me alegro de saber eso, su curiosidad es peligrosa.

—Me lo puedo imaginar.

—Llegaré para la hora de la comida. —anunció y no pude evitar sonreír.

—No tardes demasiado o comeremos sin ti.

Nos despedimos y tras colgar envié a las niñas a su habitación ya que su hora de dormir había llegado. Este día fue agotador y necesitaba meterme a la cama. Sólo me tomó unos segundos en caer profundamente dormida sabiendo que tras algunos días fuera de nuevo Edward estaría de vuelta en casa y esperaba que esta vez con buenas noticias.

El día siguiente hizo un día despejado y muy agradable, limpié la casa y preparé la comida favorita de Edward ya que llegaría para esa hora. Cuando escuchamos que entraba las dos pequeñas gritaron su nombre y se lanzaron a sus brazos y yo me mantuve en segundo plano sólo recibiendo una dulce sonrisa.

— ¿Cómo se portaron éstas dos pequeñas? —preguntó con Eve en brazos y Lizzy rodeando su cintura.

—Fueron buenas, siempre lo son.

—Me alegra escuchar eso. —Le dio un beso a cada una que sonrió. —después de la comida tienes una cita con Carlisle.

—Deberíamos ir mañana, apuesto que estás agotado.

—Ya hice la cita y te estará esperando.

Y como lo había dicho Carlisle me estaba esperando en su consultorio donde me hizo entrar a mi sola dejando que Edward esperara con los demás pacientes. Seguido el chequeo de rutina y después le comencé a hablar de mis sueños que parecían conectarse pero que no los entendía aún no sabía qué era eso que veía y porque sentía tanto miedo. Estaba segura que eran recuerdos los cuales tal vez eran la llave para recordar mi pasado, pero si me forzaba parecía que mi mente se cerraba y no podía recordar nada. Los recuerdos fluían de una manera inesperada y en momentos extraños.

—Sabía y confiaba con que este momento llegara, parece que comienzas a recordar y es por eso que será bueno que comiences con terapia. Yo me encargaré de hacer que un especialista te vea. —Me dijo con una sonrisa, colocó sus manos en mis hombros —intenta relajarte el estresarte no te ayudará, al contrario.

—Gracias.

Al salir Edward me esperaba paseándose de un lado al otro del corredor, sus labios se movían como si estuviera maldiciendo pero no había nadie cerca de él ya que en ese momento inspiraba un poco de miedo, pero yo me acerqué.

—Te dije que deberíamos de venir mañana.

—No es eso, es sólo que me encontré con una persona indeseable que... Mejor salgamos de aquí. —pidió mostrándome la salida.

Caminé junto a él notando la tensión de los músculos de sus hombros y la expresión irritada en su rostro. Al llegar a la camioneta impedí que la encendiera.

— ¿Con quién te encontraste para que te pusiera de tan mal humor?

—Me encontré con Tanya que sacó a relucir su proposición. —Enarqué una ceja —lo dijo bastante alto y por la expresión de algunos me di cuenta que pensaron que yo había aceptado y que me casaría con ella sólo para no perder mi rancho. Todos en el pueblo pensaran que soy...

—No lo eres. —Dije colocando un dedo en sus labios. —Esa mujer quiere conseguir que te cases con ella.

—Odio las habladurías y más ser parte de ellas. —apretó el volante.

—Ya haremos que esa mujer entienda, por ahora olvídate de los demás. —apreté su pierna, pero supe que era un error y me sonrojé.

— ¿Cuidando de mí? —sonrió con arrogancia.

—Te cuido por las niñas. —rodó los ojos. —Hablando de ellas, deberíamos de volver.

—Antes hagamos algo. —me guiñó un ojo y encendió el auto. —Tengamos nuestra primera cita.

Gracias a Andrea y Claudia que se toman el tiempo de corregir mis horrores de ortografía y de redacción.

Se pretende que las actualizaciones sean cada sábado, pero si por algún motivo no se puede les pido que sean pacientes ya que junto con mis betas tratamos de publicar lo más rápido posible.

T¡T¡

17 comentarios:

  1. oooo la primera Cita que lindo mi Ed amo a Eve debemos hacerle un team el maldito pajaro no me dejaba leer con esa cara de no em como un< puta mosca y se las come todas en fin ya descargue mi FURIA on el pajaro blue jajaja me encanto el capiii

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  2. Hola mi titi este capitulo estuvo revelador
    Lizzy después de ser malcriada por lo menos sabe ser agradecida
    Bella comienza a Recordar y va a cuidar a Edward de tanya según ella por las niñas jajja
    o tienen su primera cita que romántico

    Gracias tierna por actualizar y por avisarme en verdad
    cuídate besos y nos leemos

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  3. woow! las cosas que recuerda Bella no son para nada lindas! qué habrá sido de ella en su otra vida :s

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  4. Hola Titi ¿como estás? No te preocupes por la tardanza, tomaros el tiempo que necesitéis tanto tu como tus betas.
    Bueno pues después de leer tan fascinante capitulo y de ver que era un sueño, cosa que no esperaba pensé que era real y que la habían encontrado. Bueno pues después de leer pienso que un pretendiente enamorado de ella o mas bien de su dinero, la secuestro para obligarla a casarse con él y que bella escapo perdiendo la memoria en el proceso, pero este misterioso hombre para el cual tengo varios nombres la busca y la va a encontrar gracias a la ayuda de Tanya, pues no olvidemos que Edward le encargó investigar en su pasado. Y claro la zorra que esta deseando pillar a Edward sea como sea, tiene que quitarse de en medio a la rival ¿lo conseguirá? espero que no y si es que sí que o sea por mucho tiempo. la verdad es que menuda zorra poniendo así en evidencia a Edward solo para conseguir su propósito. Menos mal que con esto solo consigue que Edward la odie más.
    Por otro lado ya tengo mas claro que Jasper y Alice no a conocen de nada pero...
    Y ahora vamos a Lizzie, la verdad no ha podido resultarme mas odiosa cuando le ha dicho a Bella que le impedirá estar con su padre pero ¿no será porque tiene miedo a encariñarse con ella y que luego desaparezca? El llanto de Eve y su motivo me han dado la pista, cada una lo exterioriza de una manera. pero no deja de llamarme la atención el cambio de actitud antes del momento serpiente ¿será que alguien hablo con ella? ¿o sera que escucho hablar a Alice y bella y eso la hizo reflexionar? Lo que si es cierto es que el momento serpiente ha marcado un antes y un después, esperemos que de aquí en adelante la relación mejore y que Bella le demuestre como solo ella sabe que no pretende quitarle a su padre. ¿seguirá con la misma actitud cuando los vea volver juntos del pueblo un poco mas tarde de lo normal o simplemente cuando este su padre delante y los vea juntos?
    Con ganas de saber como sigue esta maravillosa e inquietante historia.
    un beso y felicidades, muy buen capitulo.

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  5. Hola!! gracias por actualizar y por el tiempo no te inquietes, se sabra esperar con paciencia :)
    Lizzy con su actitud altanera va a hacer una piedrita en el camino para Bella.... pero bueno al menos lo de la serpiente sirvio para bajarle un poco a su actitud... por ahora
    Tengo una teoria frente a lo que le sucedio a Bella... un secuestro??
    Ya empieza la historia de amor entre ellos... que bonito =)
    chaito

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  6. que bien que bella esta empezando a recordar, aunque a mi parecer parece que la secuestraron??? me encanta el pequeño ecercamiento que tubo lizzy con bella, por algo se empieza.

    ahhhhhhhhh la primera cita, muero por leer el siguiente!!!

    besos!

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  7. Hola linda me encanta tu blog y tus historias son geniales...Sigue asi nena....Besos desde Ecuador...

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  8. Hola linda me encanta tu blog y tus historias son geniales...Sigue asi nena....Besos desde Ecuador...

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  9. Me encanto el capi!!!

    Me muero por saber que pasa en la vida de "Renee". Tengo mis teorías pero no voy a sacar conclusiones antes de tiempo.

    Besitos :)

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  10. me encanto el capi yo creo es rica ella va a salvar el rancho

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  11. ohhh ke gran avance de bella con lizzy, la verdad bella o mejor dicho renee en este caso no se merecia el trato de lizzy hacia ella, aunke la entiendo es su papá, su mundo, y no kiere ke nadie usurpe el lugar de su mami, en fin me gustó mucho, espero leerte pronto. El blog me encanta, ke bien ke ya tengas tu espacio, y el avecita del twitter se me hace tan tiernaa, en fin saludos.

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  12. Hola

    Que bueno q regresas ya con tu blog es genial, la verdad creo q el pajarito azul causa conflicto, pero a mi me gusta es genial.

    Sobre el capi es genial Eve y su comentarios sobre la serpiente y los animales peligrosos adoro a esa niña, yo se que lizzy no es mala pero espero que ya tenga un cambio de actitud. La cita de Bella y Edward tan esperada por todas ya quiero saber sobre ella.
    Adios nos leemos el sabado siguiente ^.^

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  13. Hola..!!!!! No deje comentario en el capitulo anterior porque no se que pasa que no me deja...!!!!!


    Me parece que lo de Bella fue un seccuestro por alguien que ella conoce, capaz y ella tiene bastante dinero...

    Me encanta Eve.... es tan lind y tierna...!!!!

    SALUDOS...!!1

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  14. Dios Por fin este hombre comprendió que tenia que darse la oportunidad!! Que tenia que vivir.

    Amo a Eve!! Que nena mas hermosa!! Me conmovió tanto que llorara por bella!!

    Espero que la tregua de Lizzy perdure ...

    Su primera cita que emoción!

    Gracias por el capi!!
    Un beso!1

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  15. HOLA, PARECE QUE LOS ENAMORADOS YA SE ESTÁN DANDO UNA OPORTUNIDAD QUE LINDO... Y POR LO QUE VEO EL SENTIRNOS EN PELIGROS NOS HACE BAJAR LAS DEFENSAS, LIZZY AL SENTIRSE DESPROTEGIDA Y QUE LA ÚNICA QUE ESTABA AHÍ PARA ABRAZARLA EN UN MOMENTO DE ANGUSTIA ERA BELLA LA HIZO DARSE CUENTA DE QUE ELLA NO ES UNA AMENAZA,,,, BUENO EDWARD SE FUE UNOS DÍAS Y HIZO QUE AMBOS SE EXTRAÑARAN, QUE HERMOSO, ADEMAS DE MEJORAR LAS RELACIONES DE BELLA DE LIZZY, ALICE COMO SIEMPRE UN ENCANTO Y JASPER TODO UN HÉROE, EDWARD HA VUELTO, Y CON ELLO RENNE TUVO QUE IR DOCTOR, LOS RECUEROS ESTÁN AHÍ SOLO QUE NO SON TAN AGRADABLES Y PARECE QUE NO NOS QUIERE RECORDAR... TANYA COMO SIEMPRE UNA REAL MOLESTIA...PERO NO SE VAN A DEJAR AMARGAR... SU PRIMERA CITA, QUE LINDO... FABULOSO COMO SIEMPRE.... BESOS... NOS LEEMOS PRONTO... MILES DE GRACIAS... FELICIDADES

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  16. Precioso capítulo, enternecedor. Poco a poco se va ganando a la niña.
    Te escribiría más, pero eso me quita tiempo de seguir leyendo, jajaja.
    Besos guapa

    Esmeralda

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